Annia Cillóniz tiene dos objetivos en la recta final de Caminos del Inca 2026: defender el liderato de la categoría S1600 y demostrar que las mujeres también pueden abrirse camino en una de las competencias más exigentes del automovilismo peruano. En conversación con El Comercio, la piloto explicó que afrontará las dos últimas etapas con una estrategia conservadora, aunque reconoce que controlar su instinto de acelerar será uno de sus mayores desafíos. La meta está en Arequipa, donde este domingo concluirá la edición 54 del rally.
“Estamos liderando la categoría con un margen que nos permite hacer una estrategia conservadora. La idea es poder cuidar el auto y llegar en la primera posición. Pero es difícil, como piloto, encontrar ese ritmo en el cual reduces un poco la velocidad y cuidas el auto. A mí me encanta ir a fondo siempre, ir rápida y concentrada, pero estamos trabajando en eso para hacer una estrategia que nos permita llegar”, señaló Cillóniz. La ventaja conseguida hasta el momento le permite administrar sus esfuerzos, pero completar el recorrido sin contratiempos será fundamental para sostenerse en lo más alto de la clasificación.
Más allá de los resultados deportivos, Annia también tiene una motivación personal: contribuir a que más niñas encuentren oportunidades para competir en disciplinas que tradicionalmente han tenido una menor presencia femenina. “Independientemente, sea en el automovilismo o cualquier otro deporte, lo que buscamos es que se reduzca esa brecha incómoda que hay a veces para poder seguir nuestros sueños. Me encantaría que el día de mañana que las niñas tengan mucho menos trabas que tal vez tuve yo. La idea es esa que cada vez sea más normal ver a mujeres haciendo ese tipo de deportes”, explicó.
En ese camino, Nicolás Fuchs, su pareja y uno de los referentes del automovilismo peruano, ha sido importante para su crecimiento. Cillóniz destacó el acompañamiento del piloto, tanto en su preparación como en la estrategia que viene aplicando durante Caminos del Inca. “Nico ha sido una pieza clave. Desde que estuve con él, me ha ayudado a comprender mucho mejor el mundo del automovilismo, a profesionalizar muchísimo todo lo que hago en el ambiente. Y hoy en día, en Caminos del Inca y en esa estrategia, también ha estado al tanto de todo, ayudándome, motivándome y siempre empujándome a más”, comentó.
Su mensaje también encuentra espacio fuera de las rutas. Cillóniz destacó la iniciativa Lady’s Car, vinculada a la escuela de manejo José Gálvez, que busca ofrecer a las mujeres un entorno de aprendizaje y confianza al volante. “Con lo difícil que está la situación actual de inseguridad, con los problemas que tenemos con el tráfico, tener una escuela que, además que las instructoras sean mujeres, tengan la paciencia, nos comprendan y poder recibir ese tipo de atención A1, creo que es muy importante para todas nosotras, nos da la confianza necesaria y es una iniciativa increíble”, sostuvo la piloto.
Rafael Conchucos, representante de la escuela de manejo José Gálvez, también resaltó el significado de acompañar a Cillóniz en su participación en la competencia. “Hay un dicho mal dicho que dice que ‘mujer al volante, peligro constante’. Nosotros hemos querido cambiar esa frase por otra que es ‘mujer al volante, seguridad constante’. Nosotros nos sentimos muy orgullosos de Annia porque es un ejemplo de una mujer peruana emprendedora, luchadora, perseverante. Y estamos con ella, en las buenas y en las malas, acompañándola en todo momento, punto por punto, porque esa es la misión que queremos dar en la sociedad, porque el futuro tiene que ser las pilotos mujeres”, manifestó.
Rafael Conchucos, representante de la escuela de manejo José Gálvez, habla de la iniciativa Lady’s Car. (Foto: ITEA)

