domingo, septiembre 27

Alianza Lima sumó su segunda victoria en la Noche Blanquiazul. Luego de imponerse por 3-1 ante CAV Esquimo de España en la jornada inaugural del viernes 25, las blanquiazules volvieron este sábado al Polideportivo de Villa El Salvador para afrontar su segundo compromiso del cuadrangular internacional. Esta vez el rival fue Boca Juniors.

Alianza Lima sumó su segunda victoria en la Noche Blanquiazul. Luego de imponerse por 3-1 ante CAV Esquimo de España en la jornada inaugural del viernes 25, las blanquiazules volvieron este sábado al Polideportivo de Villa El Salvador para afrontar su segundo compromiso del cuadrangular internacional. Esta vez el rival fue Boca Juniors.

Las dirigidas por el argentino Alejandro Schneider volvieron a responder ante su público y, más allá del resultado (ganaron 3-1 a Boca), dejaron varias actuaciones individuales que se ganaron la ovación.

Si el viernes ante CAV Esquimo el equipo mostró sus primeras credenciales, frente a Boca Juniors algunas de sus nuevas piezas empezaron a ganar todavía más protagonismo. Y hubo una jugadora que, por rendimiento y conexión con las tribunas, terminó llevándose buena parte de los reflectores: Daniela Bulaich.

Bulaich llegó a Alianza Lima para ser una de las grandes protagonistas de esta temporada y, en sus dos primeras presentaciones en la Noche Blanquiazul, ya empezó a justificar esa expectativa.

La argentina, que llegó procedente del Narconon Volley Melendugno de Italia, cuenta además con experiencia internacional con su selección: disputó los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 y el Mundial de 2022.

Potente en ataque, participativa y con personalidad para asumir los momentos importantes, fue una de las principales armas ofensivas de Alianza. Cada punto de la argentina fue celebrado con especial entusiasmo y, conforme avanzó el partido, su nombre empezó a escucharse con mayor fuerza desde las tribunas. Bulaich no necesitó demasiado tiempo para meterse al público blanquiazul en el bolsillo.

Y mientras Bulaich se encargaba de hacer ruido en ataque, Esmeralda Sánchez volvió a ser una de las jugadoras más incansables del equipo.

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La líbero fue protagonista de varias de las mejores acciones defensivas de Alianza. Corrió, se lanzó y apareció una y otra vez para evitar que las pelotas tocaran el piso. Su intensidad fue permanente y terminó contagiando al resto del equipo.

Fue una de las constantes de Alianza durante el partido y volvió a demostrar que su presencia será importante en la temporada que recién comienza.

También hubo espacio para dos jugadoras que destacaron por su regularidad. Chabela Sánchez volvió a mostrar consistencia durante buena parte del encuentro. Su aporte fue importante para que Alianza mantuviera el ritmo y encontrara respuestas cuando Boca intentó incomodarlo.

Por su parte, Flavia Montes también tuvo una actuación destacada. La central aportó desde la red y fue importante para sostener al equipo en diferentes pasajes del partido.

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