LEE: ‘Tunche’ Rivera pateó la camiseta de Universitario tras derrota ante Atlético Grau y generó polémica | VIDEO
La escena ocurrió luego del empate ante Atlético Grau. Apenas terminó el partido, Rivera dejó escapar toda la frustración acumulada por su presente deportivo. Arrojó al suelo la camiseta de Universitario y, en medio de su molestia, la pateó y la pisó. El gesto, captado por las cámaras, se viralizó de inmediato y generó una fuerte reacción entre los hinchas, que interpretaron la acción como una falta de respeto a uno de los símbolos más sagrados del club.
La repercusión fue tan grande que la administración de Universitario decidió abrir un proceso disciplinario interno para evaluar lo sucedido. El procedimiento busca determinar las responsabilidades del delantero y definir si corresponde una sanción. Más allá del contexto emocional, en Ate consideran que la camiseta representa un valor institucional que está por encima de cualquier reacción individual.
Consciente de la gravedad del episodio, Rivera optó por pronunciarse públicamente. En un mensaje difundido a través de sus redes sociales, pidió disculpas a la hinchada y aseguró que nunca quiso faltarle el respeto al club. “Soy hincha de Universitario y jamás sería mi intención ofender esta camiseta”, expresó el atacante, reconociendo que actuó impulsado por la frustración del momento.
Detrás de esa escena hay una historia más profunda. Rivera atraviesa semanas difíciles debido a la escasa continuidad que ha tenido en el equipo. Aunque sigue siendo considerado una pieza valiosa dentro del plantel, siente que ha perdido protagonismo y que, más allá de su esfuerzo, continúa cargando con el rótulo de suplente. Esa sensación se intensificó en los últimos partidos y terminó por desbordarlo emocionalmente.
No es la primera vez que el delantero evidencia ese desgaste interno. Semanas atrás, tras el triunfo ante ADT, permaneció solo en una elíptica del estadio mientras sus compañeros saludaban a la tribuna. Había ingresado en los minutos finales, falló una ocasión clara y terminó absorbido por la frustración. Juan Cominges y Javier Rabanal se acercaron entonces para contenerlo, conscientes de que no se trataba de una reacción aislada, sino de un futbolista emocionalmente golpeado.
Dentro del club, sin embargo, el respaldo hacia Rivera no ha desaparecido. Universitario sigue valorando su identificación con la institución, su profesionalismo y su disposición para aportar cada vez que le toca ingresar. Hasta antes de esta polémica, la intención de renovarle el contrato por dos años más seguía firme. El ‘Tunche’ es considerado un jugador comprometido y muy querido en el vestuario.
El proceso disciplinario representa ahora un punto de inflexión. La sanción que eventualmente reciba no necesariamente alterará el deseo del club de contar con él en el futuro, pero sí obliga al delantero a recomponer su vínculo con una hinchada que exige respeto absoluto por la camiseta.
José Rivera continúa siendo parte importante del proyecto deportivo de Universitario. No obstante, su presente demuestra que, a veces, la batalla más difícil no se juega en el área rival, sino en el interior de un futbolista que intenta convivir con la presión, la competencia y sus propias emociones.




