El Gobierno plantea elevar la Remuneración Mínima Vital (RMV) en dos etapas y trasladar sea a los lunes o a los viernes la mayoría de los feriados que actualmente se celebran en otros días de la semana. El ministro de Economía y Finanzas, Elmer Cuba, sostuvo que ambas medidas buscan mejorar el poder adquisitivo de los trabajadores, favorecer el turismo interno y reducir el impacto de los días no laborables sobre la productividad.
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El Ejecutivo no prevé aumentar ni reducir por ahora el número de feriados, pero plantea trasladar a los viernes o lunes aquellos que se celebren en otros días de la semana. Quedarían exceptuadas fechas como el 28 de julio, Navidad y Año Nuevo.
“Lo que queremos es mover todos los feriados que no sean ni 28 de julio, ni Navidad, ni Año Nuevo, a los viernes o lunes”, señaló Cuba. La intención es que el nuevo calendario se conozca con anticipación y pueda aplicarse desde el próximo año, de modo que las familias, las empresas y los negocios vinculados al turismo puedan organizar sus actividades.
La propuesta, sin embargo, no podría aplicarse únicamente mediante una decisión administrativa. Lora explicó que el artículo 7 del Decreto Legislativo 713 establece que los feriados nacionales deben celebrarse en su fecha respectiva. Por ello, el Ejecutivo tendría que solicitar facultades legislativas al Congreso para modificar la norma o presentar un proyecto de ley.
“Tendrían que incluirlo en las facultades delegadas o ir al Congreso, porque se necesita una norma con rango legal”, indicó. Añadió que el traslado no generaría por sí mismo un costo laboral adicional, la fecha original se convertiría en un día ordinario de trabajo y el viernes asumiría todos los efectos legales del feriado.

Feriado 6 de agosto. Foto composición Gestión
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Lora advirtió que concentrar los feriados en los viernes o lunes también podría llevar a algunas empresas a reorganizar sus jornadas. Como ejemplo, mencionó un esquema de 12 horas diarias de lunes a jueves y descanso de viernes a domingo, que haría coincidir el feriado con un día en el que el trabajador ya no labora. Precisó que una jornada de este tipo tendría que evaluarse según la actividad y las condiciones de seguridad y salud en el trabajo. Añadió que algunas fechas también podrían perder parte de su sentido conmemorativo si se celebran en un día distinto.
Cuba sostuvo que la concentración de los feriados en viernes facilitaría la planificación de viajes y favorecería la demanda por servicios turísticos. Agregó que los hoteles, restaurantes y otros negocios del sector podrían anticipar mejor sus compras y la contratación temporal de personal.
“Hay estudios que muestran que cuando toca un feriado entre martes y jueves, la productividad de esa empresa cae más que si lo mueves a un lunes o a un viernes”, indicó el ministro. Reconoció que los feriados reducen la producción y la productividad, por lo que el objetivo inmediato no es aumentar su cantidad, sino disminuir el impacto de los días ya existentes.
Falen consideró favorable que los feriados se concentren de manera previsible porque permitiría a las empresas organizar su producción, a las familias anticipar sus viajes y al Estado planificar la atención de sus servicios. También reduciría las interrupciones generadas por los feriados dispersos y los llamados ‘puentes’.
No obstante, precisó que el efecto agregado sobre la economía sería limitado. “El efecto macroeconómico va a ser acotado. Va a favorecer a determinados sectores y mejorar la organización del calendario laboral, pero difícilmente por sí sola es una medida de reactivación económica”, sostuvo.

El MEF sostiene que trasladar los feriados a los viernes favorecería el turismo interno y facilitaría la planificación de las empresas. Su impacto sobre el conjunto de la economía sería acotado, según Falen.
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Cuba afirmó que el empleo juvenil todavía no recupera sus niveles previos a la pandemia y adelantó que el Gobierno presentará medidas para impulsar su contratación. “El segmento laboral juvenil no se ha recuperado desde la prepandemia. Todos los demás sectores del empleo vienen mejor, así que vamos a poner pronto medidas específicas para dinamizar también la contratación de jóvenes”, señaló. No detalló cuáles serán estos incentivos ni cuándo se presentarían.
Lora consideró que, en lugar de crear un nuevo régimen laboral juvenil, debería revisarse la Ley de Modalidades Formativas Laborales. A su juicio, exigir que los jóvenes en formación reciban una subvención equivalente a la RMV cuando cumplen la jornada máxima puede desincentivar su incorporación, porque las empresas terminan comparando ese costo con el de contratar directamente a un trabajador.
Como alternativa, planteó evaluar que la subvención equivalga a una proporción de la RMV, por ejemplo, 75%. “¿Quién va a querer contratar a un joven en modalidad formativa cuando tiene que pagar lo mismo que a un trabajador? Estamos equiparando una relación formativa con una relación laboral”, añadió.
Falen coincidió en que podría evaluarse una subvención diferenciada según se trate de prácticas preprofesionales o profesionales. Según explicó, esto reduciría el costo de entrada de los jóvenes al mercado formal sin modificar la RMV de quienes ya mantienen una relación laboral ordinaria.
Para los jóvenes incorporados mediante una relación laboral, Falen señaló que otra alternativa sería que el Estado asuma temporalmente una parte de sus costos de formalización, como los seguros, las gratificaciones y la compensación por tiempo de servicios (CTS). Posteriormente, la empresa asumiría el costo completo si decide mantener al trabajador.

Los especialistas plantearon revisar las modalidades formativas para facilitar el ingreso de los jóvenes al empleo formal, pero señalaron que deben establecerse límites y requisitos de formación para evitar la sustitución de trabajadores.
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Falen advirtió que cualquier esquema de este tipo debe incluir límites de duración, requisitos efectivos de formación y mecanismos que incentiven la contratación posterior. De lo contrario, las empresas podrían reemplazar empleos ordinarios por practicantes con un costo menor.














