miércoles, agosto 12
Cesar Alvarado Ancieta: “El Perú está rezagado ante la eventualidad de un mega-Niño, pues todo puede colapsar” | EL COMERCIO PERÚ

Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.

`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});

El fenómeno de El Niño representa una de las mayores amenazas climáticas para el Perú y buena parte del mundo. Ante la posibilidad de que sus mayores impactos se concentren entre enero y abril de 2027, resulta clave conocer qué tan preparado está el país, cuál es el estado de los sistemas de prevención y qué acciones deben adoptar desde ahora el Estado y la sociedad civil para reducir sus posibles estragos.

Por ello, El Comercio conversó con César Alvarado Ancieta, ingeniero civil peruano-alemán, experto en infraestructuras hidráulicas, consultor, quien se desempeña como presidente de Paneles de Expertos del Banco Mundial y del Banco Asiático de Desarrollo, cuenta con 36 años de trayectoria internacional y experiencia en más de 50 países. Su conocimiento de la realidad peruana le permite identificar las principales falencias del país para enfrentar los posibles impactos de El Niño 2026-2027.

Cesar Alvarado Ancieta, ingeniero civil peruano-alemán, propone un modelo exitoso en otros países para manejar eficientemente la emergencia del fenómeno de El Niño. (Foto: Cesar Alvarado Ancieta)

`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});

Ancieta apunta que Perú no está preparado para asumir los riesgos y potenciales desastres que devendrán de un fenómeno de El Niño con características que superarán con creces los eventos del 1997-1998, pero también nos presenta una ruta que podría seguir el actual gobierno para lidiar mejor con el Niño Global que mostrará su rostro más devastador en el primer trimestre del 2027.

—En su opinión, ¿cuáles son los errores que se siguen repitiendo casi treinta años después del fenómeno de El Niño de 1997?

Los principales errores que se están repitiendo son, básicamente, la incapacidad de contar con un cuerpo de ingeniería por parte del Estado en las distintas instituciones, sea MIDAGRI, MTC, ANIN, ANA, GORE (Gobiernos Regionales) o municipalidades. No tienen capacidad técnica, esta es muy deficiente y cuentan con profesionales que no tienen suficiente experiencia en este tipo de proyectos de gestión y control de inundaciones, presas y todo lo demás. El mismo sistema se ha acondicionado, pues solicitan perfiles con solamente entre 2 y 5 años de experiencia para manejar proyectos que pueden costarle al Estado hasta 600 millones de dólares.

Ancieta se ha desempeñado en más de 50 países en continentes como América, Eurioa y Asia. (Foto: Cesar Alvarado Ancieta)

`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});

En Chile, por ejemplo, el Ministerio de Obras Públicas es la única entidad que gestiona todos los proyectos de los demás ministerios. Se trata de evitar la transversalidad y este es el problema que hay en el país: no hay un mando único y no se va a avanzar si no existe un control de esa transversalidad.

—¿El Perú está hoy mejor preparado para enfrentar El Niño o seguimos siendo un país reactivo ante estos eventos?

No (estamos mejor preparados), y parte de esto tiene que ver con la forma como el Ministerio de Economía mide los proyectos: le importa más el gasto que la calidad de estos. De nada sirve que se invierta tanto si esos proyectos no van a durar más que dos o cinco años (…) No hay un objetivo claro por parte de las entidades del Estado para manejar estas obras tan complejas y, mientras esto no se corrija, va a seguir igual. Esto tiene que cambiar.

El ingeniero peruano-alemán asegura que, actualmente, el Perú, sobre todo la costa norte, se encuentra en un estado crítico de cara al fenómeno de El Niño. (Foto: Cesar Alvarado Ancieta)

`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});

—Durante un fenómeno de El Niño, ¿cuánto de los daños responde a la magnitud del evento y cuánto a las fallas de prevención, planificación y gestión pública?

