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El Fenómeno El Niño está causando cambios catastróficos en el mundo y las costas peruanas, incluyendo una ola de calor que se ahondará mientras nos adentremos al verano. Ante la perspectiva de días con temperaturas de 35ºC en la capital y superiores en otras partes del país, el mantenerse fresco deja de ser una cuestión de comodidad para convertirse en una materia de supervivencia.
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Para Sang Uk Jeong, al elegir un ventilador uno tiene que evaluar cuestiones como el flujo de aire, la potencia eléctrica del aparato y el espacio que se desea cubrir. Otros factores a considerar son el nivel de ruido del dispositivo, la cantidad de velocidades disponibles y funciones como la oscilación, el temporizador o el control remoto.
De mesa o personal: dirige el aire hacia una persona. Es práctico para escritorios y espacios individuales.
De techo: mueve el aire en una superficie amplia, por lo que puede convenir para salas compartidas.
De torre: ocupa poco espacio y resulta útil en habitaciones reducidas.
También a veces entran en estas categorías los enfriadores de aire o nebulizadores, aparatos que combinan un ventilador con la dispersión de pequeñas gotas de agua para dar una sensación de frescura. Sin embargo, se advierte que su efectividad se reduce a un ambiente relativamente limitado y es menos efectivo si la humedad del lugar es alta.

Unidades de aire acondicionado.
/ ElasticComputeFarm/Pixabay
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Un comprador sagaz de aires acondicionados encontrará que el factor más importante a la hora de elegir uno son los BTU (British Thermal Units) por hora, medida que nos indica la capacidad de un aire acondicionado para extraer calor del ambiente.
Como referencia, una habitación de unos 15 metros cuadrados podría requerir un equipo de 9.000 BTU por hora. Sin embargo, la capacidad necesaria también depende de la cantidad de personas y las actividades que estén realizando – una oficina y un gimnasio generan diferentes cantidades de calor-, así como factores como la exposición al sol, el aislamiento del lugar y los aparatos que generan calor (computadoras, televisores, etc.).
Redosado estima que una persona aporta entre 100 y 130 vatios térmicos, equivalentes aproximadamente a 300 BTU por hora. Por ello, elegir un equipo requiere considerar la carga térmica total, no solo los metros cuadrados de la habitación.
Jeong también resalta la importancia de elegir correctamente un aire acondicionado, ya que un equipo con capacidad insuficiente tendrá que trabajar más de lo necesario, mientras que uno sobredimensionado podría funcionar de manera menos eficiente.
“La mejor solución no es necesariamente la que enfría más, sino aquella que ofrece el equilibrio adecuado entre confort, eficiencia energética y necesidades reales del usuario”, consideró. “Un equipo correctamente dimensionado permitirá disfrutar de un ambiente confortable con un consumo responsable de energía”, añadió Jeong.
Un factor importante es no confundir los BTU con los vatios eléctricos, que permiten conocer la potencia que consume el aparato.
“Hay que distinguir entre los BTU, que expresan la capacidad de refrigeración, y los vatios eléctricos que consume un aparato. Son magnitudes diferentes”, señala Redosado. Puede ocurrir entonces que un equipo con un alto BTU consuma menos vatios que uno más barato pero menos eficiente, una diferencia de costo que quizás la terminaremos pagando con creces con llegada del recibo de luz.
Uno de los mayores factores que ayuda a reducir el consumo energético de un aire acondicionado es que esta tenga tecnología Inverter, la cual ajusta automáticamente el funcionamiento del dispositivo según la necesidad de enfriamiento y mejorando el confort.
“Una vez que se alcanza la temperatura deseada, puede reducir su potencia y mantenerla sin tener que apagarse y encenderse continuamente”, explica Redosado. “Y aunque podría parecer que mantener el equipo funcionando todo el tiempo implica un mayor consumo, no necesariamente es así, ya que al reducir las variaciones de temperatura y regular el funcionamiento del compresor, el sistema Inverter puede consumir menos electricidad a largo plazo.”
Los equipos se diferencian por su diseño, capacidad y alcance. Entre las principales alternativas se encuentran:
Portátil: integra los componentes en una sola unidad y es una opción cuando no se puede realizar una instalación fija. Necesita una manguera para expulsar el calor al exterior.
Split de pared: cuenta con una unidad interior y otra exterior. Es una de las opciones más populares para los hogares por su eficiencia y desempeño.
Cassette: suele instalarse en el techo y se utiliza principalmente en oficinas y comercios.
Ductado: distribuye el aire mediante conductos y permite climatizar varios ambientes de manera uniforme.
Multi Split: conecta varias unidades interiores a una sola unidad exterior.
VRF: es una solución de climatización para edificios, hoteles y proyectos de mayor escala.

