Han pasado diez años desde que Sony presentó su familia de audífonos 1000X. En 2016 llegaron los MDR-1000X, su gran apuesta para competir en el segmento de auriculares inalámbricos de gama alta con cancelación de ruido. La compañía japonesa rinde ahora tributo a esa línea con los 1000X The Collexion: un modelo de apariencia lujosa, materiales más cuidados y un precio que, como era de esperarse, no tiene piedad con el bolsillo.
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La distribución de botones también resulta práctica. Uno está destinado al encendido y apagado; otro permite alternar rápidamente entre la cancelación de ruido y el modo ambiente; mientras que un tercero sirve para cambiar los modos de escucha. Entre ellos se encuentran las opciones de 360 Upmix, que buscan dar una sensación más espacial al audio.
Todo ese despliegue estético se paga. La calidad musical no queda relegada a un segundo plano —de hecho, es excelente—, pero resulta apenas inferior a la de los WH-1000XM6. Ahí está, en buena medida, la explicación de los casi S/800 de diferencia entre ambos modelos.
Más allá de lo visual, los audífonos son realmente cómodos. Aunque pesan más que sus predecesores, una vez puestos la diferencia apenas se percibe. Incluso después de varias horas de uso, no llegan a sentirse como una carga.
También son estables para caminar, salir a la calle o ir al gimnasio. Sin embargo, por su mayor peso, no son los más recomendables para entrenar. Para correr pueden funcionar sin grandes inconvenientes, pero en ejercicios que implican inclinación —como la prensa de piernas— tienden a resbalarse de la cabeza, incluso bien ajustados.

El estuche rígido de tela mantiene la estética sobria y prémium de los audífonos.
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Probarlos en distintos entornos no representó un gran problema porque el equipo no es mío. Pero si lo fuera, confieso que tendría cierto temor de dañarlo o quiñarlo: a ese precio, cualquier golpe dolería casi tanto como el golpe al bolsillo.
El estuche también acompaña esta apuesta estética. Se trata de una funda rígida revestida en tela, con una apariencia más cercana a un accesorio de lujo que al típico estuche plástico de unos audífonos. Protege bien el equipo y mantiene la misma línea sobria del producto, aunque, por su tamaño, no es la opción más práctica para quienes buscan viajar ligero.

Los 1000X The Collexion cuentan con conexión jack de 3,5 mm para escuchar música mediante cable.
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Sonido y software
Vamos al grano: si uno compra unos audífonos, lo más importante siempre será cómo se escuchan. Y si va a pagar más de dos mil soles, espera una calidad superior. ¿Cumple la versión homenaje de Sony con ese requisito? La respuesta corta es: por supuesto.
Entrando en detalle, la magia empieza en el diafragma. Esta pequeña pieza es la membrana del altavoz que vibra para convertir una señal eléctrica en sonido. Según su material y rigidez, influye directamente en qué tan limpio, detallado y controlado se escucha el audio.

Los botones físicos permiten encender el equipo y cambiar entre sus distintos modos de escucha.
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Sony ha diseñado el diafragma de los 1000X The Collexion de una manera particular. Su borde suave y su cúpula de alta rigidez, fabricada con un compuesto de carbono unidireccional, mejoran la reproducción de las frecuencias altas y amplían la escena sonora.
El resultado es un sonido limpio, con gran nitidez tanto en graves como en agudos. En modelos más sencillos, la música puede escucharse plana: los instrumentos y las voces terminan mezclándose o sobreponiéndose. Aquí no ocurre eso. Cada tono y cada instrumento parece ocupar su propio lugar. Los bajos se perciben más al fondo, pero no pierden fuerza ni definición; mientras tanto, el agudo de una guitarra o la voz mantienen su claridad.
Hay que ser claros, si no eres alguien que disfruta escuchar música con atención, probablemente estos detalles te resulten intrascendentes. En ese caso, invertir en unos audífonos de gama alta quizá no sea el mejor negocio. Para exprimirlos, además, conviene partir de una fuente de buena calidad y configurar correctamente la reproducción. Si solo escuchas música desde Spotify o YouTube Music, que comprime el audio, no le sacarás el mayor provecho.
Los 1000X The Collexion son compatibles con High-Resolution Audio y High-Resolution Audio Wireless mediante LDAC, el códec desarrollado por Sony. Este permite transmitir más datos que el Bluetooth convencional, aunque para priorizar esa calidad es necesario activar la opción “Prioridad en la calidad de sonido” desde la aplicación Sony Sound Connect. También se requiere un celular compatible y contenido de buena calidad.

