A eso se sumaba la novedad de Jairo Vélez, entonces con 30 años.
Menezes había llegado con la misión de preparar una selección para un proceso largo, con el Mundial 2030 como horizonte, y la edad era una de las primeras variables que necesitaban cambiar (con urgencia). Perú había terminado el proceso anterior con una generación veterana y con pocos jugadores jóvenes instalados en la selección mayor. La primera convocatoria del brasileño rompió esa tendencia. El promedio de 25,75 años fue incluso inferior al de la primera lista de Ricardo Gareca en 2015, que había sido de 26,5. En esa primera lista el promedio se elevó a 26,28 años con la inclusión de Adrián Ugarriza, entonces con 29 años.
El detalle estaba en los extremos. En marzo había un jugador menor de 20 años, Zegarra, y cinco mayores de 30: Gallese, Vélez, Araujo, Carrillo y Yotún. La diferencia todavía era pequeña en términos de estructura. Había cinco veteranos para acompañar a una generación que Menezes debía empezar a descubrir. La sensación era la de un equipo que estaba haciendo espacio para futbolistas que todavía no tenían un lugar asegurado en la selección. El recambio, por necesidad y por convicción, parecía ser el camino.
| Convocatorias | Jugadores | Promedio |
|---|---|---|
| Marzo 2026 | 24 disponibles* | 26,28 |
| Junio 2026 | 25 | 27,24 |
| Septiembre 2026 | 26 | 27,81 |
- *La primera lista fue de 25 jugadores, pero Renzo Garcés quedó fuera por lesión.
En junio llegó la segunda convocatoria y el proyecto mantuvo buena parte de aquella señal inicial. La media subió por encima de 27 años y aparecieron dos menores de 20: Zegarra y Bassco Soyer. La lista incorporó además nuevos nombres jóvenes, mientras Menezes explicaba que su intención era mezclar el entusiasmo de los jóvenes con la experiencia de los futbolistas que ya habían recorrido ese camino. Era una definición importante porque anticipaba lo que terminaría ocurriendo en los meses siguientes: el brasileño nunca planteó una selección exclusivamente juvenil.
Lo que comenzó a cambiar fue la cantidad de veteranos. Los mayores de 30 pasaron de cinco en marzo a ocho en junio. Gallese, Araujo, Carrillo, Vélez, Yotún, Valera (cumplió 30), Duarte y Vidales (estos dos últimos movieron la aguja) conformaban un grupo experimentado cada vez más numeroso. La media general creció casi un año pese al ingreso de jugadores jóvenes que compensaba buena parte de ese peso. En ese momento todavía podía hablarse de una selección que rejuvenecía mientras ampliaba su base.
| Edades | Lista1 | Lista2 | Lista3 |
|---|---|---|---|
| Menores o de 23 | 6 | 6 | 3 |
| Mayores de 30 o igual | 5 | 8 | 10 |
| Promedio de edad | 26,28 | 27,24 | 27,81 |
Septiembre cuenta otra historia. La convocatoria de 26 jugadores elevó el promedio hasta 27,81, prácticamente 28 años. Menezes lo reconoció esta semana al explicar que la media había subido y que el sector con mayor edad era el mediocampo. Allí están Carrillo y Yotún, dos futbolistas que por sí solos elevan considerablemente el promedio de una zona que también incluye jugadores de 25, 28 y 31 años. En defensa, en cambio, el técnico brasileño destacó una media cercana a los 25 años.
Los extremos explican buena parte de la transformación. Los Sub-20 siguen siendo dos: Zegarra y Soyer. La cifra no cayó, pero tampoco creció desde junio. El gran contraste es entre Sub 23 y Sub 30: si en marzo los menores superaban a los mayores, hoy los Sub 23 son solo son 3 (con la desconvocatoria de Gruber son solo dos), mientras que los de 30 o más son 10 jugadores.
Gallese, Araujo, Carrillo, Renzo Garcés, Jairo Vélez, Wilder Cartagena, Yotún, Gianluca Lapadula, Alex Valera y Jhonny Vidales forman ahora ese bloque veterano. Para sincerar esta lista hay que hacer un detalle: es inevitable que los jugadores sumen años (Garcés y Valera tenían 29 en la primera lista). Sin embargo, el incremento es notorio por retornos como los de Lapadula, Vidales y Cartagena.
Entre marzo y junio el promedio aumentó. Entre marzo y septiembre el salto fue de casi dos años. En seis meses, la edad media de la convocatoria pasó de 26,28 a aproximadamente 28 años: casi dos más. La selección que había arrancado como la más joven de los últimos años volvió a acercarse al rango de edad que había caracterizado a las últimas etapas de Gareca, Reynoso, Fossati e Ibáñez.
| Marzo → Junio | +0,96 años | Rejuvenecimiento todavía visible |
| Junio → Septiembre | +1,57 años | Mayor peso de la experiencia |
| Marzo → Septiembre | +1,53 años | De 26,2 a casi 28 años |
La explicación está también en los nombres. Menezes mantiene a los jóvenes que considera parte del proceso, pero al mismo tiempo recupera o sostiene jugadores experimentados que todavía tienen utilidad competitiva.
Lapadula (36 años) vuelve a aparecer, Carrillo (35 años) y Yotún (36 años) siguen teniendo un papel importante, y Cartagena (31 años) se suma a un mediocampo que el propio técnico identifica como el sector más veterano. La convocatoria también incorpora a futbolistas como Piero Magallanes (25), Oslimg Mora (27), Rodrigo Vilca (27) y Matías Córdova (24). La renovación continúa, pero avanza acompañada por una base de experiencia.
Hay, entonces, una paradoja en la evolución de Menezes. La selección tiene menos jóvenes que en su primera convocatoria, el grueso se va concentrando entre los 25 y 29 años, pero también tiene muchos más veteranos de 30 hacia arriba.
El proyecto no se abandonó; se volvió más realista. La primera lista podía interpretarse como el comienzo de una transición. La tercera muestra las dificultades de ejecutarla en una selección que necesita resultados inmediatos en cada fecha FIFA y que todavía no cuenta con una generación joven suficientemente amplia y consolidada para ocupar todos los espacios.
El propio Menezes ha defendido esa fórmula. “Intentamos establecer tres pilares: la historia de algunos jugadores, el rendimiento actual y su rendimiento en la selección. Esos pilares nos sustentan y direccionamos las observaciones con esos perfiles. Los analizamos para ver cómo rinden, vemos el potencial y es necesario observarlos”, sostuvo a través de Bicolor+.
La ilusión inicial del rejuvenecimiento sigue viva en algunos nombres, pero la fotografía actual de la selección es mucho más veterana que aquella de marzo.
La selección peruana perdió 2-0 ante Senegal en el primer amistoso de Mano Menezes. (Foto: FPF)



