Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.

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Hace once años, David López Franco tenía 16 años cuando protagonizó una historia que el propio Seguro Social de Salud (EsSalud) presentó como un hito médico. Había nacido con una malformación congénita que comprometía ambos oídos y, después de múltiples operaciones, se convirtió en el primer paciente en el Perú en recibir un implante de conducción ósea transcutánea en el Hospital Nacional Guillermo Almenara Irigoyen.
La intervención le permitió escuchar de una manera que hasta entonces no había conseguido con los procedimientos anteriores. David pudo continuar estudiando, llegar a la universidad, terminar una carrera, incorporarse al mundo laboral y desarrollar una de sus principales pasiones, la marinera.
Hoy tiene 27 años y aquella historia atraviesa un momento distinto. El sistema auditivo que utiliza quedó obsoleto y ya no puede ser reparado por falta de repuestos, según sostiene su familia. Su madre, Cristina Franco, asegura que David necesita reemplazar tanto el procesador externo como el componente implantado para acceder a una tecnología compatible actualmente disponible.
La familia sostiene que lleva meses intentando conseguir una atención especializada en EsSalud para determinar y ejecutar el reemplazo. Mientras espera una solución, David ha vuelto a depender de la comunicación escrita para desenvolverse y sus padres aseguran que su capacidad para trabajar y movilizarse de manera independiente se ha reducido.
De una intervención pionera a una vida independiente
David nació con lo que su madre identifica como agenesia auditiva bilateral. Durante su infancia y adolescencia atravesó numerosas operaciones. Primero fueron procedimientos de cirugía plástica y posteriormente intervenciones de Otorrinolaringología.
Según Cristina Franco, los médicos intentaron abrir los conductos auditivos, pero estos volvieron a cerrarse debido a la cicatrización. Después apareció una alternativa diferente.
En octubre de 2015, EsSalud informó públicamente que había realizado a David el primer implante de conducción ósea transcutánea del país. En aquel momento, la institución señalaba que el adolescente ya había pasado por 14 intervenciones quirúrgicas.

En octubre de 2015, EsSalud presentó el caso de David como un hito, era el primer paciente del país en recibir un implante de conducción ósea transcutánea en el Hospital Guillermo Almenara. (Foto: Difusión EsSalud).
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El procedimiento consistió, de acuerdo con la explicación difundida entonces por EsSalud, en colocar debajo de la piel y detrás de la oreja un dispositivo capaz de transmitir estímulos mecánicos sensoriales mediante la vía ósea.
El doctor Omar Gonzales Suazo, entonces jefe del Servicio de Otorrinolaringología del Hospital Almenara y médico que participó en la intervención, explicaba que posteriormente se realizaba el encendido y programación del sistema.
Para David significó un cambio determinante.
“Gracias a esa operación David ha podido estudiar, ha podido estar en la universidad, ha podido terminar su carrera y ha podido socializarse”, relató Cristina Franco en entrevista con El Comercio.

La marinera acompaña a David desde su adolescencia. Pese a las dificultades auditivas que atraviesa actualmente, continúa compitiendo y recientemente ganó la categoría adultos de marinera limeña en el XIX Concurso Nacional de Marinera Limeña 2026 organizado por la Municipalidad Metropolitana de Lima. (Foto: cortesía de la familia de David López).
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Su progreso también quedó reflejado en el baile. David practica marinera desde joven y ha participado en diferentes competencias. Recientemente volvió a obtener un reconocimiento al ganar la categoría adultos de marinera limeña en un concurso organizado por la Municipalidad Metropolitana de Lima.
“Ha bailado marinera norteña, limeña, ha ganado muchos concursos, porque escuchaba muy bien con eso”, recuerda su madre.
La historia resulta especialmente significativa al revisar lo que la propia institución proyectaba para David en 2015. EsSalud sostuvo entonces que este tipo de procedimientos buscaba brindar a pacientes con pérdida auditiva una mejor calidad de vida, mayores expectativas laborales y mejores posibilidades de integración social.
El sistema quedó obsoleto y la familia afirma que necesita una nueva intervención
El problema comenzó cuando el equipo que acompañaba a David dejó de funcionar correctamente.
Cristina Franco contó a El Comercio que durante años acudieron al centro especializado donde se realizaba la programación y donde el dispositivo llegó a ser reparado en dos oportunidades. Sin embargo, cuando regresaron hace aproximadamente ocho meses, asegura que recibieron una respuesta distinta.

