Correr por salud o afición tiene una estructura de gastos distinta a la de quien busca llevar su rendimiento al siguiente nivel. A medida que el objetivo se vuelve más exigente, también cambia la preparación que necesita el atleta.
Alejandro José Pinedo Correa, gerente de All Running Perú, tienda especializada para corredores que próximamente celebrará su 18 aniversario, identifica las principales áreas en las que debería concentrarse esta inversión. “Incluyen un entrenador personal, un nutricionista, equipamiento adecuado, suplementación, servicios de fisioterapia, gimnasio o centro de fuerza e inscripciones a competencias”, detalla.
No existe una cifra única, pues el gasto depende del nivel de asesoría, las competencias elegidas y el equipamiento que requiera cada corredor. Sin embargo, Alejandro Pinedo estima que una preparación que incorpore los aspectos básicos puede representar entre S/500 y S/1.000 mensuales.
Según el representante de la tienda técnica para runners, un entrenador especializado es clave para el atleta que busca optimizar su rendimiento y alcanzar una meta concreta. También es la solución ideal si el deportista está estancado y no sabe cómo modificar su plan.
El equipamiento también forma parte de esta planificación. El experto considera necesario contar con dos o tres pares de zapatillas, ropa técnica y un reloj para correr con funciones acordes al entrenamiento. A ello se suman los productos utilizados durante las sesiones y la recuperación, como geles e hidratación.
Cuando aumenta el volumen y la intensidad, la recuperación adquiere un papel central. Fisioterapia, trabajo de fuerza y nutrición permiten acompañar las exigencias de una preparación más intensa.
“Es fundamental invertir en recuperación y prevención de lesiones para tener consistencia, longevidad y poder seguir mejorando”, sostiene Alejandro Pinedo. Dentro de este esquema menciona las descargas musculares, la movilidad y el tratamiento de molestias, además del trabajo de fuerza en gimnasios o centros de preparación física.
La alimentación también cambia de escala. “Mientras un corredor amateur suele cubrir sus necesidades con una dieta balanceada, el atleta de élite requiere dividir y controlar al milímetro cada caloría para sostener sesiones de entrenamiento fuertes y tolerar el estrés físico crónico”, explica.
Aunque la estructura de nutrientes esenciales, carbohidratos, proteínas y grasas, mantiene una lógica similar, el atleta de mayor exigencia puede requerir un mayor consumo calórico, alimentos de mayor calidad biológica, suplementación especializada y acompañamiento nutricional.
La competencia es otra parte de esta inversión. En el Perú, Pinedo estima que la inscripción a una maratón de 42K de las principales puede situarse entre S/110 y S/199, dependiendo de la etapa de preventa o venta. En el extranjero, una maratón Major puede costar alrededor de $160 a $330 sin contar pasajes, alojamiento, alimentación y otros gastos asociados al viaje.
La frecuencia también debe planificarse. El especialista sugiere que los principiantes corran una o dos maratones al año, con al menos seis meses de descanso entre ellas. Para los niveles intermedio y avanzado, recomienda de dos a tres competencias, dejando un margen de tres a cuatro meses.
Así, el presupuesto anual no depende únicamente de cuánto cuesta correr una carrera, sino de todo lo que debe sostenerse durante la preparación.
La siguiente proyección, elaborada por el gerente de All Running Perú, resume cuánto cuesta aproximadamente prepararse un año para el alto rendimiento. El cálculo contempla las áreas clave de preparación, sin incluir inscripciones, viajes ni alojamientos para las competencias.

