Es una comedia donde no solo cada palabra cuenta, sino que las bromas tienen que decirse en el momento preciso, y con una determinada cadencia, para que impacten. “Toc Toc” del francés Laurent Baffie vuelve a la cartelera peruana y celebra así 14 años. Estrenada en la capital en 2012, la obra ha tenido múltiples elencos que dan vida a seis pacientes con trastorno obsesivo-compulsivo (de ahí el título de la obra), afección donde pensamientos recurrentes desencadenan conductas repetitivas que pueden complicar la vida diaria.
La ausencia del médico que va a tratarlos hace que los pacientes se organicen por sí mismos en una terapia grupal. Allí está Otto, obsesionado con la simetría (Emanuel Soriano); Lili, cuyo síndrome de ecolalia hace que repita todo dos veces (Macla Yamada); Blanca, cuyo trastorno la fuerza a lavarse las manos constantemente y mantener todo en orden (Melissa Paredes); Fred, cuyo lenguaje soez viene del síndrome de Tourette (Emilram Cossío); María, beata abrumada por la necesidad de verificar todo (Montserrat Brugué); y Camilo, taxista cuya aritmomanía le hace contar todo (Franco Cabrera). Completan el elenco Ricardo Velásquez, Oscar Meza y Valentina Saba.
Emanuel Soriano recuerda haber visto “Toc Toc” en el 2013. La obra le impresionó, no solo por su humor, sino por el cómo trató el tema de estos trastornos. Su presencia en la décima temporada implica que verá a estos personajes desde otro ángulo. “Siempre los personajes uno los aborda desde la empatía, saber cuáles son sus mayores retos y cómo te encuentras tú identificándote con esa persona”, contó el actor en entrevista El Comercio.
Podría decirse que esta obra es un rito de pasaje en el teatro peruano. A lo largo de los años, intérpretes de registro y métodos tan distintos como Merly Morello, Gisela Ponce de León, Bruno Ascenzo, Melania Urbina, Johanna San Miguel, entre otros, han dado vida a estos seres que, en apariencia, son insoportables, pero que tienen todo un mundo detrás.
Dirige la obra Juan Carlos Fisher, quien también se encargó de la versión del 2012. En aquel entonces él describió esta historia como una comedia sobre un drama. “Creo que también ahí va la dualidad, de si es una obra tan dramática que al público le termina dando risa. No creo que sea al revés. Es una obra que tiene mucha comedia, pero creo que uno se termina riendo de la dura realidad por la que pueden pasar estas personas, que no pueden controlarlo, que tienen una obsesión compulsiva”, dijo por su parte Macla Yamada, quien acomoda sus días entre esta obra y su trabajo como conductora de streaming.
“Si te das cuenta, tiene que haber algo en lo que al personaje principal le no le vaya bien. En eso constituye la comedia. El concepto de la comedia tiene que ver con que el personaje, o mejor dicho el espectador, se identifica con esto, pero se ríe de su drama, más que sufrir. Eso es ‘Toc Toc’”, contó Soriano.
“El Síndrome de Tourette, por ejemplo, es bastante tabú. Llevarlo a una obra donde el personaje tiene una incapacidad de no poder evitar lanzar palabras soeces, gestos obscenos y verlo… entre risa y risa el mensaje cala. De eso se trata la comedia, que muchas veces te da el mensaje a través de la risa, que nos une a nivel universal”, agregó Yamada. En resumen, una obra para reír y pensar.
Sepa más
“Toc Toc”, de Laurent Baffie. El 22 de abril al 7 de junio, de jueves a domingo, en el Teatro Peruano Japonés (Av. Gregorio Escobedo 803, Jesús María, Lima).
Entradas a la venta en Joinnus y en boletería antes de la función. Descuento del 25% para suscriptores de El Comercio.




