Los presidentes de China y Rusia, Xi Jinping y Vladimir Putin, ratificaron este miércoles la solidez de sus relaciones bilaterales frente a las turbulencias del mundo, menos de una semana después de que Beijing recibiera también al estadounidense Donald Trump.
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En cuanto a la guerra en Oriente Medio, China se ha visto fuertemente impactada porque depende mucho del comercio internacional y del petróleo y del gas provenientes del Golfo.
En cambio, para Putin, este conflicto representa una oportunidad para su país, que fue el tercer productor mundial de petróleo y el segundo de gas en 2023, según la Agencia Internacional de la Energía (AIE).
“En un contexto de crisis en Oriente Medio, Rusia mantiene su posición de proveedor fiable de recursos”, declaró Putin.
Además, Putin pudo avanzar en el proyecto del gasoducto “Fuerza de Siberia 2”, una infraestructura fundamental para Moscú, que le ofrecería una salida para sus hidrocarburos, a los que Europa ha dado la espalda tras la invasión de Ucrania. Sin embargo, su realización se está demorando.
Moscú y Pekín lograron “avances” pero no alcanzaron ningún acuerdo, declaró el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, citado por las agencias rusas.
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Sonriente, el presidente chino recibió a Putin con un cálido apretón de manos al pie de las escaleras del Gran Salón del Pueblo, sede del poder en el corazón de la capital.
Ambos escucharon sus himnos, pasaron revista a una guardia militar y a un grupo de niños que saltaban al grito de “bienvenido, bienvenido” y agitaban banderas de ambos países.
Resonó una salva de cañones, en una puesta en escena muy similar a la de la pomposa bienvenida que se le dio Trump.
Pero el tono fue más afectuoso entre Xi y Putin, que se llaman mutuamente “viejo amigo” o “querido amigo”, y que se han reunido casi 40 veces a lo largo de más de 13 años de ejercicio simultáneo del poder.
Xi busca imponer la imagen de China como un foco de estabilidad en medio de la tormenta. China y Rusia se oponen a un orden mundial dominado por Estados Unidos y los países occidentales y son socios de larga data de Corea del Norte.
Ambos dirigentes firmaron públicamente múltiples documentos, sobre cooperación estratégica, construcción de una vía férrea y desarrollo urbano.

El presidente ruso Vladimir Putin y el presidente chino Xi Jinping inspeccionan una guardia de honor durante una ceremonia de bienvenida en el Gran Salón del Pueblo en Beijing, China, el 20 de mayo de 2026. (EFE/EPA/Maxim Shemetov)
/ Maxim Shemetov / POOL
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Acordaron también prolongar un tratado de buena vecindad alcanzado hace 25 años y un régimen de exención recíproca de visados.
Putin invitó a Xi a Rusia el año próximo y confirmó que asistirá a la cumbre de la APEC (Cooperación Económica Asia-Pacífico) en noviembre en China.
Los lazos entre Pekín y Moscú se han fortalecido tras la invasión de Ucrania por parte de Rusia en 2022, y el volumen de comercio bilateral duplica actualmente el de 2020, según centros de análisis europeos.
Más del 70% de las importaciones chinas procedentes de Rusia consisten en combustibles de origen mineral, esencialmente petróleo. Las exportaciones de crudo ruso a China se incrementaron un 30% desde 2022 bajo el efecto de las sanciones occidentales, según la misma fuente.
A finales de 2025, China era el principal comprador de petróleo crudo y carbón rusos, y el segundo de gas transportado por gasoducto, según el Centro de Investigación sobre Energía CREA.














