A propósito de que el Perú volverá a ser sede del Mundial ISA de surf (ISA World Surfing Games 2026), conversamos con una eminencia en la materia. El legendario tablista peruano Felipe Pomar, hoy con 83 años, pero que en 1965 se convirtió en el primer campeón mundial de surf de manera oficial en Punta Rocas, precisamente la misma playa donde la International Surfing Association (ISA) confirmó que se disputará la competencia del 6 al 15 de noviembre en el Centro de Alto Rendimiento del surf peruano.
— Cuéntenos un poquito cómo es su vida estos días. ¿Sigue practicando surf a los 83 años?
Tengo la suerte de haberme interesado en la salud hace muchos años con buenos resultados. Mi rutina consiste en acostarme y levantarme temprano. Hago estiramientos, ejercicios y voy al mar a ver las olas. Si están buenas, entro; si no, tengo una rutina de ejercicios alternativa. Al regresar, almuerzo —que en realidad es mi desayuno porque no como nada antes—, uso una máquina para mejorar la circulación y luego me dedico a mis responsabilidades de trabajo y a prepararme para el día siguiente.
— ¿Hasta cuándo le gustaría seguir surfeando?
Sigo corriendo olas, estuve surfeando olas de 5 metros en San Bartolo. No es que me guste, ¡me encanta!, es mi pasión. Mi plan es llegar a los 100 años. Si llego a los 95 estaré satisfecho, pero mi meta es el centenario. Quiero ser el primero corriendo olas hasta los 100 años.
— Usted no vive en Lima, pero siempre viene cada año.
Yo me mudé a Hawái hace 63 años, pero soy peruano, tengo amigos aquí, me encantan sus olas, su comida y vengo todos los años en abril. Este año tenía varias razones especiales: primero, hubo un campeonato donde he visto un gran porvenir de nuevos talentos y, segundo, quiero ver si puedo traer un producto, que es un producto natural muy completo para los deportistas, porque no hay duda que la salud es lo más importante en la vida.
— ¿Usted acaba de contraer matrimonio?
He tenido la suerte de poder mantener buena salud y cuando conocí una linda chica, una chica grande, que tiene los mismos intereses en salud, porque tiene un doctorado en medicina natural, a mis 83 años decidí que los mejores años podían estar por venir.
— Queríamos entregarle esto: es la portada de El Comercio del 22 de febrero de 1965, cuando fue el primer campeón mundial de surf, aquí en Punta Rocas.
Recuerdo esa foto, fue un gran momento. En esa época le decíamos “tabla hawaiana”, pero ahora sabemos que el surf nació en el Perú. Hace mil años no había gente en Hawái; la tabla moderna nació allá, pero el origen real está en los caballitos de totora, porque hace 5 mil años los pescadores ya corrían olas con la totora. Es un error que el gobierno no promueva más este hecho histórico.

Entrevista Felipe Pomar, el primer campeón mundial de tabla peruano. (Crédito: Giancarlo Ávila)
/ NUCLEO-FOTOGRAFIA > GIANCARLO AVILA
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— Hay una anécdota famosa de cuando surfeó un tsunami en 1974. ¿Puede contarla?
Yo vivía en Hawái y estaba entrenando para una competencia televisada en Estados Unidos que se llamaba Super Stars, que era un campeonato de estado físico donde había todo tipo de deportistas, desde futbolistas hasta boxeadores, ese año incluyeron la tabla por primera vez, y yo me clasifiqué a las finales. Fue durante el terremoto de 1974. Me puse en contacto con mi amigo Federico ‘Pitty’ Block (1930–2016), que era un piloto de autos muy reconocido pero también un gran surfista, pensaba que, si entrenaba con un partner, sería mejor. Ese día del terremoto estábamos entrenando en la playa para olas grandes. Cuando terminó el terremoto, que duró casi dos minutos, decidimos entrar al mar pensando que vendría la ola más grande del mundo. Fue muy difícil porque el mar se retiró y nos jaló unos dos kilómetros mar adentro.
— ¿La idea era surfear luego del terremoto?
Luego del terremoto pensamos en volver a casa, esa era la idea, pero mi amigo me dijo que no podíamos regresar a Lima porque era peligroso, él me pregunta “qué hacemos” y yo le dije “entramos al mar”, pensé que me iba a decir “estás loco”, pero me dijo “¡vamos!” y entonces fuimos.
— ¿No tuvo miedo?
