El secuestro de Jenss Marty Lara Tantaquilla, empresario vinculado a la actividad minera que fue raptado la madrugada de este domingo durante un ataque que dejó cuatro muertos en Trujillo, ocurre varios años después de que su nombre y el de una de sus empresas aparecieran en una investigación fiscal sobre el presunto uso irregular del Registro Integral de Formalización Minera (Reinfo) para movilizar oro extraído ilegalmente en Pataz.
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Lara Tantaquilla, de 31 años y natural de Chillia, provincia de Pataz, permanece desaparecido después de que sujetos armados interceptaran la camioneta en la que se desplazaba por la avenida Húsares de Junín. Los delincuentes asesinaron a cuatro de sus acompañantes y se llevaron al empresario.
El caso tiene además un antecedente que ahora podría resultar relevante para las pesquisas. Según información conocida por El Comercio, un familiar de Lara Tantaquilla fue secuestrado anteriormente y recuperó su libertad después del pago de una fuerte suma de dinero.
La Policía deberá establecer si ambos episodios guardan alguna relación y, principalmente, cuánto conocían los secuestradores sobre las actividades económicas, movimientos y entorno familiar del empresario antes de ejecutar el ataque.

Jens Lara, de 31 años, fue secuestrado en medio del asesinato de cuatro personas en Trujillo. (Foto: Facebook)
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El antecedente de una investigación por oro ilegal
El nombre de Lara Tantaquilla apareció en febrero del 2020 en una investigación publicada por El Comercio y Mongabay Latam sobre una presunta organización criminal denominada “Los Topos”, dedicada, según las autoridades, a la extracción y comercialización ilegal de oro.
El caso había dado lugar a un megaoperativo que movilizó a 47 fiscales y 1.200 policías en cinco regiones del país y terminó con la detención de 18 personas. La intervención comprendió nueve socavones ubicados en Parcoy, provincia de Pataz, y se extendió a Piura, Lima, Ica y Arequipa.
Las autoridades estimaron entonces que el oro incautado podía alcanzar un valor cercano a los US$10 millones. La investigación había reconstruido una cadena que comenzaba con la extracción del mineral en Parcoy, continuaba con su traslado hacia centros de almacenamiento y plantas de procesamiento y terminaba en el Callao, desde donde el producto podía ser enviado a mercados de Asia y Europa.
Uno de los aspectos centrales de las pesquisas fue determinar cómo el mineral obtenido ilegalmente adquiría una apariencia de legalidad durante ese recorrido.
La Fiscalía y la Policía concluyeron entonces que integrantes de la organización utilizaban documentación correspondiente a personas inscritas en el Registro Integral de Formalización Minera (Reinfo).

Foto: Wilson Fernández
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Los documentos vinculados a Lara Tantaquilla
Durante aproximadamente seis meses, entre febrero y julio del 2019, agentes policiales y fiscales realizaron seguimientos a camiones que trasladaban toneladas de mineral desde inmuebles ubicados en la carretera de Parcoy.
Las cargas pasaban por centros de almacenamiento en Trujillo y posteriormente eran trasladadas hacia plantas de beneficio ubicadas en Piura, Lima, Nazca y Arequipa. Finalmente, parte del mineral llegaba al Callao.
El expediente fiscal al que accedió Mongabay Latam identificó a cuatro personas inscritas en el Reinfo cuyos documentos habían sido utilizados en más de una oportunidad para transportar mineral y darle apariencia de procedencia legal.
Una de ellas era Jenss Marty Lara Tantaquilla.
Según aquella investigación, en marzo del 2019 se transportó una carga de 17 toneladas de mineral aurífero utilizando documentos de Matwork, empresa perteneciente a Lara Tantaquilla.
En ese momento, el empresario figuraba inscrito en el Reinfo con dos concesiones ubicadas en el distrito de Chillia, en Pataz.
La investigación detectó, sin embargo, una inconsistencia que resultó determinante: las concesiones consignadas en la documentación se encontraban en lugares distintos de los inmuebles de Retama, en Parcoy, desde donde había partido el oro.
Las autoridades realizaron entonces constataciones en las zonas declaradas por los titulares inscritos en el Reinfo.
“La concesión la tienen en determinado lugar, pero nosotros descubrimos que ahí, donde indica la inscripción en el Reinfo, no hay actividad minera. He ido a todas las concesiones y no encontramos ninguna actividad minera ni mineral. Entonces, el oro salió de otro lugar”, explicó en aquel momento el fiscal encargado de las investigaciones.
La hipótesis de las autoridades era que documentos correspondientes a inscripciones reales en el Reinfo eran utilizados para sustentar que el mineral procedía de concesiones autorizadas, cuando en realidad había sido extraído de otros lugares.
La investigación periodística de 2020 no establece que Lara Tantaquilla haya sido uno de los 18 detenidos durante el megaoperativo ni consigna una sentencia condenatoria en su contra. Sí documenta que su nombre y los documentos de Matwork figuraban dentro del expediente fiscal analizado.
Un secuestro previo en la familia
Otro elemento que deberá ser analizado por los investigadores es el secuestro previo sufrido por un familiar de Lara Tantaquilla.
Según información conocida por este Diario, aquella persona fue privada de su libertad y posteriormente liberada después del pago de una importante suma de dinero.
Este antecedente abre interrogantes sobre si organizaciones criminales habían identificado previamente al entorno de Lara Tantaquilla como un objetivo con capacidad económica para afrontar el pago de rescates.
También deberá determinarse si quienes participaron en el ataque de este domingo conocían los desplazamientos habituales del empresario, los vehículos que utilizaba y las personas encargadas de su seguridad.
El nivel de violencia desplegado es uno de los elementos que ha llamado la atención de los investigadores. Los delincuentes no solo interceptaron el vehículo, sino que asesinaron a Farhad Andrea Monzón Lingán, Nadia Edith Urtecho Rodríguez, Luis Alberto Rojas Ramos de Rosas y Christopher Eduardo García Álvarez antes de llevarse al empresario. Según información preliminar, estos dos últimos formaban parte de su personal de resguardo.
¿De quién era la camioneta del ataque?
Existe, además, otro elemento empresarial alrededor del ataque de este domingo. La camioneta en la que viajaba Lara Tantaquilla junto con las cuatro personas posteriormente asesinadas está registrada a nombre de Millenium J&J S.A.C.
Sin embargo, la información disponible en los registros de Sunat consigna como gerente general de esa compañía a Luis Miguel Ruiz Cherres, quien ocupa el cargo desde abril del 2023. Hasta el momento, no se ha establecido públicamente qué relación mantenía Lara Tantaquilla con la empresa propietaria del vehículo ni bajo qué condición utilizaba la camioneta al momento del secuestro.
Las sospechas sobre “Los Pulpos” y “La Jauría”
El jefe de la Región Policial La Libertad, general PNP Ricardo Espinoza Cuestas, señaló que los agentes manejan entre sus hipótesis la eventual participación de integrantes de las organizaciones criminales conocidas como “Los Pulpos” o “La Jauría”. Esta posibilidad se mantiene en investigación y, hasta el momento, no se ha establecido públicamente cuál de estas organizaciones estaría detrás del secuestro.
Mientras estas interrogantes permanecen abiertas, la prioridad de las autoridades continúa siendo ubicar con vida al empresario y determinar quiénes planificaron y ejecutaron el ataque que terminó con cuatro personas asesinadas en una de las principales avenidas de Trujillo.

Las cuatro personas que perdieron la vida durante el ataque registrado en la avenida Húsares de Junín. Foto: chiclayohonesto/ Instagram
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