El sistema auditivo permitió que David López pudiera estudiar, trabajar y comunicarse durante años. Su familia sostiene que actualmente no existen repuestos para el equipo y que necesita una nueva tecnología compatible. (Foto: César Campos / GEC).
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“Nos informaron que ya no existía ni reparación ni repuestos. Hemos buscado por todo lugar y no hay”, señaló.
La situación es más compleja que reemplazar únicamente el procesador externo, según la versión de la familia. Cristina afirma que el componente implantado hace años tampoco sería compatible con la nueva generación del sistema que David requeriría.
“El procesador está obsoleto, ya no fabrican, ya no hay. Entonces se tiene que cambiar ese dispositivo auditivo y, a la vez, hay que sacarle el dispositivo que le han puesto internamente porque no va a ser compatible con el nuevo”, sostuvo.

El Sistema Cochlear Osia 2 sería el nuevo dispositivo que requeriría David para recuperar la audición según su familia. (Imagen: Difusión de archivos familiares).
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La madre identifica como alternativa actual un sistema Cochlear Osia 2 y señala que el procedimiento y dispositivo que David necesitaría representarían un costo aproximado de 25 mil dólares, monto que está fuera de las posibilidades económicas de la familia.
Este punto deberá ser determinado mediante una nueva evaluación especializada. La necesidad de retirar el componente interno, la compatibilidad con un nuevo sistema y el dispositivo específico que requiere David corresponden a una valoración médica que la familia busca conseguir nuevamente en EsSalud.
Meses buscando una cita en Otorrinolaringología
David trabaja formalmente y, según su madre, se encuentra en planilla y aporta a EsSalud. La familia inició por ello el procedimiento para conseguir una evaluación en Otorrinolaringología que permita determinar qué tratamiento corresponde.
Cristina sostiene que las gestiones comenzaron en abril de este año. Lograron obtener una referencia para que David fuera atendido en el Hospital Nacional Guillermo Almenara, establecimiento donde había sido intervenido años atrás.
La cita, sin embargo, no llegó.

David López, aportante a EsSalud, espera ser atendido en el Hospital que alguna vez logró recuperar la audición. (Foto: César Campos / GEC).
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Según la madre, cuando acudieron a consultar por la demora les comunicaron que la referencia había sido observada o revocada debido a que faltaba sustento.
“La doctora López, que fue la que hizo la referencia, puso que David estaba sin dispositivos y cuando nosotros fuimos a reclamar porque ya eran tantos meses y no venía la referencia, nos revocaron la referencia diciendo que faltaba sustento”, aseguró.
La familia continuó buscando una respuesta. Cristina señala que acudió a la Defensoría del Asegurado, donde le indicaron que intentarían gestionar una cita adicional.

David López ha presentado una solicitud dirigida a la gerencia de la Red Prestacional Almenara solicitando una pronta solución a su caso. (Imagen: difusión de archivo familiar).
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Paralelamente, en agosto presentaron una solicitud dirigida a la gerencia de la Red Prestacional Almenara, en la que expusieron la situación de David y solicitaron una solución.
“Hemos exigido prácticamente que nos resuelvan esto porque en realidad no me parece justo que un joven que está bien integrado en la sociedad, que ya ha avanzado muchísimo, ahora se trunque”, dijo su madre.
Hasta el momento de la entrevista con El Comercio, Cristina afirmó que continuaban esperando la atención especializada que permita establecer qué equipo necesita su hijo y cómo podría realizarse el procedimiento.
“Solamente puede estar escribiendo por WhatsApp”: el impacto en su vida diaria
La pérdida de capacidad auditiva no representa únicamente un problema médico. La familia asegura que progresivamente ha afectado la autonomía que David había conseguido durante los últimos años.
Antes podía trasladarse, trabajar y relacionarse con otras personas con mayor independencia. Actualmente, según Cristina, sus padres tienen que acompañarlo para algunos desplazamientos, especialmente hacia y desde su centro laboral.

