viernes, julio 17

La presencia de Nayib Bukele en la Casa Blanca este jueves 16 ha cerrado una semana en la que el mandatario salvadoreño retomó un protagonismo que, con sus naturales picos y caídas, mantiene en la escena pública y en los medios internacionales desde que asumió la presidencia del pequeño país centroamericano en junio del 2019.

El encuentro a puerta cerrada con Donald Trump volvió a evidenciar la gran sintonía entre ambos gobernantes, que pasa sobre todo por los planes de cooperación bilateral en temas migratorios y de lucha contra el crimen organizado, aspectos en los que -sobre todo el segundo- Bukele se ha mostrado inflexible, y que lo han convertido en uno de los jefes de Estado con mayor popularidad en América Latina.

La victoria electoral de dos admiradores confesos del presidente salvadoreño -Laura Fernández, en Costa Rica, y Abelardo de la Espriella, en Colombia- durante el primer semestre del 2026 es una prueba de que el modelo Bukele continúa en expansión en nuestra región, más allá de que este funcione o no según las particularidades de cada país.

La cita en la Casa Blanca se produjo tres días después de que se confirmara que Bukele aspirará a un tercer mandato en las elecciones del año que viene, una noticia que desató reacciones a favor y en contra. Frente a estas últimas, el joven presidente estuvo presto para responder con el estilo sarcástico que lo caracteriza en las redes sociales.

Carolina Jiménez Sandoval, titular de la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA), cuestionó así al líder salvadoreño en un mensaje en X: “Países con reelección indefinida en América Latina: Venezuela, Nicaragua, El Salvador. Que quede muy claro en qué club entra ahora Nayib Bukele”.

No pasaron muchas horas para que el aludido replicara en la misma red social: “También la tienen Canadá, Reino Unido, Alemania, Australia, Nueva Zelanda, Irlanda, Italia, Países Bajos, Bélgica, Suecia, Noruega, Dinamarca, Finlandia, Islandia, Luxemburgo, Austria, Suiza y Japón, entre muchos otros países. Pero la idea es que suene mal”, acompañando la publicación con un ‘emoji’ de una cara riéndose.

Pista despejada y sin baches

El presidente salvadoreño que más tiempo ha permanecido en el cargo es el general Maximiliano Hernández: doce años y medio entre diciembre de 1931 y mayo de 1944. Casi no hay duda de que Nayib Bukele, quien acaba de cumplir siete años como mandatario, dejará atrás el récord que marcó hace casi un siglo el mencionado dictador. Exactamente un año atrás, una reforma constitucional aprobó no solo extender el período presidencial de cinco a seis años sino que abolió el límite de dos mandatos consecutivos y habilitó la reelección indefinida. La minoría legislativa opositora calificó aquella enmienda exprés como una “muerte de la democracia”.

Candidato a nueva marca

Este lunes 13 la página web de su partido Nuevas Ideas (NI), que domina de forma abrumadora el Poder Legislativo, lo designó como su candidato para buscar un tercer período luego de unas elecciones internas en las que corrió solo. Recordemos que en febrero del 2024, Bukele fue reelecto por primera vez en la presidencia del país con casi el 85% de los votos aprovechando una resolución judicial que habilitó la reelección “por una sola vez”. Pero hoy ya no hay límites, y entonces en febrero del 2027 -se acortó este segundo mandato supuestamente para hacer coincidir comicios generales y locales- irá en busca de un tercer período, al final del cual habrá completado más de 13 años al frente del país.

Las cifras de seguridad

Frente a las críticas que lo catalogan de autócrata, Bukele sigue ufanándose de ser el “dictador más cool del mundo” y se precia de haber exportado a varios países de la región su modelo de seguridad, ese que sirvió para desmantelar a las temidas Mara Salvatrucha y Barrio 18, pandillas que sembraron el terror durante tres décadas en el país y que fueron declaradas organizaciones terroristas por Estados Unidos. Precisamente las autoridades salvadoreñas señalan que desde que entró en vigor el estado de excepción, en marzo del 2022, han sido capturados más de 92.000 pandilleros o personas vinculadas a grupos criminales, y que 8.000 de ellos fueron liberados tras comprobarse su inocencia.

Derechos restringidos

El Salvador se ha convertido hoy en uno de los países más seguros del continente (luego de llegar en el 2015 a una tasa récord de homicidios de 106 por cada 100.000 habitantes) y ello explica la altísima popularidad de más de 80% que exhibe entre la población. Empero, diversas ONG le enrostran al Ejecutivo de Bukele más de 6.000 denuncias de abusos cometidos durante el régimen de excepción y la muerte de 470 personas bajo custodia del Estado. En un informe publicado esta semana, titulado “Seguridad sin derechos”, Amnistía Internacional acusa al régimen de cometer crímenes de lesa humanidad y torturas sistemáticas en los centros de detención.

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