Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.
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En un momento electoral definitorio como el que transita el Perú en este momento, la presencia del analista político Daniel Zovatto, presidente de Latam Asesoría Estratégica 360, en el Día1 Summit 2026 dio espacio para analizar el escenario de nuestro país en medio del “superciclo electoral” en América Latina. Así como el papel del sector empresarial y los riesgos que se afrontan en este escenario.
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En su visión, ante un eventual triunfo de Roberto Sánchez (Juntos por el Perú), este quedaría aislando en esta nueva América Latina, si quiere llevar a cabo reformas constitucionales o atacar la autonomía del BCR, ya que ni la propia izquierda de los países de la región comulga con estas ideas.
Otro punto que resaltó el analista fue la cantidad de los votos ‘anti’. “Más que votar a favor de alguien, votan para que otro candidato no llegue. Por lo que en caso de Sánchez, sus cuestionamientos y la debilidad política de su partido en ambas cámaras del Congreso, no le será nada fácil llevar a cabo una reforma tan ambiciosa como la que propone. No digo imposible, pero va a ser extremadamente difícil”, dijo durante la conversación moderada por el director periodístico de El Comercio, Juan Aurelio Arévalo Miro Quesada.
Zovatto también cuestionó duramente el manejo de las irregularidades y la pérdida de confianza alrededor de la primera vuelta electoral y calificó el proceso como “un bochorno”.
“¿Cómo se explica que un país como el Perú que tiene excelencia en arquitectura, diseño institucional y liderazgo en el Banco Central –que es ejemplo para muchos de los países de la región– tenga tan fuerte y marcada debilidad en el tema de la institucionalidad electoral? Además, (el proceso electoral peruano)tiene un diseño muy particular que no se condice con el diseño que tenemos en América Latina. (…) Perú tiene uno de los procesos más largos entre primera y segunda vuelta“, se cuestionó.

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Para que una elección sea virtuosa, dijo, se deben tener las tres ‘C’: credibilidad en el proceso, confianza en los órganos electorales y certeza en los resultados.
Recomendó a la sociedad tomar medidas para que desde que se proclame al ganador el 7 de junio se establezcan ciertas compromisos para garantizar que esa campaña, la jornada, el escrutinio y la transmisión de resultados, no tenga una sola mancha que pueda afectar la legitimidad de origen.
“Un patinazo el 7 de junio llevaría a una crisis mayúscula en el país. Lo que hay que generar es confianza”, resaltó.
La sociedad civil tiene que fortalecerse. Y dentro de ella, agregó, los empresarios y empresarias tienen que desempeñar un papel muy relevante.
“Los gremios empresariales tienen que jugar un papel muy importante convirtiéndose en el ‘adulto en la sala’, sin echarle gasolina al fuego. En una sociedad tremendamente polarizada, los empresarios tienen que inyectarle racionalidad al debate. Lo primero es traer tranquilidad”, enfatizó frente al auditorio.
¿De qué manera? Zovatto comentó que tienen que comprometerse en defender la democracia, y fortalecer el estado derecho y la integridad de los procesos electorales. Para que venga inversión y para que haya inversión tiene que haber confianza, para que haya confianza, tiene que haber certeza y legitimidad de origen, seguridad jurídica y previsibilidad política», refirió.
Sobre este punto, Zovatto remarcó que así como se invirtió, se protegió y se protege la autonomía del Banco Central de Reserva y el liderazgo de Julio Velarde, es importante tener como compromiso, a partir del 7 de junio, una reforma política electoral profunda que realmente fortalezca la institucionalidad democrática, política y electoral. “El Perú no puede tener ocho presidentes en 10 años o 35 candidatos y jugar a la ruleta rusa electoral, proceso tras proceso”, criticó.

Link resultados ONPE de Elecciones 2026
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Para el analista, la economía y la política son dos pulmones en un solo organismo. Se puede tener un pulmón funcionando relativamente bien (lo macroeconómico) y uno funcionando mal, pero con una calidad muy por debajo de la que podrían tener.
Zovatto, además, hizo referencia a la popular pregunta ‘¿Cuándo se jodió el Perú?’ del libro “Conversación en la Catedral”, de Mario Vargas Llosa. Ahora, dijo Zovatto, “la pregunta es: ¿Hasta qué punto el Perú se puede seguir jodiendo hasta que se joda de verdad? De momento, el caos político no ha chocado de frente a la economía, pero la está chocando de lado y si sigue así, podría terminar en una caquistocracia, término acuñado por The Economist para indicar ‘el gobierno de los peores’”, sentenció durante su intervención en el evento.
Además, consideró que tarde o temprano la economía generará externalidades para arreglar a la política, o la política terminará afectando la economía.
A su vez, señaló otras particularidade de las elecciones peruanas: tenemos a una candidata que postula por cuarta vez y la aparición de liderazgos que vienen con mucho malestar en los últimos 10 años, por lo que considera que vale la pena analizar las razones. En su opinión, afirmó, esto último tiene que ver con que el país aunque sigue creciendo, no está convirtiendo ese crecimiento en desarrollo suficiente.
Hay una tarea muy importante para los empresarios: se debe idear cómo, junto al Estado, se puede genera desarrollo en dichas zonas. Y es que, si eso no se da, la fractura entre Lima y el sector rural, seguirá vigente.
“No habrá reforma política electoral verdadera, fortalecimiento institucional, mejoramiento de la calidad de la democracia si esperan que esto venga desde la parte política. Los empresarios tienen un papel fundamental que jugar aquí. Tienen que ir un paso más allá para ayudar a regenerar un nivel de confianza», dijo al auditorio.












