Unidad de Investigación
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Pese a tener varios Reinfo suspendidos, tras ser investigados por hacer minería ilegal, el clan sigue operando mediante seis registros localizados en Chilia, Parcoy, Buldiyo en Pataz y Santibamba en la provincia de Sánchez Carrión.

Eleuterio Lara López, padre de Jenss Lara, dueño de empresas que tiene Reinfos
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En los últimos años, el clan familiar ha creado al menos nueve sociedades mineras, además de una concesión minera de 300 hectáreas en el distrito de Chilia, en la provincia de Pataz.
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En 2017, la Fiscalía Especializa en Medio Ambiente (FEMA) decomisó 100 toneladas de mineral (contenido de oro) de Consorcio Minero J&J E.I.R.L., una empresa de Eleuterio Lara bajo la sospecha de que tenía un orígen ilícito.

Reinfo de Jenss Lara fue suspedido, pero tiene otros a través de nuevas empresas
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Durante las investigaciones, parte de la mercancía valorizada en medio millón de dólares y puesta en custodia en los almacenes del Gobierno Regional de La Libertad, desapareció días después de la incautación. Esto generó una nueva indagación fiscal contra el entonces gerente regional de Energía y Minas, Ricardo Pozo Sandoval, y a su subgerente Raúl Araya Neyra; este último después fue procesado por integrar la “La Gran F.A.”, una organización dedicada a la minería ilegal.
En febrero de 2020, Jenss Lara y su empresa Minera Matwork también se vieron involucrados en una megainvestigación, luego de que la Fiscalía y la Policía descubrieran una red criminal que usaba Reinfos para lavar oro ilegal.
Lo que opacó también la transparencia de sus actividades mineras es la reiterada perdida de documentación clave de sus sociedades mineras. En los últimos cinco años, tanto Eleuterio Lara como sus hijos Jenss y Jersica Lara, han denunciado en, al menos en 9 ocasiones, la “pérdida” de libros contables, de registro de compras a proveedores de oro, transacciones con empresas formales, así como informes de insumos químicos empleados.

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Jenss Lara, con apenas 20 años, logró que el Ingemmet le otorgue la concesión de 300 hectáreas, espacio usado para hacer contratos de extracción con sus propias empresas.
El auge económico del clan no solo se topó con la labor fiscalizadora de las autoridades sino también llamó la atención de bandas criminales que comenzaron a seguirle sus pasos.
La familia ha sido víctima de intentos de asesinatos, asaltos, extorsiones, y de secuestros al paso desde que su crecimiento económico se hizo conocido en La Libertad.


