La selección peruana cerró su gira norteamericana sin victorias y con más preguntas que respuestas. Las derrotas ante Estados Unidos, Canadá y Colombia, además del empate frente a México, dejaron una conclusión para Mano Menezes: la Bicolor necesita recuperar confianza antes de iniciar una nueva etapa de preparación para las Eliminatorias al Mundial 2030. Por eso, los amistosos de noviembre tendrán un propósito que va más allá de completar el calendario. Estas son cinco preguntas para entender el plan del entrenador.
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Por ahora, no existe un plan definido para incorporar futbolistas de la categoría Sub 20 a la lista de noviembre. La prioridad es que continúen su proceso bajo la conducción de Thiago Kosloski, con microciclos y oportunidades para competir regularmente.
El objetivo también pasa por facilitar que los jóvenes encuentren minutos en sus clubes, especialmente aquellos que pertenecen a Alianza Lima y Sporting Cristal. La posibilidad de alternar entre sus equipos y las categorías de formación será importante para su desarrollo.
La decisión supone una apuesta por respetar los tiempos de cada jugador. Una convocatoria a la selección mayor puede ser un estímulo, pero no necesariamente es el paso más conveniente si todavía necesitan consolidarse en el fútbol profesional.

La selección peruana Sub 20, con gol de Cari y autogol de Orellana, consiguió el bronce en los Odesur tras vencer 2-1 a Chile | Foto: Comité Olímpico Peruano
/ PEDRO MONTEVERDE
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La respuesta está en una frase que el entrenador dejó después de la gira de octubre: “Ahora tenemos que ir escogiendo rivales que nos permitan conseguir victorias, es algo que necesita el grupo”.
El brasileño no pretende menospreciar a Bolivia ni a Honduras. Busca que Perú vuelva a competir con confianza y encuentre respuestas futbolísticas después de una serie de resultados adversos. Además, los antecedentes ofrecen un contexto favorable: la última derrota peruana ante Bolivia ocurrió en 1989, mientras que frente a Honduras no cae desde 1994.
Sin embargo, la historia no garantiza resultados. La Bicolor necesita mejorar su funcionamiento, sostener una idea de juego y aprovechar estos encuentros para evaluar alternativas. Noviembre será una oportunidad para cerrar el año con mejores sensaciones, pero el verdadero desafío de Menezes será convertir esas señales en una base sólida para el camino hacia 2030.

