domingo, junio 14

El sur del Perú es el principal bloque regional adverso a la candidata presidencial Keiko Fujimori. En el balotaje de este año, la lideresa de Fuerza Popular solo ganó en tres de las 46 provincias que conforman la mencionada zona, todas en Ica, y por un margen menor de cinco puntos porcentuales.

Fujimori obtuvo sus peores resultados nacionales en Puno, donde logró apenas el 13,6% de adhesiones, mientras que Roberto Sánchez, de Juntos por el Perú, captó el 86,4% de los votos.

En ningún otro departamento, se registró una diferencia tan holgada en este proceso electoral, ni a favor de Fujimori ni de Sánchez.

“Puno vota contra el centralismo que representa Lima y eso trasciende a Keiko Fujimori, porque con Rafael López Aliaga el resultado hubiese sido muy parecido”, explica Luis Idme Ccajma, analista político y comunicador puneño.

Idme comenta que el voto cohesionado, casi unánime, de Puno se debe a que la política es parte de la vida cotidiana en la región.

“La comunidad debate mucho en las asambleas que se celebran por lo menos dos veces al mes y eso se ha trasladado al sector urbano. Las decisiones se toman en comunidad. No hay otra forma de entender ese nivel de cohesión”, añade.

El panorama es parecido en Cusco, donde Sánchez ganó con 78,2% de los votos. En contraste, Fujimori perdió en las 13 provincias que integran la región.

En los cuatro balotajes en los que ha competido en los últimos 15 años, la excongresista triunfó en dos provincias puneñas y una cusqueña solo una vez, en el 2016, cuando enfrentó a Pedro Pablo Kuczynski (PPK).

En la escala regional, Fujimori solo ganó en Ica en el 2016 (52,87%), el 2021 (52,5%) y el 2026 (51,9%). En tanto, en Cusco, Puno, Tacna, Moquegua y Arequipa la victoria le ha sido esquiva hasta ahora.

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“En Arequipa no se toman las decisiones políticas tan comunalmente como en Puno, pero existe una fuerte tradición antifujimorista, no necesariamente de izquierda”, sostiene el sociólogo José Luis Ramos, docente de la Universidad Nacional San Antonio (UNSA).

Pero hay un detalle: a pesar del claro rechazo del sur a la candidatura de Fujimori, el respaldo a Roberto Sánchez en estos comicios fue menor que el que recibió Pedro Castillo hace cinco años.

En 39 de 46 provincias, Castillo obtuvo mejores resultados que Sánchez. En una contienda electoral tan reñida, esa diferencia podría ser clave.

“A Sánchez, en líneas generales, le fue mejor en áreas más urbanas o cercanas a la costa que en áreas rurales. No es que no es que le había ido mal en áreas rurales, sino que a Castillo le fue mejor”, dijo a El Comercio Javier Albán, miembro del Centro de Investigación de la Universidad del Pacífico.

Al respecto, Luis Rivera, ingeniero de software y docente de algoritmia, sostuvo en diálogo con este Diario que la tendencia del voto en las provincias del sur a favor de Juntos por el Perú también se reflejó en la escala distrital.

“La imagen general es que a nivel distrital se ve todo verde [color asociado a Sánchez], excepto por unos distritos urbanos de Arequipa provincia. Los demás distritos [del sur] en donde gana Keiko Fujimori están básicamente en la costa de Arequipa o Moquegua o Ica”, explicó.

El especialista añade que si bien es cierto que tanto Fuerza Popular como Juntos por el Perú tuvieron más votos en esta elección que en el 2021, Fuerza Popular tuvo un incremento de adhesiones más significativo: 130.000 votos adicionales frente a 30.000 de Sánchez.

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