La experiencia fue horrible porque era un mar enloquecido, la corriente nos jalaba, estábamos totalmente fuera de control, en manos del mar, felizmente logramos salir y corrimos olas de 6 y 7 metros, en ese momento no pensaba en el tamaño de una ola, pensaba en que podía aparecer una de 50 metros. Cuando llegamos a la orilla éramos los hombres más felices del mundo, pero no por la ola, sino por pisar tierra. Tuvimos suerte de sobrevivir. Mi consejo para cualquiera ante un tsunami es simple: corre hacia las alturas, no al mar.
En 1965 Felipe Pomar ganó el campeonato de tabla en Punta Rocas. Foto: GEC Archivo Histórico
/ EL COMERCIO
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—Su mirada sobre el surf—
— Contaba que recientemente estuvo en una competencia, ¿Cómo ve el nivel actual del surf peruano ahora que el Mundial ISA vuelve a Punta Rocas?
Cuando yo comencé se surfeaba en seis países, ahora se surfea en más de 100, la federación y el IPD están haciendo un gran trabajo, están haciendo lo mejor para los chicos; lo que se necesita ahora es que el público reconozca que la tabla es un deporte nacido en el Perú y, por lo tanto, que se interesen más, de esa manera habrá mas auspicios y eso es lo que falta a los talentos para viajar por todo el mundo y competir sin estar preocupados por su presupuesto. Hay tantos surfistas de primera categoría en el Perú, de todas las edades y géneros, que prefiero no mencionar nombres para no omitir a nadie, el futuro es enorme. Sin embargo, es imposible no mencionar a Sofía Mulanovich, aunque ella ya no compite. Gracias a Sofia mucha gente que no conocía el deporte se hizo hincha y permitió que sus hijos lo practicaran.
— Usted ha corrido casi todas las olas del mundo. ¿Dónde están las mejores?
Antes pensábamos que era Hawái, pero el Perú tiene las olas más consistentes del mundo; siempre encuentras olas aquí. En cuanto a tamaño, hay olas enormes en Portugal y California. Pero mi lugar favorito, al que voy religiosamente hace 40 años, es Indonesia, porque tiene las olas más perfectas y lindas del mundo. Solo fallé un año por el COVID-19.
— ¿Qué es el surf para usted hoy en día?
Ha cambiado con el tiempo. De joven fue pasión y amor; luego aventura y reto; ahora es una costumbre que me da alegría y salud. Es mi razón para levantarme temprano y tratar de dar un buen ejemplo a los jóvenes.
— Punta Rocas volverá a ser sede del Mundial, el mismo mar que lo vio coronarse campeón mundial hace 61 años…
Lo recuerdo muy bien, gané el Mundial a los 21 años en Punta Rocas, aunque los medios dijeron que tenía 22 años. Fue el primer campeonato que se realizaba en esa playa, siempre ha tenido muy buenas olas, pero ese año tenía las olas bien grandes.
Felipe Pomar, leyenda del surf peruano, visitó El Comercio. (Crédito: Giancarlo Ávila).
/ NUCLEO-FOTOGRAFIA > GIANCARLO AVILA
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—El proyecto que lo impulsa—
— Me mencionaba que tiene un emprendimiento de importación.
A los 55 años, tras una segunda operación de hombro, un doctor me dijo que no debía correr olas nunca más. Como mi vida gira en torno a las olas, decidí no hacerle caso y estudiar todo lo posible sobre salud para seguir surfeando. Eso fue hace 25 años. He estudiado mucho y he encontrado herramientas que me permiten surfear incluso en condiciones de olas grandes. Es raro, porque la mayoría deja el surf entre los 60 y 70 años, pero yo he conocido a personas surfeando a los 90. Eso me hizo pensar que si ellos podían hacerlo hace décadas, hoy con el conocimiento actual podemos mejorar eso. Mi meta es estar corriendo olas a los 100 años. Para lograrlo, confío en el calostro, que es el alimento más completo, y en una máquina que mejora la circulación sin necesidad de cirugías invasivas.
— El calostro es la primera leche materna…
Sí, es la primera leche que producen los mamíferos. Los científicos hallaron que el calostro de vaca es unas 100 veces más potente que el humano. Estoy trabajando para traerlo al Perú desde la principal compañía en Estados Unidos para proporcionarlo a los equipos de surf y otros deportistas. Quiero ayudar a que tengan una ventaja física, ya que el IPD y la Federación de Tabla están haciendo un gran trabajo formando campeones.
— ¿Ya contactó al IPD?
Es un suplemento natural apto para cualquier persona: jóvenes deportistas, gente mayor que busca longevidad o personas con alergias y otros problemas de salud. Me he reunido con el presidente del IPD y con la Federación de Tabla. Aún estamos en conversaciones y gestionando los permisos de importación y comercialización. Mi deseo es que el producto esté aquí para el próximo campeonato mundial en Punta Rocas, en noviembre próximo.
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