En su debut en Caminos del Inca, Annia Cillóniz saborea lo que significa la exigencia de la prueba. Lo sufre y lo disfruta. Es para lo que se preparó. La embajadora de la Escuela de Manejo José Gálvez, destaca en las dos primeras etapas de Caminos del Inca y lidera la categoría S1600, en gran objetivo que soñaron desde hace tiempo cuando decidieron ser parte de la prueba y por el que luchan kilómetro a kilómetro en la ruta.
En su debut en Caminos del Inca, Annia Cillóniz saborea lo que significa la exigencia de la prueba. Lo sufre y lo disfruta. Es para lo que se preparó. La embajadora de la Escuela de Manejo José Gálvez, destaca en las dos primeras etapas de Caminos del Inca y lidera la categoría S1600, en gran objetivo que soñaron desde hace tiempo cuando decidieron ser parte de la prueba y por el que luchan kilómetro a kilómetro en la ruta.
Annia Cillóniz desarrolló el Toyota Corolla con el que corre, el Super Coro, como lo llama. Fue su primer auto de calle. Lo vendió, lo recuperó y lo trabajó para convertirlo en una máquina que aguante Caminos del Inca. “Han sido meses de no dormir, de mucha dedicación, esfuerzo”, cuenta la piloto.
Ha tenido la oportunidad de competir en fechas del Mundial de Rally con el programa FIA Star, y sabe lo que significa competir en la alta exigencia. Lo mismo vive en Caminos del Inca, donde los trazados, las temperaturas, la altura y muchos otros condicionantes hacen que la carrera sea muy dura.
“Ha sido muy duro estos primeros días, con etapas largas. Estoy agotada por cuestiones propias que cada mujer tenemos todos los meses, pero a pesar de eso estamos poniendo la mejor actitud para sacar adelante todo”, asegura la piloto que también es profesora de seguridad vial en la Escuela de Manejo José Gálvez.
Y si hay algo que la fortalece, justamente es verse como una mujer subida en un coche dándolo todo por su pasión. “Ha sido una preparación ardua tanto física como mentalmente para afrontar los tramos largos. Mi copiloto Eugenio Arrieta tiene mucha experiencia y es clave en esto”, asegura sobre lo que le toca vivir día a día en Caminos del Inca.
Annia Cillóniz y el cariño de la gente en el día de descanso en Ayacucho. (Foto: Itea Sport)
`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
Saca esa fortaleza femenina que hace que cumplan con sus objetivos. “El automovilismo no requiere mucha fortaleza física que muchas veces hace la diferencia, pero sí de una fortaleza mental grande. Como mujeres tenemos una capacidad de resiliencia grande que nos permite enfocarnos en nuestros objetivos”, agrega. “Las mujeres sabemos lo duro que es el camino para nosotros. A veces nos cuesta el doble para que nos reconozcan la mitad”, sentencia la piloto nacional.
Annia lidera la categoría S1600 tras dos etapas de Caminos del Inca, entre Lima-Huancayo y Huancayo-Ayacucho. Tras trabajar en todos los detalles en el Super Coro en el parte de asistencia, este miércoles saldrá con todo a defender ese puesto entre Ayacucho y Andahuaylas. Ella está preparada para todo.