David, tras la falta de audición, necesita del apoyo de su familia para realizar sus actividades habituales. (Foto: César Campos / GEC).
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Su trabajo también se ha visto afectado.
“En su trabajo ya no está haciendo lo que hacía antes. Tienen que indicarle cosas mínimas que tenga que hacer por la falta de audición”, señaló.
La empresa donde trabaja conoce su situación y, de acuerdo con su madre, le ha brindado facilidades mientras intenta solucionar el problema. Sin embargo, la comunicación cotidiana se ha convertido nuevamente en una barrera.
“No puede desenvolverse como antes. Solamente puede estar escribiendo en WhatsApp, pero no puede escuchar a nadie”, sostuvo Cristina.

David está a la espera de poder ser atendido y retomar su independencia. (Foto: César Campos / GEC).
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Para la familia, el contraste resulta difícil. Durante años observaron cómo David adquirió progresivamente independencia después de la intervención. Ahora vuelven a acompañarlo para actividades que anteriormente realizaba solo.
“Él ha estado muy bien, muy bien con los audífonos, ha podido progresar en todo. Sin embargo, ahora se siente frustrado. No solamente él, sino también toda la familia, porque vemos la desesperación de él de no poder escuchar”, agregó.

David ha participado durante años en competencias de marinera. Su madre recuerda que recuperar la audición le permitió ampliar su vida social, continuar sus estudios y desarrollarse en el baile. (Foto: cortesía de la familia de David López).
Pese a ello, David continúa bailando. La marinera, una actividad que ya practicaba cuando fue intervenido siendo adolescente, permanece como una constante once años después. Su reciente triunfo en una competencia de marinera limeña contrasta con las dificultades que atraviesa fuera de la pista de baile.
La familia pide a EsSalud retomar el caso que comenzó hace once años
Cristina asegura que hasta ahora la familia no ha recibido una alternativa temporal para afrontar la pérdida auditiva mientras espera la evaluación especializada.
Su pedido está dirigido principalmente al Hospital Guillermo Almenara y a EsSalud, la misma institución que en 2015 presentó públicamente el caso de David como un avance en el tratamiento de pacientes con malformaciones auditivas.

La familia de David López pide a EsSalud retomar el caso que comenzó hace once años. (Foto: César Campos / GEC).
La madre también pidió la intervención del doctor Omar Gonzales Suazo, quien participó en el procedimiento original, para que el caso vuelva a ser evaluado.
“Por favor, ayúdenos, agilicen los trámites. Traten de poder comprar este dispositivo, operar a mi hijo para que él tenga un desarrollo normal, como siempre ha tenido”, expresó.
Once años atrás, cuando David tenía 16, EsSalud difundió unas palabras suyas después de aquella intervención. El adolescente agradecía entonces haber recibido la oportunidad de escuchar y comunicarse.
Hoy, convertido en trabajador y campeón de marinera, su familia busca que pueda conservar aquella capacidad que la intervención le permitió desarrollar.
El Comercio solicitó a EsSalud sus descargos respecto al estado de las solicitudes presentadas por David, la demora en su atención por Otorrinolaringología, la situación del sistema auditivo que recibió en 2015 y la posibilidad de que el seguro cubra una nueva intervención y dispositivo. Al cierre de esta edición, se encontraba pendiente la respuesta de la institución.
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