Con su nueva novela sobre un posible sucesor de Donald Trump que llega a la Casa Blanca gracias a la inteligencia artificial, el mexicano Jorge Volpi afirma que esta tecnología no lo resuelve todo e insta a que seamos conscientes del poder que tiene, sobre todo en política.
En “La república”, el autor mexicano imagina el ascenso fulgurante de VM Lively, que toma el relevo de Donald Trump en la presidencia de Estados Unidos, con su misma ideología llevada al extremo.
Lo logra gracias a su mujer, una desarrolladora de IA, y al dispositivo que realizó, llamado Nick, capaz de desplegar una campaña electoral, predecir en segundos el éxito de una acción, crear videos de un realismo inaudito o incluso monitorear las reacciones fisiológicas de una persona.
En este thriller político, la IA es tentacular y su alcance es inimaginable. Lo capta todo. O casi.
“La inteligencia artificial, aunque lo vea todo, tampoco significa que lo comprenda todo, porque lo ve desde fuera y lo ve desde una forma de inteligencia que apenas está evolucionando”, afirma Volpi en una entrevista con AFP en el Instituto Cervantes de París, donde esta semana da varias charlas.
Actualmente “se ve a la IA como si fuera Dios, como si fuera capaz de resolver todos los problemas”, señala el autor de 58 años.
Esta distopía “en tiempo real” –puesto que arranca en octubre de 2026 y se prolonga hasta 2028– muestra al nuevo mandatario de Estados Unidos rodeado de sus colaboradores, muchos de ellos figuras reales de la actualidad, como el magnate Elon Musk, Mike Pence y Mike Pompeo (ambos antiguos miembros de la administración Trump).
Juntos, bajo la batuta de la IA Nick, aplican sus políticas contra los migrantes, suprimen empleos por doquier y desbaratan toda la geopolítica mundial.
Para Volpi, el uso de la IA que aparece en la novela ya está presente en la actualidad, y cita los videos que publica Trump “que falsifican la realidad”, los bombardeos a Irán o la manera para identificar a los migrantes y luego expulsarlos.
“Ya es un instrumento del poder y creo que sólo va a ir acentuándose”, advierte el multipremiado autor.
Aunque admite que es una herramienta que tiene aspectos “asombrosos”, el escritor hace hincapié en su uso desde las altas esferas.
“La cuestión es cómo la estamos utilizando, quiénes la están diseñando, a partir de qué parámetros y a partir de qué decisiones políticas también está siendo utilizada, llevándonos a una sociedad de mucha mayor vigilancia, de mucho mayor control, de menos libertad”, afirma.
En su opinión, con los partidos de ultraderecha “a punto de gobernar prácticamente toda Europa y toda América” a base de un discurso antiinmigración, la IA y las redes sociales contribuyen a un mundo “muy sombrío”.
Estas plataformas hacen que los ciudadanos “se desentiendan de la verdad, que estén dispuestos a votar a alguien y entregarle, o a una máquina o a un líder que miente, la capacidad completa de decidir”.
Ante este panorama, el escritor asegura que lo mejor es ser “conscientes, críticos y responsables en las decisiones que tomamos”.
Volpi es conocido por obras como “En busca de Klingsor”, traducida a 25 idiomas, o “Una novela criminal”, sobre el polémico caso de la francesa Florence Cassez encarcelada durante años en México.
Para escribir “La república”, el autor mexicano creó su propio modelo de inteligencia artificial, al que también llamó Nick. Con él estuvo interactuando, como si entrevistara a personajes reales para una novela, con la idea de entender cómo pueden hablar estos mecanismos.
Preguntado por si teme que lo acusen de haber escrito el libro con una IA, como un caso reciente en Francia, responde tajante que no.
“Es un proyecto específico en donde el narrador iba a ser una inteligencia artificial, por lo cual investigar con una inteligencia artificial e incluso colaborar con una inteligencia artificial me parecía parte del proceso creativo”, dice.
“Lo que me parece es que hay que decirlo de manera transparente, a diferencia de intentar ocultarlo”, insiste.

