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Para la tierna y abnegada madre de Carlos Alcántara, él era un “muchacho de miércoles” cuando la sacaba de sus casillas. La expresión pertenecía a ese lenguaje de siempre en la casa del barrio Mirones, el que Rosa Isabel Vilar Bazay nunca dejó y donde durante años compartió con sus tres hijos, Carlos, José y Fernando. Varias escenas de la maternidad de ‘Doña Chavela’, como la llamaban, se trasladaron al escenario y luego al cine bajo el título “Asu mare”. Ella fue la base artística del actor, quien lamenta su pérdida.
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Antes de que ‘¡Asu Mare!’ se convirtiera en una película, fue un unipersonal de teatro de Carlos Alcántara. El espectáculo recogía episodios de su infancia, su juventud y su relación con su madre, además de experiencias que luego pasaron a la pantalla. La primera película, estrenada en 2013, convirtió esas memorias familiares en una comedia reconocible para los fans del actor. La primera cinta superó los tres millones de espectadores, cifra que también colocó a Tondero entre las productoras peruanas más exitosas.

Isabel Villar asistió al avant premier de la película «Asu mare» en el Jockey Plaza. (Foto: Archivo El Comercio)
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Chavela entendía que las risas de la película guardaban un fondo mucho más amplio. “Cuando veo la película, pienso en todas las madres sacrificadas que han tenido que trabajar y siguen trabajando”, dijo Isabel a la prensa. Al consultarle qué había funcionado en la crianza de Carlos, respondió: “Bueno, yo creo que la confianza, sobre todo la energía de decir las cosas, y el respeto, a pesar de las cosas que (Carlos) cuenta, pero mucho respeto”, agregó.
Chavela, interpretada por Gisela Ponce de León y Ana Cecilia Natteri en “Asu mare”, estuvo en el centro de la película más taquillera, porque su presencia explicaba básicamente el origen de la vocación de su hijo. En el teatro, Alcántara la personalizó como una mujer trabajadora, directa y de carácter fuerte, pero también como alguien con una inclinación hacia el canto.
La propia Chavela reconocía el vínculo entre sus sueños y los de su hijo. Carlos llegó a decir que sentía que su madre había querido ser actriz o cantante y que, al no poder desarrollar esa faceta, encontró en él una forma de verla realizada. Por eso, la película comienza con su madre (Gisela Ponce de León) arrullando a su bebé con la canción de “Échame a mi la culpa”.
La segunda película de “¡Asu Mare!” llegó a los cines el 9 de abril de 2015 y alcanzó más de 3 millones de espectadores; la tercera se estrenó el 22 de noviembre de 2018 y contó con más de 2 millones de espectadores. Por su parte, la cuarta entrega, “¡Asu Mare: Los amigos!”, que se lanzó en 2023, tomó otro camino: Carlos Alcántara debutó como director, pero ya no protagonizó la historia y la trama se concentró en sus compañeros de vecindario. La cinta alcanzó poco más de 700 mil espectadores en su recorrido por salas de cine.
En 2014, la prestigiosa revista de entretenimiento en Estados Unidos, Varierty, dedicó un espacio a hablar sobre el éxito de “Asu mare” en su artículo “Peru Filmmakers Answer Call of the Audience” y el auge del cine comercial en el Perú. Hoy las cuatro películas de la franquicia protagonizada por Carlos Alcantara están disponibles en Netflix.
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Isabel Villar asistió al avant premier de la tercera película «Asu mare» en compañía del resto de la familia. (Foto: Archivo El Comercio)
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“Hablaba con mucha gente que creció en hogares disfuncionales —contaba Alcántara en una entrevista con El Comercio en 2013— y descubrí que se ha visto la película como un homenaje a la madre peruana, a mi madre, que se ha sacado la mierda 40 años en la Compañía Peruana de Teléfonos, cobró su indemnización y la metió en (el sistema financiero informal) CLAE. Cuando digo esa vaina, un montón de patas dicen: Igualita a mi viejita, y hay gente que me ha dicho, orgullosa: Oye, a mí me pegaban así. Y te han aportado nuevas lisuras y amenazas de mamá”.
La historia de Chavela está ligada a la de Carlos de una manera que excede la representación del cine. Ella no solo fue la madre convertida en el personaje clave de una película, sino la matriarca de la casa. Con poca ayuda de parte de su esposo, aún tenía tiempo de asistir a los espectáculos de su hijo. Según comentó Alcántara varias veces en entrevistas, su madre asumió prácticamente sola la responsabilidad económica y familiar.
“Vengo de una familia totalmente disfuncional. Mi madre estaba a cargo de las cosas y mi padre era un vago”, dijo el actor a Andina en 2010. Agregó que su padre permaneció en la casa hasta que Carlos cumplió los 13 años, cuando Chavela lo echó del hogar. “La verdad he tenido mucha suerte en mi vida. Tengo una madre ejemplar, con sólidas convicciones”, agregó.
En entrevistas, Doña Chavela reveló que hacía bailar, cantar e imitar al cantante español Raphael frente a sus tíos. Tenía admiración por la interpretación del cantante, cuya música escuchaba en casa mientras imitaba sus gestos con un micrófono imaginario.
La familia vivió en la Unidad Vecinal de Mirones, en el Cercado de Lima. Carlos permaneció allí hasta los 25 años y, años después, todavía regresaba al barrio para visitar a su madre y jugar fútbol con algunos amigos.
En agosto, durante el estreno de la nueva temporada de “Yo soy”, Carlos volvió a mencionar a su madre. “Mi madre me está mirando en casa, mamacita linda, un beso para ti”, dijo durante el programa. Esa misma noche, también volvió a interpretar a Raphael, pero en el escenario del programa de canto que el actor conduce junto a Jelly Reategui y Ricardo Morán.
Alcántara volvió a interpretar a Raphael, el cantante que marcó su infancia y que también formaba parte de la memoria de su madre. Por unos minutos, el actor regresó al niño que ella hacía cantar e imitar en las reuniones familiares. Al día siguiente, Isabel Vilar murió. La familia pidió que la despedida se realizara en estricta intimidad.
En 2015, cuando le preguntaron a Doña Chavela qué pensaba al escuchar “¡Asu Mare!”, ella respondió: “Pienso en todas las madres que han tenido que trabajar y que siguen trabajando, en todas las mujeres que se sacrifican”. Años después, esas palabras adquieren otra dimensión. Tras anunciar su partida, Alcántara compartió una fotografía junto a ella en la que escribió sobre la imagen: “Gracias, mamita preciosa. Siempre te recordaré”.