Lo segundo es consecuencia de lo primero: la falta de previsión, de una gestión adecuada y de personal especializado, con expertos, como ocurre en Estados Unidos, Alemania o Chile, donde, pese a las inundaciones de este año, solo han tenido un impacto de 0,25% del PBI, que es nada, porque sus obras, pese a inundarse, están bien diseñadas y eso tiene un impacto mínimo en su PBI.

El Perú es completamente distinto. Nos va a golpear mucho más porque no hay una gestión adecuada y cada entidad se pelea por manejar fondos del Estado.

Colapso de la presa Los Ejidos en Piura durante el fenómeno de El Niño en mayo de 1983. (Foto: El Comercio)

`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});

—El MEF prevé que El Niño tendría un impacto de alrededor del 1% del PBI, pero usted estima que podría alcanzar, como mínimo, el 3%. ¿Por qué existe una diferencia tan grande entre ambas proyecciones?

Las proyecciones del MEF son conservadoras porque las evalúan desde un punto de vista macroeconómico. Nosotros hemos evaluado la situación y creemos que va a ser del 3% y quizás mucho mayor, pues la infraestructura diseñada o construida en Perú en los últimos 15 años ha sido de muy baja calidad y no se ha ejecutado adecuadamente.

Por ejemplo, en Piura, el MEF asume que los daños van a ser similares a los de 2017: se sale el río, se inunda la ciudad y creen que va a ser similar, pero no consideran que mucha de la infraestructura ya está colapsada o está en su límite de diseño.

Ancieta asegura que el modelo del MEF para medir el gasto no ha ayudado, sino más bien contribuido a la construcción de malas infraestructuras. (Foto: Andina)

`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});

Con un mega-Niño, los daños serán mayores y, si colapsa esa presa, colapsará no solo el sistema de protección frente a inundaciones de la ciudad, sino también el sistema de irrigación, que es un proyecto que se ejecutó en el Perú entre los años 1975 y 1987. Esto agravaría los daños en toda la infraestructura de riego de Piura y del Bajo Piura. A eso hay que sumar todo lo que se ha logrado con la agricultura y la industria de exportación de productos del mar.

Todo ello incrementará los daños y pérdidas respecto del producto interno. Y esto se puede replicarse en Tumbes, Trujillo, Ica y Lima. Hablamos del posible colapso de diversas infraestructuras.

Elmer Cuba es el actual ministro de Economía y Finanzas del Gobierno de Keiko Fujimori y tendrá una gran responsabilidad durante el fenómeno de El Niño. (Foto: MEF)

`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});

—En el caso de Piura, ¿qué debería hacerse para reducir ese riesgo?

Primero, darle una salida al mar a ese río, pues la actual configuración existe desde el año 75 por la bahía de Sechura. En aquella época no había el desarrollo agroindustrial de toda esa zona que existe hoy.

Al no tener ese río una salida al mar, ha causado un fenómeno que los expertos llamamos degradación y sedimentación, porque los ríos no solamente traen agua, sino también sedimentos. Ello ha sedimentado el fondo del río, lo que contribuyó a la inundación de Piura en el año 2017 y también fue la misma razón por la cual se inundó Piura en 1998 y 1982.

Imagen de la inundación de 2017 en Piura. El color marrón es la gran cantidad de transporte de sedimentos de la cuenca alta a la cuenca baja del río Piura, y cuenca antropogénica Pampa Las Salinas-Estuario de Virrilá-Quebrada Ñamuc-Laguna La Niña. (Foto: Cesar Alvarado Ancieta)

`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});

—¿Este tipo de solución puede aplicarse al resto de la costa norte y central o cada cuenca requiere un plan diferente?

El plan maestro integral fue aprobado por comunidades, autoridades y municipios. Hubo una gran campaña en los años 2021 y 2022, pero cuando ingresó el presidente Castillo, todo cambió: el plan se modificó y hoy tenemos el resultado actual.

