Nuevo caso. Una exalumna del colegio Liceo Naval Almirante Guise denunció que fue víctima de abuso sexual durante el viaje de promoción que realizaron en el año 2014 a República Dominicana.
Según contó la víctima a Willax TV, los hechos se remontan al 14 de mayo de 2014, cuando los estudiantes del quinto año de secundaria decidieron festejar su último año escolar en Punta Cana.
La denunciante tenía en ese entonces 16 años. Según su relato, un estudiante de su misma edad y otros dos compañeros insistieron en conversar con ella, luego de haber estado en el bar del hotel Barceló Premium.
La joven se encontraba bajo los efectos del alcohol. Esto habría sido aprovechado por los adolescentes, quienes con engaños la convencieron de ir a su habitación para “hablar”.
“Con engaños me convención para llevarme a su habitación. Me dijo: ‘Ven, ven que él quiere hablar contigo’. Y luego él nos va a dar el alcance, caminemos. Yo estaba con un vestido corto y con unas plataformas no tan grandes, pero se me dificultaba un poco caminar”, manifestó.
Insistió en que pese se encontraba sin capacidad de reacción adecuada debido al estado en que se encontraba, jamás dio su consentimiento ni respondió a los besos de su agresor, quien ignoró sus súplicas y el dolor físico que sentía en ese momento.
“No era mi habitación, era su habitación. Yo caigo en la cama, en una de las camas, porque todos compartían habitación con alguien. No sé exactamente quién compartía habitación con él”, subrayó.
“Lo único que empiezo a recordar en este momento es que él me comienza a besar cuando estoy en la cama. En este momento, como empiezo a perder el conocimiento. no sé en realidad qué está pasando en este momento. Solo sé que siento mucho dolor”, agregó.
Tras el ataque, la joven logró llegar a la habitación de sus compañeras de colegio, quienes la auxiliaron al percatarse de las evidencias físicas de la violación en su vestimenta.
Al conocer el hecho, el padre de la víctima viajó de inmediato a República Dominicana para iniciar las acciones legales correspondientes, pero no logró ubicar al acusado. Según su declaración, un grupo de padres de familia y la propia agencia de viajes alertaron al presunto agresor y facilitaron su retorno inmediato al Perú.
Esto impidió que las autoridades locales de Punta Cana pudieran intervenir. Ya en Lima, la familia solicitó sanciones disciplinarias y el cese del acoso escolar contra la adolescente.
Sin embargo, la dirección del Liceo Naval envió una carta a sus padres desligándose del tema con el argumento de que los hechos no sucedieron dentro del recinto escolar. Ante ello, la víctima se retiró definitivamente del colegio.
La joven enfatizó que nunca se hizo justicia a su caso y que el propio colegio simplemente “lo enterró bajo tierra”.
“Simplemente recuerdo su cuerpo encima del mío. Nunca se hizo justicia a mi caso y el colegio simplemente lo enterró bajo tierra como si nada hubiera pasado”, sentenció.



