domingo, agosto 30

Resulta imposible no emocionarse frente a la hazaña que personifica Ignacio Buse con una raqueta en la mano este 2026. Primero fue su estreno en lo más alto del podio a nivel ATP, en Hamburgo. Ahora, en Winston-Salem, donde tras vencer con solvencia a Arthur Fery en la gran final se convirtió en el ganador más joven en la historia del torneo.

Resulta imposible no emocionarse frente a la hazaña que personifica Ignacio Buse con una raqueta en la mano este 2026. Primero fue su estreno en lo más alto del podio a nivel ATP, en Hamburgo. Ahora, en Winston-Salem, donde tras vencer con solvencia a Arthur Fery en la gran final se convirtió en el ganador más joven en la historia del torneo.

LEE: ¿Qué hace tan especial cada triunfo de Buse y por qué el tenis peruano puede vive hoy un día de gloria 33 años después de la hazaña de Yzaga?

Pero no es solo su tenis el que escarapela el cuerpo. Nacho emociona aún más porque nunca desaprovecha una oportunidad para, a través de sus éxitos, darle relevancia al Perú. “Que se escuche en todo el mundo: ¡El Perú es clave!”, dijo ayer, visiblemente emocionado, durante la ceremonia de premiación, mientras un impresionante grupo de compatriotas no dejaba de gritar y aplaudir en el Wake Forest University Tennis Complex, en Carolina del Norte. A más de 5 mil kilómetros de distancia, aquella cancha tenía por momentos el ambiente peruanísimo del Club Lawn Tennis.

¿Más peruano aún? Basta con verlo correr hacia la tribuna, coger un banco, subirse y trepar el muro en una reacción tan espontánea como inolvidable. Allí apareció el chico de 22 años que parece no tener techo y que, pese a lo lejos que está llegando, se mantiene con los pies en la tierra. Humilde, sencillo, entregado al tenis y a los suyos.

Ignacio Buse y sus primeras palabras tras consagrarse campeón del ATP 250 de Winston-Salem 2026.

`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});

—Vale un Perú—

Lo de ayer fue otra vez un partido colosal para un 2-0: 6-3 y 6-2 sobre Fery. El triunfo convirtió a Buse en el tenista más joven en ganar el torneo y, además, le entregó su segundo título ATP Tour, con lo que iguala una marca que hasta ahora solo ostentaba el célebre Jaime Yzaga. Hoy la comparten.

Mejor aún: Buse se convirtió en el primer peruano en conquistar un título sobre cancha dura desde Yzaga en Sydney 1993. Tuvieron que pasar 33 años para volver a ver la bandera peruana en lo más alto de un torneo ATP sobre cemento.

Con la obtención de este ATP 250, además, Nacho aseguró el puesto 31 del ránking mundial ATP, posición que ya había alcanzado en mayo pasado y que representa su mejor ubicación histórica en el circuito profesional.

“Gracias al público peruano, son muy especiales para mí”, remató Buse antes de recibir su segundo trofeo, el primero sobre cancha dura. Ya había hecho historia al convertirse en el primer peruano en disputar una final sobre cemento desde 2004, cuando Luis Horna alcanzó el partido por el título de Long Island.

El festejo, sin embargo, tendrá poco espacio dentro de su ajustada agenda. Hoy Nacho debería emprender viaje hacia Nueva York para realizar el lunes su primer y único entrenamiento. El martes debutará en el último Grand Slam del año ante el estadounidense Marcos Giron.

Winston-Salem ya es historia. El siguiente desafío es Nueva York. El US Open lo espera. Y con él, todos los peruanos.

SOBRE EL AUTOR

Es subeditor de Deporte Total y contenido transversal del diario El Comercio. Fue Jefe de la Zona Deportiva de Grupo El Comercio. Se inició como periodista en el 2009 en diario Correo. Ha sido editor digital, editor general y director periodístico del diario EL BOCÓN, también editor general de diario DEPOR. Enviado especial al Mundial Brasil 2014. Ver más
Share.
Exit mobile version