Ahora, estos planes integrales se deben diseñar de acuerdo con las características de cada río y de cada cuenca, sea Tumbes, el río Moche, Motupe, La Leche o el río Rímac. Cada uno tiene una particularidad especial.

Laguna La Niña, en Piura, una de las zonas que, nuevamente, podría verse afectada por el fenómeno de El Niño 2026-2027. (Foto: Cesar Alvarado Ancieta)

`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});

—¿Cuáles son las acciones más urgentes que deberían ejecutarse antes de la llegada de las lluvias asociadas a El Niño?

Lo más urgente es resolver el problema de la transversalidad. El Ejecutivo necesita crear un task force (grupo de trabajo), una fuerza de ingeniería de élite con expertise internacional y con especialistas nacionales. Esto no existe y se necesita un mando único.

El Niño debe ser concebido como un beneficio. Lamentablemente, debido a que no hay prevención, hoy tenemos que estar como en un estado de guerra, es decir, actuar bajo una lógica de emergencia.

El último fenómeno de El Niño altamente devastador en el Perú fue el de 1997-1998. Diversas estimaciones aseguran que el de 2026-2027 será mucho más potente. (Foto: Andina)

—¿Quién debería liderar ese mando único y qué instituciones tendrían que estar bajo su conducción?

Durante la emergencia, el Estado, el gobierno peruano, debería tener un mando único, basado en expertise, ingeniería altamente especializada y con manejo sociopolítico.

Ya existe la ANIN (Autoridad Nacional de Infraestructura), pero considero que no ha cumplido sus funciones, no ha creado el ecosistema para que funcione adecuadamente. Va a llevar tiempo eliminar o limpiar la mediocridad existente en estas entidades.

Alvarado Ancieta considera que la Autoridad Nacional de Infraestructura (ANIN) no ha conseguido los objetivos para los cuales fue creado. (Foto: Andina)

Mientras tanto, se debe crear un mando único que, desde mi propuesta, debería ser impulsado desde el sector privado, que proponga al Estado un mando unificado. Este debe recaer en una persona que tenga manejo sociopolítico, económico y cuente con un equipo técnico especializado.

—Usted también ha planteado incorporar un componente técnico-militar. ¿En qué consistiría y cuál sería concretamente el papel de las Fuerzas Armadas?

Hay infraestructura que se puede implementar ahora desde un punto de vista técnico-militar. Por ejemplo, si usted visita las ciudades de Alemania o incluso Chile, las autoridades, para el control de inundaciones, protegen las ciudades con barreras y muros móviles. Estos son implementados por las Fuerzas Armadas.

El ingeniero peruano-alemán está convencido de que las Fuerzas Armadas deben jugar un papel clave en los planes de contención de riesgo ante el fenómeno de El Niño. (Foto: Andina)

Se les da una tarea antes del evento porque para implementarlas se requiere de la logística que poseen las instituciones armadas. También sirven para ejecutar acciones en tiempo récord durante una emergencia, con conocimiento técnico y del terreno.

—Una propuesta de ese tipo podría chocar con ministerios y otras entidades que buscarán mantener sus competencias. ¿Cómo superar esa resistencia?

Ese es uno de los problemas. Pero ahí tiene que existir una decisión firme de la presidenta Keiko Fujimori: o se actúa para que el país salga adelante de una situación extrema o nos quedamos sentados esperando que venga la catástrofe y después reaccionar.

El experto en prevención de riesgo es claro en afirmar que para que el mando único sea una realidad y funcione correctamente, primero que todo, necesita una clara decisión política desde el Ejecutivo. (Foto: Cesar Alvarado Ancieta)

La historia se va a repetir si no se actúa ahora enérgicamente, poniendo énfasis en cómo manejar el task force, la ingeniería y el comando militar adecuado. Lo que propongo no es nuevo, lo practican otros países. Es necesaria una decisión política. Sin ese apoyo no vamos a triunfar, tal y como ha sucedido en 2023, 2017, 2016 e incluso antes.