Los audífonos se guardan en un estuche con espacio para el cable auxiliar incluido.
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Los audífonos incluyen un puerto jack de 3,5 mm para escuchar mediante cable, una conexión que vuelve a ganar protagonismo. Su principal ventaja no siempre será un salto enorme de calidad, sino evitar la compresión y las posibles interrupciones propias de Bluetooth. Eso sí, el cable no hará milagros si el archivo original es de baja calidad. En películas, edición de video o juegos también ayuda a reducir el retraso entre imagen y sonido.
Sony presume de las tecnologías DSEE y 360 Upmix. La primera busca recuperar, mediante procesamiento digital, parte del detalle que se pierde por la compresión del audio Bluetooth, aunque la mejora es sutil y no siempre perceptible. La segunda intenta crear una sensación de sonido espacial, como si la música envolviera al oyente. La propuesta es interesante, pero en la práctica puede sentirse artificial y demasiado estridente, sobre todo en canciones de rock.
La experiencia general también se ve reforzada por el software. A través de la aplicación Sound Connect, Sony permite modificar el ecualizador, configurar la cancelación de ruido y adaptar el comportamiento de los audífonos según la actividad que estemos realizando. Hay muchas opciones y, siendo sincero, probablemente la mayoría de usuarios no utilizará todas.
En mi caso, una de las que más aproveché fue la posibilidad de personalizar el ecualizador hasta encontrar el punto adecuado para mis preferencias. También utilicé el control adaptativo, que permite a los audífonos reconocer, por ejemplo, cuando llego al gimnasio y establecer automáticamente una configuración previamente definida.
Otra función muy útil fue la detección de voz. Cada vez que iniciaba una conversación, incluso si era corta, los audífonos detectaban mi voz, reducían la cancelación de ruido y daban mayor protagonismo a los sonidos del entorno. Esto resulta útil, por ejemplo, al pagar en la caja de un supermercado: no es necesario detener la música ni bajar manualmente el volumen, ya que el dispositivo ajusta el sonido para que podamos escuchar a nuestro interlocutor.
En autonomía, Sony promete hasta 24 horas de reproducción con la cancelación de ruido activada y hasta 32 horas si se desactiva. No supera las 30 horas que ofrecen los WH-1000XM6 con ANC, pero sigue siendo una cifra suficiente para varios días de uso moderado. La carga completa tarda aproximadamente tres horas y media, mientras que una recarga rápida de cinco minutos puede entregar hasta una hora y media adicional de reproducción.
Cancelación de ruido
Lo digo sin reparos: entre los audífonos que he probado, la mejor cancelación de ruido la he encontrado en la familia WH-1000X. Este modelo en particular lo puse a prueba caminando por la avenida Javier Prado, una de las zonas más transitadas y bulliciosas de Lima, y el resultado fue admirable. No logra aislar por completo de los motores y bocinazos, pero sí reduce una parte importante de ese ruido constante. En calles residenciales la experiencia mejora aún más; en el gimnasio, además, consigue atenuar bien el sonido de máquinas, pesas y música de fondo.
Los 1000X The Collexion incorporan 12 micrófonos que captan el sonido exterior y trabajan junto con los procesadores HD Noise Cancelling QN3 e integrado V3 para ajustar la cancelación de ruido en tiempo real. El resultado es una experiencia muy cercana a la de la línea principal de Sony.
También incluyen un modo de sonido ambiente, pensado para percibir lo que ocurre alrededor sin dejar de escuchar música. Permite dar mayor protagonismo a las voces y reducir ruidos mecánicos, como los de un ventilador, para no quedar totalmente aislado.
Los Sony 1000X The Collexion son un homenaje elegante a una familia que cumple diez años. Su diseño, materiales y comodidad los convierten en un producto especial, pero no necesariamente en la compra más racional del catálogo de Sony.
Quien busque el mejor sonido y cancelación de ruido por su dinero encontrará una opción más conveniente en los WH-1000XM6. Pero quien quiera unos audífonos exclusivos, cómodos y con una estética que se aleja por completo del plástico convencional encontrará aquí un capricho muy bien consumado.


