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Luego de 20 años, Colombia, Chile y Perú coinciden en el inicio de sus gobiernos con un giro hacia la derecha del espectro político, un cambio que también marca el rumbo de sus políticas económicas y de inversión.
Luego de 20 años, Colombia, Chile y Perú coinciden en el inicio de sus gobiernos con un giro hacia la derecha del espectro político, un cambio que también marca el rumbo de sus políticas económicas y de inversión.
Ante este panorama, Daniel Velandia, Managing Director Research de Credicorp Capital, identifica ciertas ventajas en las políticas que han comenzado a aplicar estos países para impulsar sus economías y atraer inversiones hacia sectores clave como minería y energía. Sin embargo, también advierte riesgos asociados a las tensiones geopolíticas, los problemas climáticos, entre otros factores.
En el caso de Perú, sus sólidos datos macroeconómicos y el dinamismo de la inversión privada —que crece a doble dígito (18%)— lo mantienen como un país con gran potencial. No obstante, la llegada del Niño Global y el golpe del Niño Costero (que también afecta a Ecuador) serán los principales riesgos para la economía.
“Perú suele ser uno de los países más afectados en la región. Un choque climático moderado restaría al menos 1 punto porcentual de crecimiento, mientras que un evento severo o extraordinario restaría entre 1,5 y 2 puntos o más al PBI”, refirió durante el Investor Conference organizado por Credicorp Capital en Bogotá, Colombia. El impacto ha sido incorporado en sus proyecciones económicas, que calculan un avance de la economía peruana de 3,2% este año y 3% para el siguiente. El alto precio de los commodities amortizará una caída mayor del crecimiento.
Daniel Velandia, economista jefe de Credicorp Capital. (Foto: Difusión)
/ HAROLD INJANTE
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Chile, por su parte, “se encuentra un paso adelante”, menciona Velandia. Además de ser un país con menor impacto por el Niño, está avanzando con medidas estructurales para reactivar la inversión privada, como la rebaja de la tasa del impuesto de renta corporativo del 27% al 23% y la invariabilidad tributaria de hasta 20 años para grandes proyectos de inversión, entre otras.
“Chile tiene un gran objetivo: ser nuevamente una potencia en la producción de cobre y todo parte por simplificar permisos, fortalecer la pequeña minería, etc. En el caso del Perú tienen que pelear, pero con la minería ilegal”, detalla.
Colombia presenta una realidad distinta debido a sus problemas fiscales. No obstante, la postura en materia fiscal del nuevo gobierno, enfocado en recortes de gasto público y subsidios, así como la ampliación de la base tributaria, comienza a disipar la incertidumbre.
“El gobierno reveló que sin intervención, el déficit fiscal alcanzaría un 9,4% del PBI para 2027 (frente al 4,5% contemplado en el Marco Fiscal de Mediano Plazo), provocado por supuestos de ingresos no concretados en presupuestos anteriores y descalces en salud, pensiones, subsidios y salarios.
Daniel Velandia, economista jefe de Credicorp Capital.
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En medio de estos contextos, Perú “está despegando” en cuanto al dinamismo de sus inversiones, impulsado por el avance de la inversión minera y la no minera no residencial. Sin embargo, todavía hay un problema que derrotar: la minería ilegal.
“La inversión privada muestra que hay un espacio todavía importante para recuperar la inversión en relación con el promedio de los últimos 20 años y todo esto en el escenario favorable que hemos mencionado de precios altos de commodities”, refiere.
De esta manera, el experto confía que el país recupere la estabilidad política a través del gobierno de Fujimori, tomando en cuenta el paso del partido Fuerza Popular en más de un tercio en el nuevo Congreso bicameral, lo que le podría asegurar un mandato de cinco años a la presidenta.
Chile, por su parte, con las reformas aplicadas, espera mantener hacia el 2030 una cartera de proyectos de inversión que alcanza los US$94.000 millones, el nivel más alto registrado en más de una década.
Colombia, en tanto, va en camino de reactivar sectores clave como petróleo y gas, energía, minas e infraestructura. “Colombia fue el único país de la región donde la inversión cayó en 4 puntos del PBI desde la pandemia”, explicó.



