Frente al inicio de lluvias y huaicos asociados al Fenómeno El Niño (FEN), mantener la comunicación es clave para la tranquilidad y seguridad de las familias. Por ello, Claro ha puesto en marcha su plan integral de preparación técnica y operativa que busca reforzar la resistencia de la red y desplegar el máximo esfuerzo para sostener la conectividad de la población durante esta temporada.
Frente al inicio de lluvias y huaicos asociados al Fenómeno El Niño (FEN), mantener la comunicación es clave para la tranquilidad y seguridad de las familias. Por ello, Claro ha puesto en marcha su plan integral de preparación técnica y operativa que busca reforzar la resistencia de la red y desplegar el máximo esfuerzo para sostener la conectividad de la población durante esta temporada.
“Nuestro propósito es mejorar la vida de los peruanos a través de las telecomunicaciones y, frente a la amenaza del FEN, esto significa poner todo nuestro esfuerzo para que el país pueda mantenerse comunicado. Nos hemos preparado y anticipado para mitigar posibles interrupciones y lograr que las familias, empresas y comunidades sientan lo menos posible el impacto de este fenómeno climático”, Juan David Rodríguez, director de Tecnología de Claro Perú.
Para reducir el riesgo de interrupciones en las zonas de mayor vulnerabilidad, la compañía ha profundizado más de 30 tramos de fibra óptica en la zona norte y ha fortalecido el respaldo de energía en más de 400 sites críticos (estaciones base) en el país, con más de 1700 bancos de baterías de litio y alrededor de 300 grupos electrógenos. A esto se suma el uso de Inteligencia Artificial en su Centro de Operaciones (NOC), tecnología que permitirá redireccionar el tráfico de datos en milisegundos para buscar mantener la fluidez del servicio si alguna infraestructura se ve afectada por el clima.
Toda esta tecnología se complementa con un incremento de 50% en las cuadrillas técnicas especializadas desplegadas en las zonas de mayor riesgo en el norte y sur del país, listas para activarse de manera inmediata según la evolución de las emergencias. Todos los equipos permanecen en monitoreo y alerta permanente las 24 horas del día, los siete días de la semana.
“Contamos con mecanismos de redundancia en las redes de Fibra Óptica, que permiten redirigir automáticamente el tráfico de voz y datos a rutas alternativas en caso de que una vía de transmisión resulte afectada por un deslizamiento o corte de infraestructura, incluso contamos con respaldo a través de cables submarinos propios, porque entendemos que la tecnología junto a la capacidad de respuesta en emergencias no solo mantiene conectadas a las personas, sino que salva vidas y acelera la recuperación de nuestras ciudades”, concluyó Rodríguez.
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