Wall Street terminó este viernes la semana en verde y el Dow Jones de Industriales, su principal indicador, subió 0,49%, tras darse a conocer que el paro creció ligeramente el pasado septiembre en EE.UU..
Al cierre del parqué neoyorquino, el Dow Jones se situó en los 51.176 puntos; el selectivo S&P 500 avanzó 0,73%, hasta los 7.722 enteros; y el tecnológico Nasdaq creció 1,19%, hasta las 27.190 unidades.
En el cómputo semanal, el Dow perdió 1,3%, el S&P 500 restó un 0,27% y el Nasdaq retrocedió 0,45%. La tasa de desempleo en Estados Unidos se mantuvo en septiembre prácticamente sin cambios, con una subida de apenas una décima, hasta el 4,2%, mes en el que se crearon unos 29.000 empleos, según informó este viernes el Buró de Estadísticas Laborales (BLS).
Las cifras, en línea con lo que proyectaba la mayoría de analistas, certifica el estrecho margen (de entre el 4,1 y el 4,3%) en el que se ha movido la tasa de desempleo desde marzo.
Además, ratifica la resiliencia de la economía del país en un momento marcado por la perspectiva de que la Reserva Federal (Fed) pueda volver a incrementar las tasas de interés para controlar la subida de la inflación derivada de la guerra en Irán.
Esta semana, la expectativa de que la Fed vuelva a llevar a cabo una subida de tasas en su próxima reunión hizo subir el rendimiento de los bonos del Tesoro hasta niveles récord. En la jornada de hoy, la rentabilidad del bono del Tesoro a 10 años avanzaba hasta el 5,285 %, y la del bono a 30 años crecía hasta el 5,632%.
En el plano corporativo, Nvidia terminó la semana en máximos históricos, con sus acciones en 233,95 dólares y una capitalización bursátil de 5.64 billones de dólares, tras anunciar el lunes una ampliación de 150.000 millones de dólares de su programa de recompra de acciones.
Mientras, Nike cedió 4,51% en el acumulado de la semana después de presentar unas previsiones de ingresos más débiles de lo esperado, con ventas a la baja y una caída especialmente pronunciada en China.
Las acciones de la multinacional deportiva acumulan una caída del 77,27% en los últimos cinco años y cotizan ahora en torno a los 33 dólares, frente a los casi 180 dólares que llegaron a rozar en noviembre de 2021.
Por su parte, el petróleo intermedio de Texas (WTI, por sus siglas en inglés) se vio impulsado en las últimas sesiones por el temor de los operadores a una nueva escalada del conflicto en Oriente Medio.
No obstante, hoy relajó su subida tras anunciarse un acuerdo entre los países del G7 para liberar de manera coordinada 100 millones de barriles de petróleo y diésel durante los próximos cuatro meses.
Así, bajó un 1,9%, hasta 91,11 dólares el barril, retrocediendo en la semana un 1,3%. En otros mercados, el oro bajaba un 0,65 %, hasta 4.174 dólares la onza, y la plata 0,46%, hasta 61,9 dólares la onza.

