Mucho se habla sobre el cambio continuo y sostenido en el quehacer empresarial, pero lo cierto es que el temor al fracaso y todo lo que esto conlleva hace que muchos, en el fondo, tengan aversión a esa transformación. Fomentar una cultura que privilegie el enfrentar cambios no es cosa fácil.
Mucho se habla sobre el cambio continuo y sostenido en el quehacer empresarial, pero lo cierto es que el temor al fracaso y todo lo que esto conlleva hace que muchos, en el fondo, tengan aversión a esa transformación. Fomentar una cultura que privilegie el enfrentar cambios no es cosa fácil.
Tamsen Webster, en su libro “Say What They Can’t Unhear”, enfatiza desde el sugestivo título, cómo lograr persuadir a los integrantes del equipo a través de nueve principios para lograr que ‘stakeholders’ dubitativos y suspicaces, se conviertan en participantes entusiastas al aceptar el cambio continuo.
Principio 1: El cambio no es en sí una acción, sino una reacción a una circunstancia. Hay que entender la génesis para didácticamente argumentar y justificar lo que se propone.
Principio 2: Cada decisión a tomar tiene en sí misma una historia a compartir con el equipo. Esta será determinante para inspirar y liderar.
Principio 3: Nuestros patrones de conducta condicionan el cómo abordar el cambio. Si no se reconoce la variedad de puntos de vista, será difícil convencer al equipo.
Principio 4: Tu identidad es determinante para influenciar en terceros. Cómo proyectamos nuestra identidad, y cuan empáticos somos al hacerlo, hará la gran diferencia.
Principio 5: Las creencias más profundas son las más difíciles de cambiar. Al aceptar esto, seremos más efectivos.
Principio 6: El dolor emocional es el peor enemigo del cambio. Si este trae incomodidad prolongada al grupo, nuestra argumentación deberá ser más potente.
Principio 7: Cuando dos verdades se enfrentan, solo una puede ganar. El pretender democratizar la solución, puede llevarnos al fracaso.
Principio 8: Uno no puede desear el cambio como líder más de lo que su equipo lo desea. El imponerlo, tendrá “corto aliento”.
Principio 9: No hay lugar para remordimientos una vez adoptado el camino. Realizar revisiones será usual, pero los criterios que fundamentaron la decisión, deben mantenerse.
El respetar estos principios nos dará una base muy solida para incorporar el cambio sostenido como pilar de la cultura de la firma.

