El presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, afirmó que sería demasiado peligroso para el país celebrar elecciones mientras combate la invasión rusa, como reclamó esta semana el popular exministro de Defensa.
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Los expertos han señalado una serie de obstáculos, entre ellos cómo votarían los soldados, los millones de refugiados ucranianos y los habitantes de los territorios ocupados, así como la amenaza de desinformación por parte de Rusia.
Solo el 15% de los ucranianos cree que deberían celebrarse elecciones antes de que finalicen las hostilidades, según una encuesta del Instituto de Sociología de Kiev.
Zelensky lanzó numerosas pullas contra su oponente durante la rueda de prensa.
“Creo que él mismo se dirige -o está siendo empujado- hacia un camino equivocado”, dijo Zelensky refiriéndose a Fédorov.
El exministro había impulsado reformas en las fuerzas armadas y reforzó la estrategia de guerra con drones que ha infligido importantes golpes a las tropas y los intereses rusos.
Sin embargo, chocó con el mando militar y su enfoque tradicionalmente rígido.
Inicialmente, la opinión pública se puso de su lado y exigió el cese del comandante en jefe, Oleksandr Sirski, finalmente destituido en un intento de acallar las manifestaciones.
Zelensky ratificó el derecho a protestar, pero advirtió contra las actitudes “irrespetuosas” hacia los militares.
El equipo de Fédorov confirmó a AFP este domingo que planea visitar pronto Estados Unidos, un viaje que probablemente reavive las especulaciones sobre si se está posicionando como rival de Zelensky.
La disputa interna se produce en medio de una escalada de la guerra.
Rusia intensificó sus ataques con misiles balísticos, difíciles de interceptar, que ponen de manifiesto las carencias de las defensas aéreas de Ucrania.
Por su parte, Kiev aceleró su propia campaña de ataques de largo alcance contra objetivos energéticos y logísticos rusos, incluidas refinerías de petróleo y almacenes de distribución.

El presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky se reúne con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en la Cumbre de la OTAN, celebrada en el Complejo Presidencial de Bestepe, en Ankara, el 8 de julio de 2026. (Foto de SAUL LOEB / AFP).
/ SAUL LOEB
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Zelensky afirmó que Kiev intentaba atacar las plataformas de lanzamiento de estos misiles balísticos que, en la práctica, sólo pueden ser destruidos por los sistemas Patriot de diseño estadounidense.
El presidente ucraniano señaló que recibió 675 misiles Patriot en 2023, frente a los 364 de 2025 y los 264 de 2026.
Estados Unidos afronta una escasez de estos misiles debido a su propia guerra contra Irán, por lo que se muestra reticente a suministrar grandes cantidades a Ucrania.
Zelensky aseguró que Rusia puede producir alrededor de 100 misiles balísticos al mes.
Las muertes de civiles han alcanzado sus niveles más altos desde los primeros meses de la invasión, según estadísticas verificadas de Naciones Unidas.
Ucrania acogerá el lunes una reunión de sus aliados europeos para debatir cómo aumentar la presión sobre Rusia para que ponga fin a su invasión iniciada en febrero de 2022.

