El precio del dólar cerró la sesión prácticamente sin cambios en S/3,3460, en medio de flujos mixtos de los agentes locales y una intervención de soporte por parte del Banco Central de Reserva (BCR). A nivel global, el índice dólar (DXY) avanzó 0,17%, mientras varias monedas desarrolladas y latinoamericanas registraron depreciaciones.
“Los inversionistas a nivel internacional mostraron moderación al inicio de la semana, a la espera de señales sobre la trayectoria de las tasas de interés por parte de la Reserva Federal”, señaló Jorge Luis Huayta, trader FX de Kambista. En este contexto, el cobre cerró firme sobre los US$6,48 por libra y el oro se consolidó en la zona de US$4,510 por onza, mientras el Brent retrocedió a US$94,80 y el WTI a US$86,90.
En el plano local, Huayta indicó que durante el segundo trimestre ingresaron al Perú US$563 millones, mostrando un contraste significativo frente a las elecciones de 2021 en materia de fuga de capitales del sector privado. Asimismo, señaló que el Ministerio de la Producción declaró en emergencia el sector pesquero por 120 días debido al fenómeno de El Niño, luego de que el sector cayera 51,94% en junio y acumulara una contracción de 33.15% en el primer semestre.
En cuanto al comportamiento técnico, el especialista explicó que el mercado FX continúa dentro del rango de soporte de S/3,3400 a S/3,3600, con un soporte cercano en S/3,3400. En la región, el peso colombiano (-0,92%) registró la mayor depreciación, seguido por el peso mexicano (-0,25%) y el real brasileño (-0,21%), mientras el sol peruano cerró prácticamente flat.
Allisson Pérez, trader de divisas en Renta4 SAB, explicó que durante la jornada, la demanda provino por los corporativos, mientras que la oferta vino principalmente del BCR, que intervino mediante Swaps Cambiario Compra por S/300 millones, a una tasa promedio de 2,93%.
El tipo de cambio operó en el rango de S/3,3450 a S/3,3480, con un volumen negociado de US$344 millones a un precio promedio de S/3,3465. Por otro lado, los datos económicos de EE. UU. fueron positivos y favorecieron al dólar, al mostrar una mayor actividad manufacturera y un mercado laboral sólido. Esto podría reducir las expectativas de recortes de tasas de la Fed y generar presión al alza sobre el tipo de cambio USD/PEN. La reducción marginal del balance de la Fed refuerza, aunque de forma limitada, este escenario.
El PMI de servicios de Estados Unidos subió con fuerza de 54,6 a 56,8 puntos, reflejando una demanda interna más sólida. Esto refuerza la idea de que el crecimiento sigue apoyándose principalmente en servicios, aunque también podría mantener algo de presión sobre la inflación si esa fortaleza persiste.
¿Cuáles son los principales factores que están impulsando la tendencia a la baja del dólar esta semana?
Según Leonardo Baptista, jefe de Asesoría de Sura Investments, el impulso responde a una combinación de factores externos y locales, aunque el detonante inmediato ha sido principalmente internacional.
“En el frente externo, el mercado ha reducido sus apuestas a una subida de tasas de la Reserva Federal en septiembre. A ello se suman datos más débiles de precios y empleo en Estados Unidos, que han reducido la preferencia de los inversionistas por el dólar. Adicionalmente, la semana pasada el Gobierno estadounidense intensificó las recompras de bonos del Tesoro de largo plazo, lo que contribuyó a moderar sus rendimientos. Este escenario también ha favorecido un incremento en los precios de los metales hasta niveles récord, generando una presión adicional a la baja sobre el tipo de cambio”, sostuvo.
Baptista consideró que esta tendencia a la baja podría mantenerse relativamente estable durante el segundo semestre, mientras el sol continúe respaldado por los altos precios del cobre y se mantenga un entorno local favorable.
Sobre una posible tendencia a que el dólar vuelva a subir, el especialista de Sura Investments explicó que “una reversión podría producirse si observamos nuevamente datos de inflación al alza, una mayor fortaleza del mercado laboral estadounidense y un incremento de los rendimientos de los bonos del Tesoro de largo plazo”.
“En el ámbito local, los principales factores que podrían generar presiones al alza sobre el tipo de cambio serían una caída en los precios del cobre y el oro, que reduzca la oferta de dólares proveniente de las empresas mineras, o un deterioro de la confianza política. Asimismo, otro riesgo que no debemos dejar de considerar son los efectos que el fenómeno de El Niño podría generar sobre la inflación”, agregó.
Cabe destacar que el dólar no registraba este umbral desde hacía aproximadamente seis años. En ese periodo, previo a la crisis del COVID-19, el dólar se movía principalmente en un rango de entre S/3,24 y S/3,40. Posteriormente, la pandemia llevó al tipo de cambio hacia niveles cercanos a S/3,60 y, más adelante, alcanzó su máximo histórico de S/4,138 en octubre de 2021. Por ello, volver a niveles cercanos a S/3,35 resulta significativo y refleja tanto la fortaleza actual del sol como un escenario externo y local que, por el momento, continúa siendo favorable para la moneda peruana.

