Un dato puede ayudar a dimensionar lo que sucedió la noche de este sábado en el corazón del Cusco: desde 2022, cuando Alianza goleó 4-1 en el Monumental, ningún equipo pudo hacerle cuatro goles a Universitario. Y yendo más atrás, desde 2019, cuando Vallejo goleó 4-0 en el mismo estadio, nadie pudo repetir el resultado. Desde entonces, la ‘U’ pudo perder partidos o tropezar en el camino, pero nunca volvió a verse tan expuesta como en el Inca Garcilaso de la Vega. Hasta que apareció Deportivo Garcilaso. En una noche que puede marcar un antes y un después en este Torneo Clausura, el equipo cusqueño no solo goleó 4-0 al actual tricampeón: demostró de qué está hecho.
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El 29 de agosto, Garcilaso derrotó 1-0 a Alianza Lima, que hasta entonces había convertido su estadio en uno de sus principales argumentos. Beto da Silva marcó de penal y el equipo de Greppo resistió el dominio territorial blanquiazul para llevarse tres puntos.
Ese triunfo explica por qué hablar solamente de la altura sería reducir lo que está haciendo el ‘Garci’. El equipo cusqueño tiene velocidad para salir, intensidad para disputar y futbolistas capaces de resolver partidos. Y tiene a Beto da Silva en el mejor momento estadístico de su carrera: 11 goles y 3 asistencias en 28 partidos (2191 minutos). Nunca había marcado tanto, nunca había jugado tantos minutos. Las lesiones parecen haber quedado atrás.
También están Francisco Arancibia y Carlos Ramos, dos piezas que ayudan a entender la construcción de este Garcilaso. El chileno aporta desequilibrio y experiencia en ataque; el venezolano, recorrido y precisión en la circulación. Son nombres que quizá no estaban en el radar de los equipos grandes, pero que hoy forman parte de un conjunto que acaba de tumbar a los dos últimos campeones del fútbol peruano.
Y detrás de todo está Greppo. El argentino lleva 13 años viviendo en el Perú y pasó por Cienciano, Mannucci, Universitario, Alianza Atlético y UTC. En la ‘U’, incluso, fue jefe de la Unidad Técnica de Menores. Este año llegó a Garcilaso y las circunstancias terminaron colocándolo al frente del primer equipo: primero como reemplazo de Hernán Lisi y luego de Sebastián Domínguez. Siempre interino, hasta que la dirigencia decidió ratificarlo.

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Hace unas semanas, antes de aquella visita a Matute, resumió su manera de entender este deporte con una frase: “¿Cómo vivo el fútbol? Exageradamente optimista”. Hoy esa frase parece explicar a su equipo.
“El secreto de Garcilaso está en la regularidad. Ha sabido convertir su fortaleza como local en puntos importantes, mantener una estructura competitiva y responder en los momentos decisivos. Más allá de los nombres, el equipo ha mostrado convencimiento en su propuesta y una mentalidad para pelear cada fecha”, analiza desde el Cusco, Jaime Piñe, periodista de la localidad, sobre Garcilaso, el mejor local del año con 35 puntos.
Garcilaso lleva cinco victorias consecutivas en el Clausura y, tras el 4-0 a Universitario, llegó a 22 puntos para convertirse nuevamente en líder. La ‘U’ quedó con 20. El ‘Garci’ ya no es solamente un equipo fuerte en Cusco. Es un equipo que sabe competir en Matute, que acaba de golear al tricampeón y que tiene una idea reconocible. Sueña a más de 3.000 metros de altura, sí. Pero sus argumentos para hacerlo ya se pueden ver también lejos de casa.
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