Durante gran parte de su carrera, David Gross se concentró en algunas de las preguntas más abstractas de la física: qué mantiene unida la materia y cómo se comportan sus componentes fundamentales.
El científico estadounidense, ganador del Premio Nobel de Física en 2004, mantiene esa vocación por explorar lo desconocido, aunque sus reflexiones también se han extendido hacia el futuro de la humanidad.
“La física siempre es una apuesta; es un juego de exploración. Ahí reside su encanto. Nunca sabemos con certeza qué sucederá. A veces los teóricos podemos anticiparnos, pero la naturaleza es la jueza final”, afirmó Gross, según indicó ‘AS’.
El físico también ha expresado una preocupación más amplia sobre el porvenir humano con una frase tajante: “Las probabilidades de que la humanidad viva 50 años más son muy bajas”.
De las partículas fundamentales a los riesgos para la humanidad
Las preocupaciones públicas de Gross se han extendido en los últimos años más allá de los problemas tradicionales de la física teórica.
El científico ha abordado también los riesgos asociados con las decisiones humanas, las tensiones internacionales y la estabilidad de los sistemas globales.
Su advertencia sobre las posibilidades de supervivencia de la humanidad forma parte de ese cambio de escala en sus reflexiones.
El planteamiento traslada conceptos como riesgo, probabilidad y comportamiento de sistemas complejos desde el terreno científico hacia cuestiones relacionadas con la organización política y las relaciones entre potencias.
La trayectoria de Gross conecta así dos ámbitos diferentes de análisis: primero, el estudio de las fuerzas que operan en las escalas más pequeñas de la materia y, posteriormente, una reflexión pública sobre los riesgos que pueden condicionar el futuro de las sociedades humanas.
El trabajo que llevó a David Gross al Nobel de Física
Nacido en Estados Unidos en 1941, Gross desarrolló su trayectoria dentro de la física teórica y estuvo vinculado a instituciones académicas como Princeton.
Durante la década de 1970 participó en una investigación que permitió avanzar en la comprensión del comportamiento de los quarks, partículas elementales relacionadas con la estructura de protones y neutrones.
Junto con Frank Wilczek y H. David Politzer, Gross contribuyó al descubrimiento de la denominada “libertad asintótica”.
El fenómeno establece que la interacción fuerte entre los quarks se debilita cuando estas partículas se encuentran a distancias extremadamente pequeñas.
El hallazgo se convirtió en un elemento fundamental para el desarrollo de la cromodinámica cuántica, la teoría utilizada para describir la interacción fuerte entre quarks y gluones. Por esos aportes, Gross, Wilczek y Politzer recibieron conjuntamente el Premio Nobel de Física en 2004.
Tras ese reconocimiento, Gross continuó trabajando en física teórica y participando en discusiones científicas relacionadas con cuestiones como la teoría de cuerdas y la búsqueda de marcos capaces de explicar de manera conjunta las fuerzas fundamentales de la naturaleza.
*Este contenido fue escrito con la asistencia de una inteligencia artificial, basado en información de conocimiento público divulgado a medios de comunicación. Además, contó con la revisión de la periodista y una editora.
*Redacción GDA: El Tiempo



