El precio del dólar en Perú inició la semana en S/3,357, ligeramente por debajo del cierre previo de S/3,358, mientras el DXY (Índice del Dólar de Estados Unidos) retrocede 0,15%. El mercado incorpora el cambio en las expectativas sobre la política monetaria de la Fed tras el simposio de Jackson Hole y permanece atento a los próximos datos económicos de Estados Unidos.
El precio del dólar en Perú inició la semana en S/3,357, ligeramente por debajo del cierre previo de S/3,358, mientras el DXY (Índice del Dólar de Estados Unidos) retrocede 0,15%. El mercado incorpora el cambio en las expectativas sobre la política monetaria de la Fed tras el simposio de Jackson Hole y permanece atento a los próximos datos económicos de Estados Unidos.
En el plano internacional, el mercado tendrá como principal referencia el reporte de Empleo No Agrícola (NFP) del viernes 4 de septiembre. Una cifra sólida podría reforzar una postura más restrictiva de la Fed y dar mayor soporte al dólar, mientras que un resultado débil podría alimentar las expectativas de un enfriamiento de la economía. Antes de este dato se conocerán la encuesta JOLTS de ofertas de empleo y el reporte de empleo privado ADP, que permitirán al mercado calibrar sus expectativas.
El ajuste en las expectativas de tasas también viene presionando a los metales preciosos, con el oro alrededor de US$4,420 por onza y la plata en US$66,50 por onza, mientras el cobre se mantiene entre US$6,65 y US$6,75 por libra.
A esto se suma el repunte del petróleo tras una nueva ofensiva estadounidense contra instalaciones iraníes en el Estrecho de Ormuz: el Brent alcanza los US$93,37, con un avance de 3,06% intradía.
En el plano local, la atención estará puesta en el dato de inflación de agosto, cuya expectativa es de 0,3% mensual, para evaluar la evolución de las presiones de costos y las posibilidades de retomar los recortes de tasa.
Asimismo, el Gobierno plantea reducir exoneraciones tributarias para recuperar cerca de S/850 millones de recaudación, mientras que el vencimiento de S/9.991 millones en depósitos del Banco Central de Reserva (BCR) generará una inyección de liquidez en soles al sistema financiero.



