Hay un pequeño momento de asombro en la vida de todo sudamericano al conocer que en Uruguay viven apenas tres millones y medio de personas. Esa sorpresa inocente, de niños, encuentra explicación en el reconocimiento de la profunda influencia charrúa en la región, aquella multifacética presencia en todos esos ámbitos donde la pasión halla refugio.
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Como no podría ser de otra forma en lo que obedece a una herencia, el talento uruguayo compensa con creces que no haya tantos de ellos en el mundo. Quizá por eso resulta tan natural saltar de una página de Eduardo Galeano a una canción de Jaime Roos o a un gol de Diego Forlán. Así, en un país donde la literatura, la música y el fútbol suelen compartir el mismo imaginario, pocas bandas representan mejor ese punto de encuentro que No Te Va Gustar (NTVG), agrupación próxima a presentarse en Lima este miércoles 27 de mayo en el Centro de Convenciones Leguía.
La banda formada en Montevideo en junio de 1994 —cuando sus integrantes aún estaban en el colegio— ha sabido retratar en clave musical la nostalgia, el amor y el desamor, la resistencia y la esperanza, así como el sentido de pertenencia colectivo, sin mirar hacia otro lado, cuando el momento histórico exigió abordar el inconformismo y la crítica social.
Es así, por ejemplo, que nace “Cielo de un solo color”, una de sus composiciones más emblemáticas, que surgió en medio de la crisis económica y bancaria que sacudió a Uruguay en el 2002. El tema fue concebido como una declaración de afecto hacia una nación que campeaba las consecuencias del desempleo, la pobreza creciente y una ola migratoria dolorosa.
Tal es el poder de la música que lo que inicialmente se compuso como un cántico reflexivo terminó en una dimensión insospechada. En el Mundial de Sudáfrica 2010, cuando la selección uruguaya alcanzó las semifinales del torneo, la canción fue adoptada espontáneamente por hinchas y jugadores hasta convertirse en un himno no oficial de La Celeste. Ocho años después, en Rusia 2018, volvió a escucharse en los estadios acompañando a los aficionados uruguayos, consolidando un vínculo que superó lo estrictamente musical.
A estas alturas del juego, la ligazón entre el fútbol y NTVG cuenta con más capítulos de los que pudieron imaginar cuando soñaron con hacer una banda. En el 2018, Diego Godín eligió “Tan Lejos” para acompañar los festejos del Atlético de Madrid tras la conquista de la Supercopa de Europa. Años más tarde, la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) recurrió a “A las nueve” para musicalizar el emotivo video de despedida de Luis Suárez de la selección nacional. Y entre ambos episodios se produjo la participación de NTVG en el partido homenaje de Diego Forlán disputado en el Estadio Centenario, donde interpretaron “Clara” y “Cielo de un solo color” frente a una generación de futbolistas que ayudó a devolver a Uruguay al primer plano internacional.
Un caso excepcional es el del argentino-uruguayo Emiliano Brancciari, vocalista, líder y principal compositor de NTVG, quien es hincha acérrimo de Boca Juniors. El músico ha contado que el club funcionó durante años como uno de los puentes más sólidos con la Argentina que dejó atrás siendo niño, razón por la cual sigue con especial atención cada momento de la vida ‘xeneize’.
Muchos son los paralelismos que se pueden erigir entre fútbol y música. Desde lo que se respira en los estadios, los cánticos que todos conocen, el ruido de la multitud y el vacío de la derrota, hasta la maduración del carácter, la transmisión generacional de recuerdos y la mirada meditabunda hacia cuáles fueron los mejores momentos y cuáles estarían por llegar.
Como en otros hitos de su pasado, NTVG no le rehúye al dilema sobre decidir cuál será su destino. A motivación del entusiasmo de continuar componiendo y produciendo aparece “Florece en el Caos”, su duodécimo álbum de estudio, y el motivo que los trae a Lima para el concierto del próximo miércoles.
“El nuevo disco es un paso más en ese largo camino. Somos una banda que siempre mira para adelante. No queremos ser una banda de ‘covers’ de nosotros mismos, por eso siempre seguimos buscando sacar material nuevo y de alta calidad”, asegura Diego Bartaburu, baterista de NTVG, en diálogo con Somos.
Esta nueva entrega está compuesta por diez canciones que llevan impregnada la potencia y la honestidad de No Te Va Gustar, aunque con cierta dosis de conflicto proveniente de la tensión que entonan la melancolía y la voluntad de seguir adelante. Esto es fácilmente observable en el nombre de algunas canciones como “No somos nosotros”, “Que no te queden marcas” o “Halcones y payasos”.
Para Bartaburu, el álbum constituye un ejercicio crítico de este momento histórico complejo, pero que también se sumerge en la búsqueda de un espacio para la introspección más serena. “Es la intención de transmitir esperanza en estos momentos tan complicados, pero desde un lugar crítico. No una mirada ingenua, onda ‘todo va a estar bien’, y nada más. La emoción es sobre todo con la respuesta del público. Eso nunca deja de emocionar y de renovar las canciones. Nunca nos aburrimos sobre el escenario y lo dejamos todo”, agrega.
Brancciari, líder de la banda, ha opinado en diversas oportunidades sobre el acontecer deportivo y político de Boca Juniors. (Foto: AFP)
/ PABLO PORCIUNCULA













