Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.

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La previsión de un mayor impacto del fenómeno de El Niño llevó a BBVA Research a recortar sus proyecciones de crecimiento para la economía peruana. La entidad estimó que el fenómeno climático restaría 0,9 puntos porcentuales a la expansión de este año y 1,3 puntos en 2027, cuando coincidiría con la temporada de lluvias. Con ello, redujo a 2,9% su proyección para ambos años, frente al 3,1% y 3,5%, respectivamente, que esperaba en junio.
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A ello se sumarían las lluvias intensas en la costa durante el verano, con riesgos de inundaciones, interrupción de carreteras y daños en viviendas e infraestructura. Construcción, comercio y servicios también podrían verse afectados.
Durante el primer semestre de 2027, la economía crecería entre 1% y 2%, afectada por El Niño durante la temporada de lluvias. En la segunda mitad, la normalización del clima y la reconstrucción de infraestructura impulsarían una expansión cercana al 4%.
El rebote se prolongaría en 2028, año para el que la entidad elevó su proyección de crecimiento de 3,7% a 5,1%. La recuperación de las actividades primarias y una baja base de comparación explicarían parte de esa aceleración.
A mediano plazo, la entidad anticipó un crecimiento cercano al 4%, sostenido por la inversión privada. Perea destacó proyectos como la reposición de Antamina, Tía María y la optimización de Cerro Verde. El informe también incorporó el inicio de construcción de Coroccohuayco en 2027.
En infraestructura, mencionó la Línea 2 del Metro de Lima, el aeropuerto de Chinchero y mayores flujos de inversión en Chavimochic durante el próximo año. La Longitudinal de la Sierra tendría un papel más importante desde 2028 o 2029, mientras que el Anillo Vial Periférico aceleraría su inversión hacia el 2029.
BBVA Research estimó que la inversión privada pasaría de representar alrededor del 16% del PBI al 20% hacia 2031. Para el período 2029–2031, proyectó un crecimiento promedio anual de 7,4%, similar al registrado entre 2005 y 2025.
El informe recogió un crecimiento interanual de 6,1% del empleo formal privado en julio. Asimismo, la informalidad nacional se ubicó en 69,3% en la medición acumulada de cuatro trimestres hasta el segundo trimestre de 2026, frente al 70,7% de un año antes.
Sin embargo, Perea advirtió que la inflación limitaría el efecto favorable del crecimiento y de la generación de empleo sobre la reducción de la pobreza. Señaló que esperaba una disminución, aunque todavía no tenía un cálculo de su magnitud.
“Si bien esperamos que la pobreza siga disminuyendo, ese impacto positivo del crecimiento se va a ver atenuado por el tema de la inflación”, afirmó.
La entidad proyectó que la inflación cerraría 2026 en 4,9% y seguiría aumentando a comienzos de 2027. Posteriormente, se moderaría hasta finalizar el próximo año en 2,2%, apoyada por la normalización de los precios del petróleo y la disipación de los efectos de El Niño.

El informe identificó a los alimentos perecibles entre los productos cuyos precios podrían verse afectados por El Niño (Foto: ANTHONY RAMIREZ NIÑO DE GUZMAN)
/ ANTHONY NIÑO DE GUZMAN
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En ese escenario, el informe contempló que la tasa de referencia del Banco Central de Reserva (BCR), situada en 4,25%, subiría a 4,75% en los próximos meses. Para 2027, estimó que retornaría a 4,25%.
“No descartamos que el Banco Central haga uno o dos ajustes en su tasa de política monetaria en lo que resta del presente año”, sostuvo Perea. Explicó que esa posibilidad dependería, especialmente, de la evolución del petróleo y de las presiones sobre la inflación.
Pese al encarecimiento del petróleo y a las mayores tasas internacionales, Perea consideró que el entorno externo seguía siendo favorable para el Perú por los altos precios del cobre y del oro. Estos impulsan las cuentas externas y la recaudación minera.
El BBVA Research espera que los términos de intercambio, que relacionan los precios de exportación con los de importación, permanecerán elevados en 2026 y 2027, aunque se moderarían el próximo año.
En el petróleo, la entidad contempló una mejora gradual del tránsito por el estrecho de Ormuz y un descenso de los precios durante 2027. Proyectó una cotización promedio del Brent de US$88 por barril este año y de US$76 el próximo.
Su escenario también consideró que la Reserva Federal de Estados Unidos volvería a elevar su tasa de interés antes de terminar el 2026, hasta situarla en 4,25%, y la mantendría en ese nivel durante el 2027.
En el mercado cambiario, BBVA Research anticipó un fortalecimiento del sol, aunque no descartó episodios de turbulencia. Proyectó que el tipo de cambio se ubicaría entre S/3,25 y S/3,35 por dólar como promedio diario de diciembre de 2026, y entre S/3,20 y S/3,30 en diciembre de 2027.
Esa trayectoria supondría una disminución gradual de las tensiones en Medio Oriente y del precio del petróleo. También encontraría respaldo en el superávit comercial y en el ingreso de capitales asociado a una mayor confianza.

El superávit comercial acumulado de los últimos doce meses equivalía al 12,2% del PBI, de acuerdo con los datos recogidos en el informe
/ Victor Vasquez
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El gasto para prevenir y mitigar los efectos de El Niño, atender la emergencia y reconstruir la infraestructura dañada ampliaría el déficit fiscal. El BBVA Research proyectó que este año cerraría en 1,7% del PBI y subiría a 2,3% en 2027. La deuda pública se mantendría alrededor del 29% del PBI durante ambos años.
Perea advirtió que la mejora fiscal estaba favorecida por ingresos extraordinarios asociados a los altos precios de las materias primas. Al descontar esos efectos y otros factores transitorios, el informe estimó un déficit estructural de 2,7% del PBI potencial para 2026 y de 3,4% para el próximo año.
“Hay que tener cuidado, lo que tenemos hoy es una mejora en las cuentas públicas por una situación de ingresos extraordinarios”, señaló.
Estas estimaciones no incluyeron el gasto adicional de las normas aprobadas por el Congreso, entre ellas las que aumentan las pensiones en educación y las Fuerzas Armadas. El BBVA Research asumió que el Tribunal Constitucional las declararía inconstitucionales. Si siguieran vigentes, el Estado tendría que gastar más, lo que elevaría el déficit fiscal y la deuda pública.
Además de El Niño, Perea destacó el riesgo de una intensificación del conflicto entre Estados Unidos e Irán. Advirtió que el uso de reservas estratégicas de petróleo estaba llegando a un límite y que un mayor encarecimiento de los combustibles elevaría los costos de producción y las presiones inflacionarias.
En el ámbito local, señaló como riesgos la falta de resultados oportunos del Gobierno y el aumento de la criminalidad, que podría desincentivar el gasto privado y limitar el acceso al crédito.
El informe incluyó una estimación propia, según la cual el aumento del crimen entre 2021 y 2024 redujo en algo más de 3% el ingreso generado por cada peruano durante ese período. También identificó una relación entre mayor criminalidad, menor dinamismo del crédito y mayores dificultades para pagar los préstamos.


