El origen de la cerveza está en el campo. Es allí donde comienza su magia: desde una semilla que, con trabajo y visión, se transforma en una botella lista para brindar. En ese recorrido, hay un ingrediente que ha sido clave para su evolución y vigencia en el tiempo: la innovación.
Pero innovar no es solo implementar nuevas tecnologías en la planta de producción o diseñar etiquetas distintas. También significa mirar hacia el origen, trabajar mano a mano con quienes siembran el futuro de nuestra categoría y construir juntos una cadena de valor más fuerte y sostenible.
Hoy, el 40% de los adjuntos que utilizamos en la elaboración de cerveza proviene de la agricultura local. Esto no es casualidad. Es el resultado de un compromiso real con más de 1.200 familias agricultoras, a quienes hemos capacitado y acompañado en los últimos años para mejorar su productividad y calidad de vida. A la fecha, hemos invertido más de US$20 millones en la compra de insumos locales. Y eso no es solo inversión: es impacto.
A través de iniciativas como “Herederos del Campo” o el desarrollo de la primera cebada maltera 100% peruana, transformamos la categoría cervecera en una plataforma para la innovación agrícola. En alianza con el Midagri, venimos fortaleciendo cultivos como el maíz amarillo duro, el arroz y la cebada, desarrollando variedades más resistentes y de alto rendimiento. Conectamos a pequeños agricultores con tecnología, financiamiento y nuevos mercados. Y vamos aún más allá: hemos iniciado un trabajo conjunto con el Instituto Nacional de Innovación Agraria (INIA) para impulsar la investigación y la implementación de nuevas tecnologías en el agro, y asegurar que la cebada maltera peruana de la más alta calidad esté disponible para toda la categoría.
¿Nuestro objetivo? Que la agricultura nacional sea cada vez más competitiva, rentable y resiliente. Pero también, que vuelva a ocupar su lugar como una fuente de orgullo y desarrollo para millones de peruanos.
Porque hacer cerveza en el Perú es mucho más que elaborar una bebida. Es generar oportunidades reales desde el campo, transformar historias de esfuerzo en progreso compartido, celebrar lo nuestro y crear más motivos para brindar.
Y eso, también, es innovación.