—¿Ese mando único debería activarse únicamente ante una emergencia o convertirse en una estructura permanente de prevención y gestión del riesgo?

Debería mantenerse de forma permanente. Piura está en emergencia desde hace más de 30 años y Tumbes también está en emergencia. Por supuesto, una cosa es durante el periodo del fenómeno de El Niño y otra lo que debe hacerse una vez que este termine.

La Bundeswehr de Alemania implementando barreras móbiles para la gestión de control de inudnaciones en zonas rurales, una tarea que podrían realizar las Fuerzas Armadas peruanas en un posible mando único en tiempos del fenómeno de El Niño. (Foto: Cesar Alvarado Ancieta)

Para que se implemente todo con la rigurosidad que necesitan estas grandes infraestructuras de control de inundaciones, este trabajo se tiene que mantener en el tiempo, socializando y trabajando de manera conjunta con MIDAGRI, el Ministerio de Defensa, Vivienda y Ambiente, también con el Poder Judicial y la Contraloría, para tener un control efectivo.

—Si trasladamos el análisis a Lima, ¿qué tan vulnerable es la capital frente a lluvias extremas, desbordes y activación de quebradas?

Lima tiene una vulnerabilidad menor comparada con el norte del país, pero hay que entender también que muchos de los problemas que se causan, especialmente en las zonas de Chosica, Matucana, del río Rímac y en Santa Eulalia, se deben a que el Estado no ha cumplido su papel de regular y respetar el espacio del río.

Las zonas de Chosica, Matucana, río Rímac y Santa Eulalia podrían causar severos problemas a Lima cuando llegue la fase más fuerte de El Niño 2026-2027. Foto: Julio Reaño

/ julio reaño

Parte de la población vive o desarrolla actividades en las márgenes de lo que se conoce como espacio del río, es decir, ocupa áreas que naturalmente le pertenecen al cauce.

En Perú, esas pérdidas se contabilizan, pero en Chile, Estados Unidos o Alemania no son contabilizadas porque se considera que fueron asumidas bajo riesgo de la persona o empresa que decidió cultivar o ejercer una actividad dentro del espacio del río.

Un gran problema que afronta Lima respecto al río Rímac es la población que vive y/o realiza activididades en los márgenes, en el espacio del río. (Foto: Mario Zapata N. / @photo.gec)

Aquí se han permitido poblaciones dentro del espacio del río y eso no debió ocurrir. Ahora se tiene que resolver el problema de una manera muy compleja, también desde el punto de vista sociopolítico, y eso incrementa la vulnerabilidad en esas zonas.

—Dentro de la cuenca del Rímac, ¿cuáles son actualmente los puntos más críticos y qué podría ocurrir allí durante un Niño de gran magnitud?

La zona de Matucana, donde se encuentran grandes quebradas con fuertes pendientes que traen sedimentos, rocas y cantos rodados que causan graves daños.

Respecto a la ciudad de Lima, un punto crítico se encuentra llegando a la Plaza de Armas. Si va al malecón, se encuentra con un clásico ejemplo de pésimo diseño y conceptualización de cómo se le quitó el espacio al río, que ha sido angostado. Antes el tramo era más grande.

De acuerdo a Alvarado Ancieta, en la parte que pasa cerca a la Plaza de Armas, el río Rímac ha sido angostado por motivos netamente de «negocios» en detrimento de criterios técnicos que podrían tener serias consecuencias ante eventos naturales extremos. (Foto: Worlds Moments)

Han creado un punto de no retorno para el río. Fue visto como un negocio y se ignoró el punto de vista hidráulico, hidrológico y geotécnico. El Perú está rezagado ante la eventualidad de un mega-Niño, pues todo puede colapsar y las autoridades, los municipios y los distintos niveles de gobierno no han efectuado un efectivo control de esto.

