viernes, agosto 14

Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.

Casi 400 personas asistieron al evento central del Corona Sunsets, que tuvo lugar en Maras el último 28 de julio. (Fotos: Backus)

`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});

Por la mañana, una clase de yoga con el bellísimo paisaje de montañas sepias y verdes y el cielo azul de fondo. Por la noche, una sesión de avistamiento de estrellas, con el firmamento abierto y limpio de toda contaminación lumínica. Así descritas, uno podría pensar que hablamos de algún retiro espiritual. Pero no se trata de eso. O por lo menos no exactamente. Son más bien las previas de un festival de música que se celebró el último feriado largo de Fiestas Patrias en el imponente Valle Sagrado del Cusco. El Corona Sunsets —con varias ediciones celebradas en nuestro país y en distintos rincones del mundo— llegó hasta allá con una experiencia especial e inédita: tres días de actividades muy diversas que tuvieron al evento musical como plato de fondo.

Por la mañana, una clase de yoga con el bellísimo paisaje de montañas sepias y verdes y el cielo azul de fondo. Por la noche, una sesión de avistamiento de estrellas, con el firmamento abierto y limpio de toda contaminación lumínica. Así descritas, uno podría pensar que hablamos de algún retiro espiritual. Pero no se trata de eso. O por lo menos no exactamente. Son más bien las previas de un festival de música que se celebró el último feriado largo de Fiestas Patrias en el imponente Valle Sagrado del Cusco. El Corona Sunsets —con varias ediciones celebradas en nuestro país y en distintos rincones del mundo— llegó hasta allá con una experiencia especial e inédita: tres días de actividades muy diversas que tuvieron al evento musical como plato de fondo.

MIRA: Sang Jung, el chef que dejó su vida en Seúl para sumarse a Central, el restaurante peruano considerado el mejor del mundo

¿Y qué tiene que ver una cerveza en cuestiones así de místicas? La respuesta la encontramos otra vez levantando la mirada hacia la noche estrellada. Fernando Sánchez Montero, divulgador astronómico del proyecto Sembrando Cielos, nos guía entre la intrincada red de puntos brillantes para señalarnos la constelación de Virgo, aquella identificable por su espiga. Figura mítica que nos remite a los campos, a la agricultura, al trigo y, por qué no, también a la cebada y al cereal (que toma su nombre de la diosa Ceres, por cierto). Todo está conectado.

«Me encanta haber hecho esta experiencia aquí, en el Valle Sagrado, porque el Cusco tiene una mística muy particular y una calma espectacular».

Sebastián Palacio | Director de Premium Brands de Backus

Pero pongamos de nuevo los pies (y la vista) sobre la tierra: es a poco más de una hora del centro del Cusco y a 3.300 m.s.n.m., en el distrito de Maras, donde se lleva a cabo la experiencia integral del Corona Sunsets. Específicamente en el Mountain View Experience, un ‘lodge’ con acogedoras cabañas y extensos campos donde uno puede convivir tranquilamente con llamas y alpacas. A estas actividades se sumaron una fogata al atardecer, una parrilla, una salida breve hasta la laguna Piuray para disfrutar de la pachamanca local y mucho descanso, necesario y silencioso descanso. Porque parte del encanto de esta propuesta también tiene que ver con caminatas tranquilas, aire puro, encuentro con la naturaleza y la a veces tan postergada tranquilidad.

La experiencia Corona Sunsets Hospitality incluyó, para un grupo más reducido, una sesión de yoga al aire libre. (Fotos: Backus)

`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});

Sebastián Palacio, director de Premium Brands de Backus, nos explica que, después de varias ediciones en el Perú, esta es la primera con el formato Corona Sunsets Hospitality —así han bautizado al proyecto de varias jornadas—, lo que la convirtió en una de las propuestas más grandes e importantes que han sacado adelante. Va, por supuesto, en la línea de la identidad de Corona: una cerveza asociada con la relajación y el escape de la rutina.

La DJ argentina Cele Arrabal estuvo a cargo del acto principal del festival. También se presentaron Guille Arbaiza, DJ Vaz y Coco Sáenz. (Fotos: Backus)

`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});

“Las cervezas tienen distintos territorios, para distintas ocasiones y para distintos consumidores —detalla Palacio—. Hay algunas muy enfocadas en la fiesta, otras más centradas en la comida, por ejemplo. En el caso particular de Corona, el vínculo está en la desconexión, las actividades al aire libre, la reconexión con nuestra esencia natural”.

“A mí me encanta haber hecho esta experiencia aquí, en el Valle Sagrado, porque el Cusco tiene una mística muy particular. Uno respira aire limpio, hay una calma espectacular y creímos que no existía mejor lugar para hacer este tipo de ‘hospitality’: un entorno que además respeta mucho la vida silvestre”, agrega el directivo de la marca.

La experiencia —diseñada para un grupo pequeño de personas, no más de 30 en total— desembocó, por supuesto, en el festival central que sí fue abierto a todo el público. Fueron casi 400 los asistentes al Corona Sunsets que, como su nombre lo dice, disfrutaron de una fiesta que pasó del ocaso a la iluminación plateada de la luna llena en cuestión de minutos. Se presentaron el cantante cusqueño Coco Sáenz, DJ Vaz, Guille Arbaiza y la DJ argentina Cele Arrabal con un set bastante ecléctico que combinó hits sin discriminar géneros ni estilos.

El limpio cielo cusqueño favoreció la observación de estrellas y constelaciones, tanto a simple vista como a través de telescopios. (Fotos: Backus)

`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});

A diferencia de los festivales urbanos, este empieza temprano y termina temprano. Son las 11 de la noche y todo se apaga para volver a la noche cerrada. Al silencio solo interrumpido por el rumor de algunos grillos y el viento sin prisa. He allí otro motivo que lo hace tan especial. //

Además…

Experiencias diversas

El Corona Sunsets se celebró en el ‘ecolodge’ Mountain View, en Maras, que opera con energía proveniente de paneles solares. Puede seguirlos en @mountainviewexperience.

La sesión de yoga estuvo a cargo de Paulina Queirolo (@paulinaqueirolo en Instagram), instructora de Fitclub Collective Lima.

La actividad de avistamiento de estrellas se realizó con el proyecto @sembrandocielos que lidera Fernando Sánchez Montero.

Share.
Exit mobile version