El precio del dólar cerró la sesión en S/3,364, registrando un avance de (+0,15%) frente al cierre previo, en un contexto de leve apreciación del dólar a nivel global. En Latinoamérica, el comportamiento fue mixto: el peso colombiano (+1,28%) destacó como la moneda de mejor desempeño, mientras que el real brasileño (-0,16%) mostró una ligera depreciación y el sol peruano (+0,03%) se mantuvo prácticamente estable frente al dólar.
“El foco internacional estuvo nuevamente en el mercado de bonos y el riesgo geopolítico en Medio Oriente. El rendimiento del Treasury a 30 años alcanzó niveles cercanos al 5.34%, máximos desde 2007, impulsado por preocupaciones fiscales, mayor oferta de deuda y presiones inflacionarias asociadas al conflicto entre EE. UU. e Irán”, señaló Jorge Luis Huayta, trader FX de Kambista. En commodities, el WTI cerró en US$84,06 (-0,52%), mientras que el oro (-1,35%) y la plata (-3,00%) retrocedieron.
Huayta indicó que la atención estará puesta en las minutas del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC), que se publicarán mañana y brindarán señales sobre las perspectivas de la política monetaria y la decisión de tasas de septiembre. Un tono más restrictivo (hawkish) podría brindar soporte al dólar, mientras que una postura más moderada (dovish) continuaría ejerciendo presión a la baja sobre el USD. Asimismo, señaló que el ciclo de subidas pareciera estar posponiéndose, eliminando parcialmente el argumento de carry del dólar.
En el plano local, el especialista explicó que la apreciación del dólar provocada por las tasas en Estados Unidos. ejerció presión sobre el sol peruano y otros pares de Latinoamérica. En términos de flujos, se observó demanda neta offshore, compensada por oferta corporativa local. El BCRP no intervino directamente mediante swaps y utilizó únicamente instrumentos de liquidez como certificados de depósito (CD) y depósitos.
Por otro lado, Allisson Pérez, trader de divisas en Renta4 SAB, explicó que durante la jornada la demanda provino por los no residentes, mientras que la oferta por los corporativos. Asimismo, el tipo de cambio operó en el rango de S/3,3560 a S/3,3650, con un volumen negociado de US$268 millones a un precio promedio de S/3,3587.
Mientras que los rendimientos de los bonos del Tesoro de EE. UU. han aumentado, alcanzando niveles máximos de varias décadas, debido a las preocupaciones por el elevado déficit fiscal, la creciente deuda y una inflación aún persistente.
Esto podría favorecer al dólar al ofrecer mayores retornos a los inversores que mantienen activos estadounidenses, aunque la preocupación por la sostenibilidad fiscal y el aumento de la deuda representa un riesgo para la moneda en el mediano plazo.