—¿Podría Lima sufrir desbordes o inundaciones de consideración durante este fenómeno?

No creo que llegue a ese extremo. Si se desborda en esa zona, sería una inundación pequeña. Hay tres situaciones a tener en cuenta: que venga un gran caudal en el río; que llueva bastante en la ciudad; o que ambos fenómenos ocurran simultáneamente, que sería el peor escenario.

Eso ocurrió en Chile. Podría haber daños, pero creo que sería una situación muy excepcional.

Cesar Alvarado Ancieta cree que Lima solo se vería afectada si se juntan, al mismo tiempo, el aumento de lluvias en la ciudad y la llegada de gran caudal de los ríos. (Foto: Cesar Alvarado Ancieta)

—Más allá de las medidas inmediatas frente a El Niño, ¿qué debería cambiar estructuralmente el Perú para resistir mejor este tipo de eventos?

En el Perú lo que faltan son expertos. Muchos se han quedado en la academia, en la universidad, en la pizarra. No hay experiencia de campo, no se han implementado proyectos.

Se requiere traer expertise y que este conocimiento permita formar cuadros en el Estado. Mientras no se haga, y en tanto no exista una decisión unificada, no se podrá progresar.

De acuerdo a la visión del experto en prevención de riesgo, el Perú necesita de más expertos en estos temas que puedan formar cuadros al servicio del Estado. (Foto: ProInversión)

En el país hay muy buenas universidades del Estado y del sector privado, pero se ha claudicado ante la política barata, prefiriendo profesionales no necesariamente bien calificados que no cuidan los millones de dólares que se están invirtiendo.

—Ante este escenario, ¿el Ejecutivo o alguna autoridad nacional o regional lo ha convocado en los últimos meses para participar en la preparación frente a El Niño?

No he sido convocado. Hubo conversaciones antes con el Gobierno para ver cómo contribuir. Ellos saben mi posición, se las he explicado. Los ministros más importantes creo que lo saben, pero no hay más que eso.

Alvarado Ancieta reveló que tuvo acercamientos con personas allegadas al nuevo gobierno meses atrás. (Foto: Presidencia)

/ Julio Pinan

—¿Esas conversaciones fueron con el gobierno anterior o con el actual Ejecutivo?

Con el actual Gobierno.

César Alvarado Ancieta

Ingeniero civil experto en infraestructuras hidráulicas

Es experto internacional en grandes infraestructuras hidráulicas, como presas, centrales hidroeléctricas y túneles, así como en gestión y control de inundaciones, incluyendo ríos, drenaje pluvial, ciudades esponja (sponge cities) y soluciones basadas en la naturaleza.

Es presidente de Paneles de Expertos del Banco Mundial y del Banco Asiático de Desarrollo, y cuenta con 36 años de experiencia internacional en América Latina, Europa, Asia y África, en planificación estratégica, diseño conceptual, ingeniería de detalle y supervisión de la construcción de megaproyectos de infraestructura hidráulica compleja.

Es vicepresidente del Comité de Gestión del Riesgo de Inundaciones y miembro del Comité de Estructuras Hidráulicas de la Asociación Internacional de Ingeniería e Investigación Hidroambiental (IAHR). Asimismo, es miembro de la Comisión Internacional de Grandes Presas (ICOLD) y de los comités alemán y peruano de Grandes Presas.

Además, es líder académico y docente del programa de Gestión y Control de Inundaciones de la Universidad de Ingeniería y Tecnología (UTEC) y docente en obras hidráulicas de la maestría internacional en Ingeniería del Agua de la Universidad de Ciencias Aplicadas de Magdeburgo-Stendal, en Alemania.

Conforme a los criterios de

Tipo de trabajo:

Últimas noticias

Lo último en Sucesos

Más sobre El Niño

Share.
Exit mobile version