martes, octubre 13

Al menos nueve regiones del país han modificado sus calendarios escolares ante el riesgo de lluvias intensas asociadas al fenómeno El Niño 2026-2027. Una revisión de las resoluciones y directivas emitidas por las autoridades educativas revela que las fechas de finalización de clases se concentran entre el 27 de noviembre y el 11 de diciembre. Los documentos establecen jornadas de recuperación, cambios en las semanas de gestión institucional y, en determinados casos, actividades virtuales para completar la programación académica.

Las modificaciones no se aplicarán de la misma manera en todos los colegios. Mientras algunas regiones establecieron una fecha general de cierre para las instituciones públicas y privadas, Ica aprobó un calendario diferenciado para 66 colegios identificados como vulnerables. En Áncash, el adelanto corresponde al cierre de las clases presenciales, con actividades virtuales posteriores en determinadas jurisdicciones. En Lima Metropolitana y Lima Provincias, las medidas identificadas se limitan a instituciones educativas de determinadas UGEL, sin comprender a todos los colegios de ambas jurisdicciones.

El ministro de Educación, José Antonio Chang, informó que el adelanto del cierre escolar forma parte de las medidas preventivas frente a los posibles efectos del fenómeno El Niño en las zonas de mayor riesgo. “Ya se ha tomado la decisión de adelantar a fines de noviembre, los primeros días de diciembre, ya están terminadas las clases en aquellas zonas donde potencialmente el fenómeno del Niño llegue con fuerza”, declaró.

El titular del Ministerio de Educación (Minedu) también informó sobre la adquisición de 1.500 aulas prefabricadas para reemplazar temporalmente los ambientes educativos que pudieran resultar afectados por las lluvias. “Para eso hemos adquirido 1.500 aulas prefabricadas que son para reemplazar en el supuesto de que no podamos contener los efectos del fenómeno”, indicó.

¿Cuándo terminarán las clases en las regiones?

Las disposiciones aprobadas por las autoridades educativas establecen fechas y condiciones distintas para la culminación del año escolar. Según las resoluciones y directivas revisadas, Piura registra el cierre más temprano, mientras que Arequipa, Tacna y Huánuco han programado actividades lectivas hasta el 11 de diciembre. Ica contempla dos fechas diferenciadas y Áncash ha establecido el término de las clases presenciales antes de esa fecha.

El Comercio solicitó al Ministerio de Educación (Minedu) el detalle actualizado de las modificaciones del calendario escolar a nivel nacional, desagregado por regiones, así como las cifras de instituciones educativas y estudiantes comprendidos, las nuevas fechas de fin de clases y las medidas previstas para recuperar las jornadas lectivas. Sin embargo, hasta el cierre de esta edición, el sector no había atendido el requerimiento. Por ello, no se descarta que existan otras regiones que también hayan dispuesto cambios en sus calendarios escolares y que aún no estén comprendidas en el recuento realizado por este Diario.

En Ica, la Dirección Regional de Educación estableció dos fechas según las condiciones de vulnerabilidad de los colegios. De acuerdo con lo informado por su director, José Luis Huamán Orosco, un primer grupo de 66 instituciones educativas, identificado mediante evaluaciones técnicas de las UGEL y el programa PREVAED, concluirá las clases el 30 de noviembre. Las demás instituciones tienen previsto finalizar el 11 de diciembre, siempre que hayan cumplido con las jornadas y horas lectivas correspondientes.

En Áncash, la Dirección Regional de Educación dispuso que las actividades presenciales culminen el 4 de diciembre. Sin embargo, la medida no representa necesariamente el término de toda la programación pedagógica. En la jurisdicción de la UGEL Huaraz se han previsto actividades virtuales del 7 al 11 de diciembre.

Modificaciones focalizadas en Lima

En Lima Metropolitana y Lima Provincias también se han dispuesto modificaciones, aunque su alcance se limita a determinadas instituciones educativas.

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A estas medidas se suma la decisión del Minedu de adelantar al 2 de diciembre la culminación de clases en cinco Colegios de Alto Rendimiento (COAR) ubicados en Piura, Tumbes, Lambayeque, La Libertad y Áncash. Según el ministerio, la disposición comprende a 1.373 estudiantes y contempla jornadas de recuperación para completar la programación académica.

