El candidato presidencial Roberto Sánchez (Juntos por el Perú) incorporó a su equipo técnico al economista Pedro Francke y al diplomático en retiro Manuel Rodríguez Cuadros. Ambos tomaron distancia del gobierno de Pedro Castillo en distintos momentos, pero ahora respaldan a su principal aliado.
Francke y Rodríguez se suman al equipo que ya integra el exfiscal José Domingo Pérez, quien pasó de investigar presuntos casos de corrupción política a defender al golpista Pedro Castillo y respaldar una candidatura aliada al castillismo y a Antauro Humala, condenado por el “Andahuaylazo”.
El anuncio lo realizó Sánchez en diálogo con la prensa, en un evento sobre minería artesanal y en pequeña escala, en San Isidro.
Francke será el encargado del equipo económico de Sánchez, pese a que justificó su renuncia como ministro de Economía en el 2022 por discrepancias relacionadas con la lucha contra la corrupción.
En la carta de renuncia que presentó a Castillo el 1 de febrero del 2022 dijo esperar que “un nuevo gabinete esté firmemente comprometido con el cambio, con capacidades técnicas e integridad moral”. Añadió que era de particular importancia fortalecer la lucha contra la corrupción.
En una columna publicada en el 2024 en el semanario “Hildebrandt en sus Trece”, Francke sostuvo que dejó el MEF porque Castillo “no mostraba compromiso alguno en la lucha contra la corrupción”.
Francke también fue crítico del presidente del Banco Central de Reserva (BCR), Julio Velarde. En octubre del 2018, en otra columna publicada en el mismo semanario, escribió: “Julio Velarde, fiel defensor de los intereses de los bancos y cumplidor del credo neoliberal durante 15 años, nombrado por Alan García, ‘cosito’ Humala y PPK, siempre con el respaldo de los votos fujimoristas”.
En una nueva columna publicada a inicios de este mes, defendió la autonomía del BCR, pero precisó: “Mantener un BCR autónomo, como ha declarado Roberto Sánchez, es muy importante. Eso no implica dejar de deliberar democráticamente sobre la política económica. Este año vivimos un salto inflacionario frente al cual la respuesta debe venir de la política fiscal y el fondo de estabilización de precios de los combustibles, pero hasta ahora se prefiere gastar una millonada en F-16 que defender la economía nacional”.
Hasta el cierre de esta edición, Francke no respondió a nuestros intentos de comunicación.
En tanto, Rodríguez Cuadros renunció al cargo de representante del Perú ante las Naciones Unidas horas después de que Castillo diera un golpe de Estado, el 7 de diciembre del 2022.
En una carta dirigida al entonces canciller César Landa, sostuvo que las medidas adoptadas por Castillo implicaban “una ruptura del orden democrático constitucional” y vulneraban “las obligaciones internacionales del país contenidas en la Carta Democrática Interamericana”.
En ese documento presentó su “renuncia irrevocable” invocando sus “convicciones y valores democráticos”.
Casi tres años después, integra el equipo encargado de la política internacional de Roberto Sánchez.
Consultado por El Comercio sobre cómo explica sumarse al equipo técnico del principal aliado de Castillo después de haber renunciado por el golpe de Estado, respondió:
“Yo renuncié porque se afectó el orden democrático institucional y si se volviese a afectar, volvería a renunciar. La propuesta de Roberto Sanchez no es de debilitar la democracia ni de sustituirla por un régimen autoritario y menos satisfactorio. Es una propuesta democrática para restablecer los estándares internacionales de una democracia efectiva, como lo establece la carta democrática interamericana”.
El también excanciller rechazó además que su incorporación implique una reconciliación política con el sector que justificó el golpe de Castillo.
“Entiendo que la propuesta de Roberto Sánchez no está vinculada a hechos específicos del pasado. No es una propuesta que reivindique ninguna situación que afecte a la democracia. Es una propuesta que, por lo contrario, quiere reivindicar una democracia institucional, estable y con estándares internacionales, en la línea de lo establecido por la Carta Democrática Interamericana, que también dispone la necesidad de fortalecer los mecanismos directos de la democracia, como el referéndum y la consulta popular”, indicó.
El candidato de Juntos por el Perú ha expresado que el “régimen neoliberal” fue quien “le dio un golpe de Estado” a Castillo y hoy lo mantiene “secuestrado”, e incluso ha ofrecido indultarlo.
Rodríguez Cuadros añadió una lectura política sobre el respaldo social que aún conserva el expresidente: “El voto castillista es el voto del Perú profundo, de los pueblos olvidados, como decía Fernando Belaunde”.
En opinión de la politóloga Karen López Tello, con la incorporación de Francke y Rodríguez Cuadros, Roberto Sánchez busca proyectar una señal de gobernabilidad y capacidad de gestión en una etapa en la que las candidaturas empiezan a ser evaluadas no solo por sus propuestas, sino también por quiénes podrían conformar un eventual equipo de gobierno.
“La incorporación de Pedro Francke y Manuel Rodríguez Cuadros transmite experiencia en sectores particularmente sensibles (economía y política exterior) y sugiere una apuesta por rodearse de perfiles con trayectoria técnica y política. Además, parece responder a exigencias de sectores que hoy demandan mayores garantías de gobernabilidad, como Ahora Nación, mostrando desde ahora un equipo con mayor solvencia y experiencia de Estado”, dijo en diálogo con El Comercio.
Añadió que mientras la incorporación de perfiles como Francke y Rodríguez Cuadros transmite experiencia y capacidad de gestión, sus recientes declaraciones sobre Antauro Humala podrían ser interpretadas por algunos sectores como un esfuerzo por mantener distintos equilibrios políticos dentro de un escenario ideológicamente polarizado.
“El reto para Sánchez será que ese equilibrio sea percibido como amplitud política y no como una señal de indefinición. En un contexto donde el país ha enfrentado un debilitamiento de capacidades en la alta dirección pública, la discusión sobre quiénes integran un eventual equipo de gobierno no es menor, porque finalmente también habla de la capacidad real de gobernar”, señaló.
Sánchez aseguró el lunes 18 que su equipo puede sustentar técnicamente un eventual aumento del sueldo mínimo de S/ 1.130 a S/ 1.500.
“Necesitamos una economía grande, social, de mercado, no de oligopolios, somos un gobierno popular, que quiere democratizar la economía”, afirmó en diálogo con la prensa.
El candidato de Juntos por el Perú disputa la segunda vuelta con Keiko Fujimori (Fuerza Popular), programada para el domingo 7 de junio.













