El ministro de Cultura Alberto Beingolea anunció en conferencia de prensa esta mañana que apoyará la derogación de la ley que crea el Colegio de Artistas Profesionales, iniciativa que fue recibida con rechazo por aquellos que se verían afectados por el tema.
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También hubo un pronunciamiento por parte de la extitular del Ministerio de Cultura, Susana Baca. En un evento desarrollado en el teatro Ricardo Blume, cantó su tema “Yo no conozco la O” y dijo que los versos se los enseñó un poeta sin formación. “¿Podrá una ley de de colegiatura, dada desde la petulancia y soberbia más atroz, colegiar a este creador? ¿Podrá enseñarle a un poeta iletrado a desarrollar su arte como esta copla que me la enseñó hace 25 años atrás un poeta en Sandia?”.
“Esa ley carece de sentido. El arte es un oficio, una forma de expresión que no puede condicionarse a una colegiatura”, dice a El Comercio Jimena del Sante, directora de teatro. “Esta ley nos lleva a generar barreras innecesarias para artistas independientes, autodidactas o con trayectorias no tradicionales”, añade.
“Es contradictorio para una carrera que es totalmente libre. Creo que hasta ahorita no se ha podido clasificar qué es arte”, cuenta por su parte Jade Rivera, artista plástico que empezó su carrera en el graffiti y que ahora tiene su propio museo en Barranco. Su carrera no pasó por las aulas, se hizo en la calle. “Tratar de colegiar para dirigir qué cosa es aceptable como arte y qué no, no es un propósito correcto, sobre todo si se quiere ayudar a los jóvenes artistas”.
Los artistas en protesta creen que esta ley puede ser un mecanismo de censura, particularmente por los incisos que incluye entre los fines del Colegio: “denunciar actos que atenten contra el patrimonio cultural de la nación y contra expresiones artísticas representativas de la sociedad” y velar “por el cumplimiento ético del ejercicio profesional”.
“Evidentemente, es censura. O sea, realmente nos estamos volviendo un país fascista. ¿Quién decide qué cosa es ético y qué no?”, declara en cambio Laszlo Kovacs, quien ha hecho carrera como actor de televisión. “Simplemente este es un mamarracho y espero que los artistas nos unamos para alzar nuestra voz de protesta”, añade.
“No es una oposición a que los artistas no tengan capacidad de estudiar y crecen con el conocimiento, que se estudia. Habrá escuelas, pero que la colegiatura no sea el principio que rija el arte y la cultura. El arte y la cultura es la creación, cuando es libre y no es amaestramiento”, resalta por su parte Susana Baca.

