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En las partes altas de Villa María del Triunfo, donde el abastecimiento mediante camiones cisterna representa un gasto y no siempre garantiza que el agua llegue hasta las viviendas, una nueva infraestructura busca aprovechar un recurso que suele pasar inadvertido, la humedad de la neblina. Este domingo se inauguraron 40 atrapanieblas en el asentamiento humano Pomacocha, como parte del proyecto impulsado por Grupo El Comercio y América Multimedia de la mano con la ONG Movimiento Peruanos Sin Agua.
En las partes altas de Villa María del Triunfo, donde el abastecimiento mediante camiones cisterna representa un gasto y no siempre garantiza que el agua llegue hasta las viviendas, una nueva infraestructura busca aprovechar un recurso que suele pasar inadvertido, la humedad de la neblina. Este domingo se inauguraron 40 atrapanieblas en el asentamiento humano Pomacocha, como parte del proyecto impulsado por Grupo El Comercio y América Multimedia de la mano con la ONG Movimiento Peruanos Sin Agua.
Los sistemas tienen una capacidad de captación estimada de entre 200 y 400 litros de agua al día por malla, según las condiciones climáticas. En Pomacocha se instalaron además 12 tanques de 2 mil 500 litros, con una capacidad conjunta de 30 mil litros. De acuerdo con el presidente de la organización, Abel Cruz Gutiérrez, los depósitos podrían llenarse en aproximadamente dos días bajo las condiciones registradas en la zona.
La intervención inaugurada en Pomacocha corresponde a una primera parte del convenio que contempla la instalación de 250 atrapanieblas en las partes altas de Villa María del Triunfo. Mientras la información institucional del proyecto señala una meta general de 1,200 familias beneficiadas, Abel Cruz precisó durante la inauguración que las 40 mallas instaladas en Pomacocha están destinadas a 250 familias de esta comunidad.
De los camiones cisterna a la captación de agua de la neblina
Antes de la instalación de los atrapanieblas, los vecinos de Pomacocha dependían principalmente de aguateros y camiones cisterna. Maruja Loreña, quien vive con cuatro familiares en su vivienda, contó que actualmente su familia paga 70 soles por 2 mil 500 litros de agua, dependiendo de su consumo.
“Aquí venían los aguateros. (…) Yo compro 2.500 litros por 70 soles”, relató.
El problema no se limita al precio. Yolanda Mendoza Luján, vecina de la zona y madre de una familia de cuatro integrantes, explicó que los vehículos no siempre pueden llegar hasta las partes altas debido a las condiciones del terreno. Cuando esto ocurre, los vecinos deben desplazarse para conseguir agua y asumir gastos adicionales de transporte.
Representantes de la comuna explican su situación crítica tras la falta de agua para sus familias. (Foto: Antonio Melgarejo / GEC).
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“Hay veces que no hay agua, que nos sube aguatero y no nos alcanza. El aguatero que trae, no alcanza para todos”, señaló.
Mendoza agregó que, cuando debe trasladarse, una movilidad puede costarle entre 20 y 25 soles, un gasto que se suma a las dificultades para conseguir el recurso. En su caso, su madre suele encargarse de reunir el agua debido a que ella trabaja y también debe llevar a su hijo a terapias, ya que posee el trastorno del espectro autista.
Los vecinos de la zona explican que los vehículos no siempre pueden llegar hasta las partes altas debido a las condiciones del terreno. (Foto: Antonio Melgarejo / GEC).
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“Muchas veces, cansada, subimos sudando, mojada. Y realmente, de verdad, acá es mucha necesidad”, sostuvo.
Una situación similar describió Dayron Tito Huamán, quien explicó que antes los pobladores debían trasladar el agua desde las zonas bajas y que ahora recurren a cisternas. Según su testimonio, un tanque de 200 litros le cuesta 30 soles y una familia puede requerir entre dos y tres tanques por semana.
“Si lavas ropita, otras cosas más y por lo menos a la semana tienes que utilizar los 200 litros, tres tanques a la semana”, explicó.
¿Cómo funcionan los 40 atrapanieblas instalados en Pomacocha?
