Durante diez días, el trabajador nepalí del sector hidroeléctrico Sanjay Sah sobrevivió en la oscuridad dentro de un túnel inundado, bebiendo agua lodosa y perdiendo toda noción del tiempo mientras rezaba desesperadamente para ser rescatado.
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Sin embargo, en cuestión de minutos el túnel quedó engullido por las aguas embravecidas.
El gobierno atribuyó la tragedia, al menos en parte, a los graves efectos del aumento de las temperaturas globales sobre las montañas del Himalaya nepalí.
Separado de sus compañeros, Sah quedó atrapado sin saber si alguien lograría llegar hasta él.
Su fe hinduista le ayudó a sobrellevar los días de oscuridad y aislamiento.
“Sobreviví gracias a mi profunda fe y confianza”, afirmó.
“Recitaba el Maha Mantra y la energía divina que recibía gracias a ello me permitió no sentir miedo ni caer en la desesperación”, agregó.
“Eso me permitió resistir”, aseguró.
Sin acceso a agua potable, sobrevivió con lo que tenía a su alcance.
“Había agua, pero estaba llena de barro. Solo tenía eso”, recordó.
La oscuridad y el aislamiento podrían haberlo abrumado, pero Sah no estaba completamente solo.
Otro trabajador atrapado, Kabir Maharjan, de 45 años, había sobrevivido cerca de él.
“Estábamos separados, pero podíamos hablar entre nosotros”, y poder escuchar otra voz humana fue un salvavidas para Sah.
Finalmente, tras días de excavaciones y complejas labores de rescate, los equipos de búsqueda lograron abrirse paso hasta los dos hombres y sacarlos con vida.
La esposa de Sah, Lakshmi Kumari Sah, aseguró que nunca perdió la esperanza de volver a verlo.
“Dios nos ayudó. Nunca dejamos de tener esperanza”, declaró mientras sostenía a su hija en brazos.
Sah, que pasó varios días recuperándose en un hospital de Katmandú, admite que experimenta sentimientos encontrados.
“Estoy feliz, pero también triste”, dijo. “Tuve una segunda oportunidad de vida, pude sobrevivir. Pero muchos de nuestros compañeros estaban allí”.
Un trabajador chino fue rescatado el 5 de septiembre, un día después que Sah, pero desde entonces no se han detectado nuevas señales de vida.
“Espero que el gobierno continúe con las operaciones de búsqueda y rescate. Es posible que todavía haya alguien con vida”, afirmó.
“O que al menos puedan encontrar los cuerpos de los compañeros que fallecieron y entregarlos a sus familias”.

