Y al día siguiente, cuando despertó, Universitario se dio cuenta que el problema no era solo Javier Rabanal y su indeclinable apuesta por no entender el sistema 3-5-2. En la libertad del mando de Coco Araujo, la ‘U’ le pasó el cortauñas a las garras y apagó el rugido con un cántico que toda la tribuna de Occidente coreó con furia. “Fuera, Barco; fuera, Barco”, soltaron luego de la lamentable derrota por 2-1 ante Alianza Atlético de Sullana. Si alguien tenía esperanza, la caída en un Monumental de 40 mil asistentes le puso el último clavo al cajón del sueño de ganar el Apertura.
Y al día siguiente, cuando despertó, Universitario se dio cuenta que el problema no era solo Javier Rabanal y su indeclinable apuesta por no entender el sistema 3-5-2. En la libertad del mando de Coco Araujo, la ‘U’ le pasó el cortauñas a las garras y apagó el rugido con un cántico que toda la tribuna de Occidente coreó con furia. “Fuera, Barco; fuera, Barco”, soltaron luego de la lamentable derrota por 2-1 ante Alianza Atlético de Sullana. Si alguien tenía esperanza, la caída en un Monumental de 40 mil asistentes le puso el último clavo al cajón del sueño de ganar el Apertura.
LEE MÁS: Universitario cayó 2-1 ante Alianza Atlético en el Estadio Monumental y le dice adiós al Torneo Apertura | RESUMEN Y GOLES
El trabajo de cuatro años, léase, Matutazo, centenario, tricampeonato, octavos de Copa, sponsors y estadios llenos, se está derrumbando en apenas cuatro meses. Un castilo de ilusiones destrozado a combazos que tiene dos responsables. El político, Franco Velazco; la cabeza del gigante resucitado que heredó una gestión encaminada en las oficinas; y el deportivo, Álvaro Barco, el que alega que los resultados mandan y que no toma decisiones apresuradas.
Culpable Velazco de confiarle el poder de las contrataciones a la experiencia de Barco, y culpable Barco también porque hoy no tiene resuelto el nombre del nuevo técnico, y como defensa usa el respaldo a Araujo porque no tiene otro plan en marcha. Desestimado Bustos porque no se sintió apreciado a inicios de año, y descartado Fossati que firmó con Liverpool de su país tras romper relaciones con las cabezas de la U.
¿Quién viene ahora? Barco busca entre Cvs de Uruguay y Argentina quien pueda comandar a un plantel que ya dejó en claro que no negocia con cambiar el 3-5-2, por eso prefieren a un Coco de la casa a un revolucionario que reordene la pizarra.
El cinco veces campeón de torneos cortos en el Perú, con 21 puntos, hoy ve cómo el compadre se aleja más en la tabla tras ganar en Trujillo a Grau. Hoy amaneció a 8 puntos de ventaja. Y más lejos se pueden ubicar Los Chankas si vencen a ADT de visita, 11 puntos siendo exactos. Si restan 5 partidos, 15 puntos en juego, la ilusión merengue es una velita misionera a punto de apagarse.
El fútbol es el reino de lo ilógico, pero la U depende de una catástrofe de sus rivales y un milagro entre abril y mayo. Por juego, por cómo perdió anoche ante Alianza Atlético, la Crema quedó fuera. El vestuario ha ganado pedo en las decisiones. Los tricampeones no tiran un buen centro y no canalizan sus mejores intenciones. Ayer, ninguno de los refuerzos pisó el campo. Silveira, Reyna, Fértoli se quedaron calentando. Fara y Alzugaray fuera de lista y Gassama ya no es ni considerado para las concentraciones.
Este es la U, el que golea a Garcilaso el miércoles y tropieza con Sullana el domingo. El equipo que se cansó de dar vueltas y hoy está mareado a dos días de enfrentar a Nacional de Uruguay en el partido que define todo su futuro en la Copa Libertadores. La cita es este miércoles a las 9:00 p.m. y hay que estar preparado para todo.
“No hicimos un buen partido, de local duele, duele mucho, pedirle perdón a la gente que nos viene a ver”, arrancó diciendo Aldo Corzo, quien volvió al titularato tras semanas en la fue borrado por Javier Rabanal. En el clásico no salió ni en lista, por ejemplo.