La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, defendió este jueves el camino escogido por su Gobierno, que consideró está “transformando y cambiando” el sistema actual, y anticipó que, bajo su mando, el país no dará un salto al vacío, ya que aseguró conocer “el Estado a profundidad”.
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La elección de un Consejo Nacional Electoral (CNE) es uno de los pendientes de la mesa de diálogo entre el chavismo y un sector de la oposición, instalada en agosto pasado y que ya ha cumplidos tres ciclos de contactos.
Y aunque admitió que quienes están fuera del poder pueden pedir reformas, subrayó que estas solo las puede impulsar “quien conoce el Estado a profundidad”.
“Lo conozco desde adentro. He sido ministra en distintas áreas, canciller, vicepresidente ejecutiva y hoy soy presidenta encargada”, añadió Rodríguez, en un mensaje con visos de campaña electoral, y en el que admitió que no esconde que procede del “sistema”, en referencia al chavismo.
También confesó que las decisiones que ha tomado y las deberá adoptar “no son fáciles”.
“Para algunos esto es ceder demasiado y para otros es avanzar demasiado poco. Entre esas dos tensiones se gobierna y hemos escogido un camino que con paso firme llegue a buen puerto”, sentenció, sin dar detalles.
Al hacer un recuento de los avances de su gestión interina, destacó, entre otros, que en Venezuela está en marcha una gran consulta nacional para una reforma que permita “construir una justicia más justa, humana, transparente e imparcial”.
También señaló que la Ley de Amnistía, aprobada por el Parlamento en febrero pasado, puso “fin a procesos penales derivados de la confrontación” en el país y ha permitido que más de mil personas hayan sido puestas en libertad.
Destacó, de igual forma, su pedido de reformar la denominada Ley contra el odio y solicitó que, una vez sea aprobada, la justicia revise los casos de los procesados bajo esta criticada normativa.
Por otro lado, afirmó que el ejercicio responsable de la política está garantizado e instruyó a los cuerpos de seguridad a que “ninguna persona sea detenida” sin una orden judicial, salvo en flagrancia, una práctica que ha sido constante durante los últimos años, según denuncias de las ONG.
En un giro impensado para el oficialismo, Rodríguez ordenó igualmente la “valoración de activos no esenciales” en manos del Estado para “que sean ofertados o devueltos a sus antiguos propietarios”, una medida contraria a la política de expropiaciones que durante años llevó a cabo el Gobierno chavista.
Además, resaltó la suscripción de 61 contratos en materia de hidrocarburos “con inversionistas nacionales e internacionales”, bajo los parámetros de la nueva ley del sector, en vigor desde enero pasado, y recordó que se negocian “44 acuerdos más”.
Dio a conocer que el próximo año, producto de una “mesa de diálogo para consensos laborales” en curso, están previstos “incrementos del ingreso de los trabajadores” en “cuatro momentos”, que no definió de inmediato.
Para quienes piensen distinto, aclaró que no les pide cambiar de opinión, pero sí que la “juzguen por los hechos y que vengan a la mesa con reglas iguales para todos”.
“Venezolanas y venezolanos, les pido que me mida por los hechos, menos pelea, más solución”, concluyó.