Los atrapanieblas están compuestos por mallas que interceptan las pequeñas gotas de agua suspendidas en la neblina. Cuando la humedad atraviesa la estructura, las microgotas se acumulan sobre la superficie y comienzan a deslizarse hacia una canaleta. Desde allí, el agua es conducida mediante mangueras hasta los depósitos de almacenamiento. Abel Cruz explicó el proceso durante la inauguración.
“Las microgotas originadas por la neblina se están convirtiendo en agua para estas familias, entonces este es un sistema innovador, ya que esta agua puede tener distintos usos”, señaló el presidente de Movimiento Peruanos Sin Agua.
Las mallas instaladas en Pomacocha captan las pequeñas gotas de agua presentes en la neblina y las conducen mediante canaletas y mangueras hacia los tanques de almacenamiento. (Foto: Antonio Melgarejo / GEC).
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El rendimiento de cada panel depende de las condiciones meteorológicas. La organización estima una producción de entre 200 y 400 litros diarios por malla, aunque ha registrado captaciones de hasta 500 litros en otras zonas con mayor concentración de humedad.
En Pomacocha, la ubicación fue seleccionada luego de un monitoreo previo. Abel Cruz explicó que la evaluación buscó determinar si las condiciones de neblina permitían que los sistemas funcionaran adecuadamente.
El proyecto contempla 12 tanques con capacidad de 2 mil 500 litros cada uno, destinados a almacenar el agua recolectada. (Foto: Diego Aquino / GEC).
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La infraestructura instalada cuenta con 12 tanques de 2 mil 500 litros. Según Cruz, las 40 mallas permitirán que estos depósitos se llenen progresivamente y que el agua pueda ser almacenada en la parte baja de la comunidad.
El agua ya sirve para plantas, lavado y baños, pero todavía falta potabilizarla
Aunque los vecinos ya pueden aprovechar el agua captada por los atrapanieblas, esta todavía no es utilizada de manera regular para consumo humano porque se requiere un proceso de tratamiento.
Maruja Loreña explicó que actualmente el agua se destina principalmente a las plantas, el lavado y los baños.
“Todavía no es para consumo. (…) Esto es más que todo para las plantas”, precisó.
La comunidad espera que el proyecto pueda avanzar hacia la instalación de un sistema de filtración que permita ampliar sus usos.
Los vecinos de la zona esperan que pronto el agua recolectada por las mallas atrapanieblas pueda ser de consumo humano. (Foto: Antonio Melgarejo / GEC).
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Yolanda Mendoza expresó que su principal expectativa es que el agua pueda ser tratada para utilizarla también en la preparación de alimentos y otras necesidades básicas.
“Rogamos a Dios, espero que, hasta el último, que nos ayude a purificar esta agua para poder consumirla”, afirmó.
Dayron Tito Huamán también explicó que el agua puede ser utilizada actualmente para actividades productivas como el cultivo de plantas y hortalizas, mientras la comunidad trabaja en alternativas de filtración.
El agua recolectada puede ser utilizada actualmente para actividades como el cultivo de plantas. (Foto: Reuters. Imagen de archivo).
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“Esta agua podemos dar utilidades en plantar las plantas, las hortalizas y todo lo que se pueda producir en esta zona”, sostuvo.
En ese sentido, Abel Cruz anunció que el proyecto contempla la implementación de una mini planta potabilizadora para que el agua recolectada pueda ser destinada al consumo humano.
Abel Cruz, presidente de la ONG Peruanos Sin Agua junto a José Manuel Jurado, Gerente General del Grupo El Comercio. (Foto: Antonio Melgarejo / GEC).
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Además, el presidente de la ONG Peruanos Sin Agua, agregó que una mayor disponibilidad de agua permitirá que las familias utilicen sus propios terrenos para desarrollar huertas familiares, cultivos y crianza de animales menores.
“Ahora ellos van a construir su propia huerta en su propio terreno, en su propio lote. Desde aquí ya no van a estar yendo a comprar hortalizas, lechuga, tomate, cebolla. Aquí van a tener todo ese producto, aquí en casa”, explicó.
