La Cancillería confirmó este jueves que se entregó la totalidad de cédulas y actas de votación procedentes del extranjero para su procesamiento tras las elecciones generales de este domingo. Pese al cumplimiento del cronograma el enorme volumen de material generó un trabajo adicional entre los funcionarios
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“Felizmente unos días antes de las elecciones todos los locales de votación consular tenían todo el material necesario para realizar las elecciones incluyendo San Petersburgo, Pretoria y Minsk, que fueron los cuatro últimos consulados en recibirlo”, señaló.
“Hemos tomado medidas para que estas demoras, que a fin de cuentas no afectaron el proceso, no tengan lugar en la segunda vuelta”, añadió Bravo.
Pedro Bravo calculó que se tuvieron que traer a Lima entre 7 y 8 toneladas de material entre cédulas y actas en el actual contexto electoral. Solo desde Buenos Aires (Argentina) llegaron 1,5 toneladas de material electoral a Lima.
En el vigente proceso había 1,2 millones de connacionales habilitados para ejercer su derecho al voto fuera del país y el Ministerio de Relaciones Exteriores aseguró que hubo un 40% de participación en los comicios entre la diáspora peruana en el extranjero, superando el 30% registrado en 2021. Esos votos traducidos en cédulas generaron una carga de trabajo adicional.

Ciudadana peruana sufragando su voto en el Complejo La Tabacalera de la ciudad de Málaga. (FOTO: Consulado General del Perú en Sevilla).
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A diferencia de las elecciones generales de 2021, en el actual proceso la Cancillería tuvo que trasladar hasta Lima las actas y cédulas electorales, debido a las modificaciones realizadas a la Ley Orgánica de Elecciones N° 26859.
La Ley 26859 originalmente indicaba que “las cédulas escrutadas y no impugnadas son destruidas por el presidente de la mesa de sufragio, después de concluido el escrutinio, bajo responsabilidad”. Lo anterior significaba que se conservaba únicamente el acta como registro de la votación.
No obstante, tras los comicios generales de 2021 se presentó el Proyecto de Ley 1964/2021-CR 2022, que tuvo como autor principal a José Luis Elías Ávalos (APP) y a Digna Calle (Podemos Perú) como coautora. La propuesta de ley introducía modificaciones en los artículos 279 y 300 de la Ley Orgánica de Elecciones, estableciendo la conservación de las cédulas no impugnadas y señalando que el cambio se debía a “presuntas irregularidades en procesos electorales”.
La Comisión de Constitución y Reglamento del Congreso aprobó el dictamen del proyecto de ley el 28 de junio de 2022 y el 12 de diciembre de 2024 se aprobó el texto sustitutorio del dictamen con 93 votos a favor, 17 en contra y dos abstenciones durante el pleno parlamentario. Fuerza Popular y las bancadas de los autores del proyecto fueron los principales promotores de la modificación.
Fernando Rospligliosi (Fuerza Popular), por entonces presidente de la Comisión de Constitución e impulsor de la medida, indicó que esta tenía como fin “generar mayor confianza en el proceso electoral, una confianza que se ha venido erosionando en el curso de los últimos procesos electorales”.
Con la modificación, las cédulas deben entregarse a la ONPE y conservarse por 90 días en sobres lacrados para posible revisión y, de ser necesario, contrastarlas con sus actas.

La cédula más grande de la historia del Perú tiene 44 cm de largo por 42 de ancho. Foto: Joel Alonzo/GEC
/ JOEL ALONZO
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Bajo el nuevo marco regulatorio, los cónsules tuvieron que trasladar las cédulas hasta Lima en valijas diplomáticas para su revisión. Bravo Carranza aseguró que este jueves ya habían llegado la totalidad de las cédulas a la capital y que estas fueron transportadas en valijas diplomáticas con personal del Estado de alto rango para asegurarse de que los documentos no fueran deslacrados.
“Por eso es que llegamos a un acuerdo con el Jurado Nacional de Elecciones y la ONPE para garantizar la cadena de custodia y ese material va siempre acompañado de un funcionario diplomático que puede asegurarse de que esto no se puede abrir respetando todos los convenios internacionales”, indicó el director General de Comunidades Peruanas en el Exterior.
La Cancillería sostuvo que las actas de países fronterizos entre los que se encuentran Bolivia y Colombia fueron de las primeras en llegar. Los votos de otros países cercanos con alta presencia de peruanos tardaron más en arribar, como fue el caso de Argentina y las maletas procedentes de este territorio llegaron alrededor de las 10 p. m. del miércoles, siendo sus actas procesadas alrededor de las 3 a. m. del jueves.
El personal a cargo de dejar los documentos electorales tiene previsto regresar de inmediato a sus respectivas sedes y el Ministerio de Relaciones Exteriores estima que para el domingo todos estos funcionarios ya habrán regresado a sus centros de labores fuera del país.
La cartera de Relaciones Exteriores señala que logró cumplir con su cronograma de trabajo, pero encontró dificultades nuevamente en el retorno en los territorios cercanos a Medio Oriente y el área de influencia del conflicto entre Rusia y Ucrania.

Las cédulas procedentes del extranjero fueron llevadas a Lima por el personal de la Cancillería. Foto: GEC.
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Bravo calificó de “hipercompleja” la gestión de las elecciones desde el exterior y señaló que el escrutinio fue tortuoso para los miembros de mesa, incluso entre la población más instruida y a pesar de la asistencia consular debido a la gran cantidad de variables de la cédula.
Asimismo, en algunos casos se tuvieron que fusionar mesas y los miembros de estas tuvieron que duplicar sus labores para realizar el registro de votos.
El vocero de la Cancillería admitió que la mayor afluencia de votantes en esta ocasión superó las previsiones y planificación del Estado, sobre todo en América del Sur y Europa al punto de que en dichas sedes el personal estuvo cerca de verse “desbordado”. Esto generó que algunos centros de votación tuvieran también problemas para gestionar el aforo y se registraron algunos incidentes provocados por reclamos.
Bravo añadió que la ampliación del horario de votación anunciada por la ONPE el domingo benefició a la población que tuvo problemas para acudir a las urnas en sedes de Estados Unidos como Paterson y Orlando.
Más allá de estos detalles, el funcionario aseguró que se abrieron “prácticamente todas las mesas de votación” del exterior y que incluso entregaron registros con el sistema oficial a pesar de las dificultades.
“Nos habíamos comprometido a escanear las actas utilizando el sistema de la ONPE y lo conseguimos. Con cinco actas por mesa imagínate la cantidad de actas que han tenido que registrar”, comentó.














