El Consejo de la Prensa Peruana (CPP) y el Tribunal de Ética de la organización recordaron que la protección de la identidad de niños y adolescentes víctimas de violencia, de todo tipo, constituye un deber fundamental del ejercicio periodístico.
En un comunicado, indicó que la difusión de información que permita identificar a un menor víctima de violencia, particularmente sexual, vulnera principios esenciales que deben regir la actividad informativa y puede provocar una nueva forma de victimización.
“Ninguna primicia, transmisión en vivo o circunstancia propia del trabajo periodístico justifica desconocer este deber reforzado de protección, sea en plataformas digitales o físicas”, expresó.
“El CPP y el Tribunal de Ética consideran importante que los medios de comunicación revisen y fortalezcan permanentemente sus protocolos para la cobertura de casos que involucren a menores de edad, particularmente cuando se trata de víctimas de violencia sexual. Asimismo, reconoce la importancia de rectificar y asumir responsabilidad cuando se producen errores”, agregó.
Como se recuerda, seis estudiantes del Liceo Naval Almirante Guise, denunciados como presuntos agresores sexuales de un adolescente de 16 años, permanecen internados en el Centro Juvenil de Diagnóstico y Rehabilitación de Lima, conocido como Maranguita.
Por su parte, la policía liberó a los otros cuatro adolescentes retenidos al no encontrar participación directa en el hecho violento. Ellos afrontarán el proceso de investigación en libertad, pero bajo medidas de protección a favor del alumno afectado.
El Tercer Juzgado de Familia de Lima ordenó cuatro meses de internamiento preventivo contra seis acusados. La jueza Roxana Palacios Yactayo dispuso la medida cautelar máxima con el fin de asegurar la presencia de los menores durante las pesquisas.
La denuncia por el delito contra la libertad sexual ocurrió tras el retorno de un torneo deportivo escolar el pasado 15 de setiembre. Los seis alumnos de quinto año de secundaria investigados, así como los cuatro liberados y la víctima que denunció el hecho son alumnos de 4to y 5to de secundaria del Liceo Naval.