Una fuente de agua para reducir la dependencia de las cisternas
Para los dirigentes de la comunidad, la principal utilidad de los atrapanieblas será reducir la dependencia de los camiones cisterna.
Leo Cadio, dirigente de la Asociación de Grupo Familiar Defensores del Medio Ambiente de Pomacocha, señaló que el abastecimiento de agua es escaso y que las cisternas no cubren de manera permanente las necesidades de la población.
“Acá en nuestras poblaciones el agua es bastante escaso. En pocos casos nos abastecemos con cisternas, pero este sistema de atrapanieblas nos va a permitir mitigar esa necesidad”, afirmó.
Otro dirigente de la comunidad, Ruperto, explicó que un recipiente de aproximadamente 1,100 litros puede costar 35 soles, por lo que contar con una fuente de captación propia representa una alternativa para los vecinos.
“Aquí con atrapanieblas realmente pues nos van a abastecer y la comunidad estamos muy contentos y felices”, señaló.
Abel Cruz Gutiérrez, presidente de la ONG Peruanos Sin Agua (Foto: Antonio Melgarejo / GEC).
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Abel Cruz también puso el foco en el costo que representa el abastecimiento mediante cisternas. Según indicó, el precio de un metro cúbico de agua en esta zona puede oscilar entre 30 y 60 soles, mientras que comparó ese monto con los aproximadamente cuatro soles que, según afirmó, pagan usuarios de distritos como Miraflores y La Molina.
El presidente de la ONG sostuvo que la diferencia refleja la brecha que existe entre las zonas con acceso regular al servicio y aquellas ubicadas en las partes altas de Lima.
De 40 atrapanieblas en Pomacocha a una meta de 250 sistemas
La instalación de Pomacocha forma parte de una alianza que Grupo El Comercio, América Multimedia y Movimiento Peruanos Sin Agua mantienen desde hace tres años. El convenio establece como objetivo completar progresivamente 250 atrapanieblas en zonas vulnerables de Villa María del Triunfo.
El proyecto tiene como antecedente otras intervenciones desarrolladas por las instituciones. En 2025, ambas empresas donaron 30 atrapanieblas para el asentamiento humano Lomas Verdes, también en Villa María del Triunfo, donde fueron beneficiadas más de 230 familias.
LIMA, domingo 21 de setiembre DEL 2025
En el Asentamiento Humano “LOMAS VERDES” del distrito de Villa María del Triunfo, inauguraremos 30 atrapanieblas donados de manera conjunta por El Comercio y CPR, para la fundacion PERUANOS SIN AGUA
/ ANTONIO MELGAREJO
Durante la inauguración, José Manuel Jurado, gerente general de Grupo El Comercio, destacó que el proyecto también involucró a los colaboradores de las empresas, quienes participaron voluntariamente en actividades para contribuir con la iniciativa.
“Una empresa te da la oportunidad de poder colaborar. Mucha gente quiere siempre ayudar de una manera u otra y no siempre tiene la oportunidad”, señaló durante la actividad.
Jurado agregó que la posibilidad de contribuir con una iniciativa vinculada al acceso al agua genera satisfacción entre los trabajadores que participaron.
José Manuel Jurado, gerente general de Grupo El Comercio, destacó que el proyecto también involucró a los colaboradores de ambas empresas. (Foto: Diego Aquino / GEC).
“Ofrecer algo tan básico y que no todo el mundo al final tiene la posibilidad de tener acceso, como es el agua, pues es algo que reconforta muchísimo”, afirmó.
Para Abel Cruz, la experiencia de Pomacocha puede servir como referencia para otras zonas de Lima y del país donde las redes convencionales de abastecimiento no llegan.
Abel Cruz asegura que numerosos asentamientos humanos en el cinturón de Lima y Callao que enfrentan problemas de acceso al agua. (Foto: Antonio Melgarejo / GEC).
El ingeniero señaló que existen numerosos asentamientos humanos en el cinturón de Lima y Callao que enfrentan problemas de acceso al agua y planteó que la tecnología de captación de neblina puede funcionar como una alternativa complementaria.
“Esta es una parte de una solución, pero inmediata. (…) Allí podemos resolver la falta de agua, aunque sea por unos meses”, sostuvo.
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