De acuerdo con las resoluciones y directivas emitidas por las direcciones regionales de Educación de Ica, Arequipa, Tacna y Huánuco, la semana del 12 al 16 de octubre, inicialmente destinada a labores de gestión institucional, fue incorporada al calendario de clases. Los documentos establecen que estas actividades administrativas se trasladarán a diciembre como parte de la reorganización del año escolar.

En La Libertad, la Resolución Gerencial Regional N.º 004487-2026 establece una programación de 167 días lectivos, que incluye jornadas de recuperación durante octubre. Por su parte, la Directiva N.º 017-2026 de la Dirección Regional de Educación de Piura contempla la reprogramación de 13 jornadas para culminar las clases el 27 de noviembre, con un total de 160 días lectivos.

Las disposiciones también establecen condiciones distintas para la culminación del año escolar. En Tacna, la Directiva N.º 45-2026 precisa que el cierre previsto para el 11 de diciembre está sujeto al cumplimiento de las semanas, jornadas y horas lectivas exigidas. En caso contrario, las instituciones educativas deberán establecer fechas diferenciadas, previa validación de la UGEL correspondiente.

En Tumbes, la Directiva Regional N.º 004-2026 establece que el último periodo lectivo culminará el 4 de diciembre y que las actividades de gestión institucional se desarrollarán del 7 al 31 de ese mes. En Arequipa, la Directiva N.º 014-2026 mantiene una programación de 36 semanas lectivas y traslada las actividades de gestión de octubre a diciembre.

Respecto a la educación a distancia, el comunicado de la UGEL 10 de Huaral establece que las clases presenciales culminarán el 4 de diciembre y continuarán de manera virtual del 7 al 11 de ese mes. En Áncash, la Dirección Regional de Educación anunció el término de las actividades presenciales para el 4 de diciembre, aunque algunas jurisdicciones contemplan actividades virtuales posteriores.

El impacto en los aprendizajes

Adelantar el cierre del año escolar no necesariamente implica que los estudiantes aprendan menos. Sin embargo, reducir las semanas de clase sin una adecuada reorganización pedagógica podría generar vacíos en competencias fundamentales, especialmente en comprensión lectora y matemáticas. Jorge Roberto de Luise Saurré, magíster en Tecnología Educativa y Competencias Digitales y especialista en convivencia escolar, advirtió que la recuperación de jornadas no debería limitarse a incrementar las horas de clase, sino a priorizar los contenidos esenciales y reforzar los aprendizajes pendientes.

Hernán Ocampo, especialista en neuroeducación y aprendizaje, explicó que concentrar contenidos, tareas y evaluaciones en menos tiempo tampoco garantiza mejores resultados. Por el contrario, podría incrementar la fatiga mental, el estrés y las dificultades de atención. “El cerebro no aprende al ritmo del calendario administrativo; necesita condiciones pedagógicas y tiempo para construir aprendizajes significativos”, señaló.

El impacto, además, no sería igual en todos los niveles educativos. Según Ocampo, en inicial es importante mantener las rutinas, el juego y las actividades de interacción. En los primeros grados de primaria, la preocupación se concentra en la consolidación de la lectura, escritura y habilidades matemáticas, mientras que en secundaria la acumulación de tareas y evaluaciones podría dificultar la organización de los estudiantes.

De Luise también llamó la atención sobre las limitaciones de recurrir a clases virtuales para completar las jornadas pendientes, debido a las diferencias de conectividad y acceso a dispositivos entre los escolares. “La educación virtual sí puede ser un paliativo estratégico, pero no una solución universal ni automática”, sostuvo. Ante estas dificultades, planteó el uso de materiales impresos y otras alternativas de acompañamiento pedagógico.

Para Ocampo, los colegios deberían realizar evaluaciones que permitan identificar los aprendizajes pendientes, distribuir las tareas sin sobrecargar a los estudiantes y establecer mecanismos de refuerzo. De Luise, por su parte, consideró necesario que estas medidas tengan continuidad en el siguiente año escolar, con estrategias de nivelación que atiendan las brechas acumuladas y eviten exigir a los alumnos conocimientos que no llegaron a desarrollar.

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