Hasta el lunes 17 de agosto Fernando Cerimedo era un periodista y consultor político argentino básicamente conocido solamente entre la gente que sigue de cerca las campañas electorales y las pugnas políticas feroces que se dan cada vez con más frecuencia en las redes sociales, con operaciones de desinformación incluidas, claro está.
Hasta el lunes 17 de agosto Fernando Cerimedo era un periodista y consultor político argentino básicamente conocido solamente entre la gente que sigue de cerca las campañas electorales y las pugnas políticas feroces que se dan cada vez con más frecuencia en las redes sociales, con operaciones de desinformación incluidas, claro está.
Pero aquel día, en la ciudad boliviana de Santa Cruz la abogada y operadora política Nadia Beller sufrió un atentado contra su vida, del cual no salió ilesa pero felizmente sí con vida. Atacantes vestidos de repartidores de comida le dispararon tres veces en las inmediaciones de un hotel.
“Claramente él quería deshacerse de mí”, denunció la mujer desde la clínica a la que fue llevada. Él no era otro que Cerimedo, su expareja sentimental.
No pasaron ni 24 horas del ataque cuando el consultor, de 45 años, fue detenido en el aeropuerto internacional Viru Viru, de la ciudad cruceña, cuando intentaba abordar un vuelo rumbo a Buenos Aires.
Desde entonces está bajo detención preventiva en el penal de Palmasola, el más grande del país altiplánico, imputado como presunto autor intelectual de tentativa de feminicidio.
El arresto hizo enfocar de inmediato la relación de Cerimedo con el mandatario boliviano Rodrigo Paz, pero no solo con él sino que empezó a correr como reguero de pólvora su cercanía con diversos líderes del espectro derechista en la región, ya fuera en las sombras o de manera más pública.
Incluso hasta nuestro país parecen haber llegado los tentáculos de su actividad. Tanto así que Keiko Fujimori salió a negar este miércoles 2 que el experto digital haya participado en la última campaña electoral y a remarcar que no tiene “relación personal ni laboral” con él, a pesar de que estuvo en la ceremonia en que juró como presidenta el 28 de julio, es decir, solo 20 días antes del ataque a Beller y su vertiginosa caída en desgracia.
Pero su huella, por ahora, está mucho más marcada en hasta cuatro o cinco países de nuestro vecindario.
La raíz en tierra argentina
En su país natal, junto con otros dos periodistas, fundó en el 2021 La Derecha Diario, portal web de noticias y opinión. No tardó en saltar a la política y fue uno de los miembros de la estrategia de comunicación del actual gobernante argentino, Javier Milei, durante la campaña presidencial del 2023. Tal como remarca el canal France 24, su tarea no se limitó a administrar las redes sociales del candidato libertario sino que hablaba con fervor de la batalla digital, reconociendo que usaba “la campaña negativa” y “granjas de trolls”. Si bien el gobierno actual señala que ya no ocupa ningún cargo, medios argentinos han mostrado que Cerimedo siguió visitando la Casa Rosada tras el triunfo de Milei.
Presencia en campaña chilena
El Congreso chileno ha aprobado esta semana la conformación de una comisión investigadora que esclarezca las conexiones entre el estratega digital y el entorno del mandatario José Antonio Kast, y que dentro de 60 días deberá emitir un informe sobre el uso de bots maliciosos en campaña para desinformar y el papel que en ello tenía Cerimedo. Y al día siguiente la fiscalía del vecino del sur abrió una investigación por posibles delitos informáticos vinculados a él. El jefe de Estado chileno afirmó hace unos días que nunca ha trabajado con el estratega en su campaña o que tenga vínculos de asesoría con su gobierno o con su agrupación (el Partido Republicano), pero sí reconoció que lo conoce,
Cercanía al poder en Bolivia
Quien aparece más comprometido, sin duda, es el mandatario boliviano, Rodrigo Paz, que sí ha admitido que Cerimedo fue parte de su campaña para la segunda vuelta en la segunda mitad del 2025, pero que “jamás tuvo la autorización” de representar a su gobierno. Un segundo proceso abierto contra el consultor en la nación altiplánica por supuesto enriquecimiento ilícito va tras la pista de dinero recibido del Estado por su presunta participación como asesor externo en la modificación de dos decretos supremos y de una ley. Si bien el detenido dice que su trabajo con Paz fue “colaborativo” e informal, su expareja Beller ha mostrado supuestas capturas de pantalla que marcarían un vínculo más estrecho con el gobernante.
Transmisiones desde Brasil
Antes de sus incursiones en la política chilena y boliviana, Cerimedo también entabló vínculos con el bolsonarismo en Brasil. Según recuerda France 24, tras la derrota de Jair Bolsonaro frente a Lula da Silva en octubre del 2022, el experto informático difundió una versión en internet que puso en duda la credibilidad del voto electrónico en el país más grande de Sudamérica, así que su nombre apareció dentro de la investigación que la policía federal llevó a cabo sobre las llamadas “milicias digitales”. Hay documentación sobre reuniones entre el diputado Eduardo Bolsonaro, hijo del expresidente, y Cerimedo en Buenos Aires. Sus ‘virtudes’ llegaron incluso a Centroamérica pues participó recientemente en la campaña que aupó a Nasry Asfura a la presidencia de Honduras.



