La Sociedad Geológica del Perú (SGP) prepara una hoja de ruta que será entregada al Gobierno con propuestas para contrarrestar los efectos del fenómeno El Niño y aprovechar el agua generada durante periodos de lluvias intensas.
El documento técnico-científico será elaborado durante el XXIII Congreso Peruano de Geología 2026, que se desarrollará del 16 al 18 de setiembre en el Centro de Convenciones de Lima. El encuentro contará con la participación de profesionales, investigadores y tomadores de decisión.
Uno de los planteamientos que será incluido en el documento es utilizar la información geocientífica no solo después de una emergencia, sino también como insumo para planificar infraestructura, gestionar el agua, identificar zonas vulnerables y reducir los riesgos de manera anticipada.
El presidente de la SGP, Carlos Bianchi, señaló que el evento busca posicionar a las geociencias como una herramienta para fortalecer la planificación preventiva y de largo plazo frente a fenómenos naturales.
Entre los temas que serán abordados durante el congreso figuran los minerales críticos, exploración, inteligencia artificial, agua, infraestructura, cambio climático y sostenibilidad.
César Farfán, titular del XXIII Congreso Peruano de Geología, sostuvo que fenómenos recurrentes como El Niño requieren una política permanente que permita anticipar sus efectos y analizar las oportunidades asociadas a estos eventos.
Ante escenarios de lluvias intensas y riesgo de inundaciones, Farfán planteó almacenar parte del volumen de agua generado durante estos periodos para utilizarlo posteriormente durante temporadas de sequía.
El especialista señaló que esta planificación requiere superar las respuestas de corto plazo y convertir la prevención en una política de Estado que trascienda a los distintos gobiernos.
Farfán también planteó preparar la infraestructura del país frente a los efectos de las lluvias mediante la habilitación de puentes y vías alternativas, con el objetivo de reducir el riesgo de interrupciones prolongadas y problemas de abastecimiento.
Según indicó, el norte del país podría enfrentar bloqueos de carreteras y afectaciones en puentes, lo que dificultaría el traslado de alimentos hacia Lima y otras ciudades de la costa.
La utilización de información geocientífica también será abordada en relación con la prevención de terremotos. Hernando Tavera, presidente ejecutivo del Instituto Geofísico del Perú (IGP), explicó que para evaluar la vulnerabilidad de una zona es necesario conocer la calidad de los suelos, las características de las construcciones, la morfología del territorio y la distribución de la población.
En zonas con pendientes elevadas, un movimiento sísmico podría desencadenar deslizamientos y desprendimientos de rocas. Estos efectos geodinámicos también podrían alcanzar áreas donde existen operaciones mineras superficiales y profundas.
Tavera señaló que varias compañías mineras ya vienen adoptando medidas de preparación frente a estos escenarios.

