La región andina vuelve a posicionarse en el radar de los inversionistas gracias a valoraciones atractivas en bolsa, un renovado interés en la integración bursátil regional y la reestructuración de los sistemas pensionales. Sin embargo, la estrategia de inversión presenta diferencias según el país, tanto en la selección de instrumentos de renta fija y renta variable en dólares como en el nivel de exposición al riesgo de cada mercado, según Credicorp Capital, en el marco de su Investor Conference realizo en Colombia el mes pasado.
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En este mercado, existe potencial para nuevas emisiones de bonos en dólares, aunque actualmente están en pausa a la espera de una mayor estabilidad en las tasas internacionales. Una vez que se reduzca la incertidumbre, se espera una nueva ola de emisiones con tasas de interés atractivas. Asimismo, para los perfiles más conservadores destacan instrumentos de tasa fija tradicional, como los CDT y los depósitos a plazo. Por su parte, la incorporación del modelo de fondos generacionales en el marco de la reforma previsional colombiana todavía se encuentra en una etapa inicial.
En Chile, la preferencia por renta fija se concentra en bonos corporativos en dólares con grado de inversión, enfocándose en empresas que muestren un proceso consistente de ‘desapalancamiento’ operativo y reducción de gastos de capital. En renta variable, el atractivo del mercado accionario chileno se sustenta en la mejora de las expectativas para las utilidades corporativas. Este impulso se ve respaldado por la implementación de la reforma previsional mediante fondos generacionales (’lifecycle funds’).
Diego Mora, Managing Director de BlackRock, aportó durante la conferencia una mirada global sobre los instrumentos y las tendencias de inversión para la construcción de portafolios en un entorno cambiante y dinámico por la tecnología.
En ese sentido, destaca el crecimiento de los fondos de inversión que agrupan varios activos (ETF) de gestión activa.
De acuerdo con Mora, los ETFs de gestión activa concentraron el 32% de los flujos netos hacia la industria de ETF en EE. UU. en 2025 (alcanzando US$470.000 millones) y ya superan a los ETF indexados, aquellos que siguen índices bursátiles, en cantidad de nuevos productos lanzados.
Asimismo, ganan terreno las inversiones alternativas con mayor liquidez, estructuradas para buscar oportunidades tanto en mercados al alza como a la baja, y la diversificación entre renta fija y renta variable. Anteriormente, estas herramientas estaban principalmente al alcance de grandes inversionistas institucionales.
Por otro lado, para facilitar el acceso al ‘private equity’, los fondos Evergreen se destacan como una solución clave, ya que permiten ingresar con tickets iniciales más bajos y no presentan la necesidad de inyectar capital progresivamente.
Bajo esta misma ola de innovación, crecen los ETF de criptoactivos y la ‘tokenización’ de activos tradicionales (como los fondos de mercado monetario o Money Market).

